Elecciones 79. 
 El nuevo Gobierno no estará en el poder hasta primeros de abril     
 
 ABC.    28/02/1979.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

EL NUEVO GOBIERNO NO ESTARA EN EL PODER HASTA PRIMEROS DE ABRIL

Si los resultados electorales no dan la victoria, por mayoría absoluta de escaños, a ningún grupo de los

que concurren a las elecciones, la constitución de nuevo Gobierno puede demorarse más de un mes, hasta

primeros de abril.

El artículo 68, apartado seis, de la Constitución, establece que «el Congreso electo deberá ser convocado

dentro de los veinticinco días siguientes a la celebración de las elecciones».

PROCLAMACIÓN DE ELECTOS

La convocatoria dependerá de lo que tarden las Juntas provinciales en proclamar los resultados oficiales

de los escrutinios dé cada circunscripción y entregar sus credenciales a los candidatos electos.

Cuando el presidente de la Diputación Permanente del Congreso disponga de la relación total —y ya

oficial— de 350 diputados, convocará al Congreso como presidente d¡e las Cortes Generales.

La Constitución no establece, en cambio, