Elecciones 1979. Última intervención de los líderes del PSOE y UCD en TVE. 
 Felipe González afirmó que el PSOE puede gobernar y Suárez pidió la mayoría parlamentaria     
 
 El País.    28/02/1979.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

POLÍTICA Elecciones 1979

EL PAÍS, miércoles 281

Ultima intervención de los líderes del PSOE y UCD en TVE

Felipe González afirmó que el PSOE puede gobernar y Suárez pidió la mayoría parlamentaria

Felipe González, secretario general del PSOE, y Adolfo Suárez, presidente del Gobierno y de UCD,

cerraron anoche la campaña electoral en TVE con sendos espacios emitidos después del segundo

telediario. El líder socialista habló sentado y de forma reposada, y el presidente dei Gobierno lo hizo de

pie, y de manera un tanto atropellada. Felipe González lamentó la no aceptación del debate propuesto al

señor Suárez y confirmó la disposición de su partido a hacerse caigo de responsabilidades de gobierno;

Adolfo Suárez insistió en que el progreso sin aventura pasa por el voto mayoritario a UCD e hizo

hincapié en que el XXVII Congreso de los socialistas defendió el aborto libre y gratuito, entre otros

temas, aunque aseguró que no apelaba al voto del miedo.

En su intervención, el secretario general del PSOE insistió en no responder a los ataques del PCE,

mientras que Suárez acusó directamente, en algunas ocasiones, a socialistas y a Coalición Democrática.

González: "Estamos dispuestos a asumir responsabilidades de gobierno”

Felipe González comenzó su intervención lamentando que el presidente Suárez no haya aceptado el

débale en TVE que le había propuesto, a fin de esclarecer si UCD ha cumplido p no con sus obligaciones,

promesas y compromisos; si hay o no un programa viable en el partido centrista, y si lo hay o no en los

socialistas. «En definitiva, los ciudadanos hubieran podido comprobar. no sólo el programa, sino dónde

está la mejor capacidad para llevarlo adelante.»

Destacó después algunos de los puntos del programa socialista, tales como la lucha contra el paro, la

seguridad ciudadana: la educación, la solución al problema de la asistencia sanitaria, «en resumen, todo lo

que preocupa prioritariamente a los ciudadanos». Se refirió después, especialmente, al paro, y aseguró

que un Gobierno serio no puede considerar este problema como uno más de los que tiene el país, lo

mismo que ha de concederse prioridad a la seguridad ciudadana.

«Nosotros hemos ofrecido un programa y unas soluciones en los mítines que hemos dado por todos los

rincones de España, y hemos pedido apoyo para las Fuerzas de Orden Público. Se nos ha atacado desde la

derecha diciendo que si teníamos o no soluciones, y también desde el Patudo Comunista nos ha atacado

Santiago Carrillo, No voy a contestar a esos ataques; nuestro pueblo no es comunista, y no estamos

dispuestos a dar el espectáculo del enfrentamiento público de dos partidos compuestos en su mayoría por

trabajadores. El reto va por otro sitio: se trata de decidir quién ha de regir los destinos de este país.»

A continuación afirmó que «los países más felices de, la tierra», los que han resuelto de manera más justa

los problemas de la educación, la sanidad, la Seguridad Social, son tos de Europa Occidental, gobernados

por partidos socialistas; «son los que mejor han satisfecho las necesidades del pueblo».

Se refirió después al sector del electorado que se encuentra aún indeciso y, nuevamente, mencionó los

efectos favorables y positivos que para ellos habría tenido un debate en TVE entre los dos partidos que

tienen posibilidades de conducir es te país.

«Pero ya que no ha habido ese debate, quisiera que eJ presidente dijera si está dispuesto a llevar adelante

la lucha contra la corrupción; que explicar por qué han sobrado decenas de millones de pesetas del

presupuesto del año pasado, en cosas tan necesarias como (a educación, la vivienda, el seguro de paro,

cuando hay un millón de trabajadores sin empleo que necesitan trabajo.»

Comprometer a todo un pueblo

Afirmó, después, que «nosotros estamos completamente dispuestos a asumir nuestras responsabilidades y

a regirlos destinos de este país, con firmeza y ´con la colaboración de todos los ciudadanos, y a

comprometer a todo un pueblo en i a tarea de caminar desde la libertad hacia la igualdad; de hacer un

Gobierno para un pueblo, al mismo tiempo que un pueblo para un Gobierno».

Antes de la intervención de Felipe González pasaron por la pantalla algunos de los eslóganes más

utilizados por el PSOE, y el espacio terminó, después de las palabras de Felipe, González, con la

presentación de uno de los carteles publicitarios del partido —en que el elemento fundamental es la

rosa—y el himno del PSOE.

Suárez: "No nos jugamos un Gobierno, sino un modelo de sociedad"

Adolfo Suárez comenzó señalando que nuestro país, para resolver los problemas, que afectan a la mayoría

de los españoles, «necesita un Gobierno apoyado por una mayoría parlamentaria de UCD para poder

resolverlos».

«Hemos pretendido —añadió— que el centro sociológico se convirtiera en la columna vertebral del país,

con la seguridad de que sin un centro fuerte existía el peligro de que los extremos volvieran a enzarzarse

en un conflicto visceral y radicalizado.»

«Creo — continuó— que con ello hemos afianzado la libertad, aunque también ello nos convirtiera en

centro de todos los ataques que sé nos dirigían desde la derecha y desde la izquierda. Ahora, sia embargo,

vemos con sorpresa que diversos partidos políticos importantes presentan programas con soluciones

aparentemente de centro, con el propósito de obtener una parte del voto moderado.»

Señaló el señor Suárez que «en una democracia consolidada las elecciones s.e plantean tan sólo en torno a

problemas concretos, mientras que lo que los españoles nos jugamos pasado mañana, además de la

solución de los problemas más concretos, es nada más y nada menos que la propia definición del modelo

de sociedad en que aspiramos a vivir».

«El gran equívoco en que se mueven estas elecciones —prosiguió— es, a mi juicio, que so pretexto de un

lenguaje moderado y apelando al centro sociológico del país se quieren introducir, o bien posiciones

ideológicas qué contradicen el sistema de vida occidental, o bien, por otra parte, mantener situaciones

anacrónicas.»

Aseguró que no era lo mismo desarrollar la Constitución desde la perspectiva del humanismo cristiano de

UCD «a que se acometa desde el materialismo de los partidos marxistas, sean socialistas o comunistas».

«La alternativa —aseguró más adelante— se plantea en términos concretos entre la confianza y la

aventura, entre la consolidación de una tarea hecha, aunque haya habido errores, y el riesgo de un período

lleno de interrogantes y ambigüedades.»

Atacó más tarde al PSOE y aseguró que «no podemos creer en la moderación centrista de que hace gala

en la propaganda electoral, «porque e! programa del XXVII Congreso, por ejemplo, defiende el aborto

libre yf además, subvencionado por el contribuyente; la desaparición de la enseñanza religiosa y propugna

un camino que nos conduce hacia una economía colectivista y autogestionaria. En otras manifestaciones

han planteado la disolución de los que denominan cuerpos represivos del Estado y exigiendo

responsabilidades o aconsejando públicamente la negociación con ETA».

Más tarde dijo que si se deseaba el derecho a la libre educación, la ayuda progresiva a la enseñanza hasta

alcanzar ía gratuidad, la profesión alización de las Fuerzas de Orden Público, si se prefiere el salario al

subsidio de desempleo, si se desea la elección libre de médico y centro sanitario y la auténtica igualdad de

oportunidades, con una política de protección de la" familia y una reducción firme del alza de precios,

«entonces —concluyó— vote UCD».

«Todo esto —finalizó el líder centrista— no es una apelación a lo que algunos llaman el voto del miedo,

sino a la claridad,» Añadió que «no ha sido fácil llegar hasta aquí, ni será fácil ganar la batalla del futuro,

pero lo peor ha quedado atrás.

 

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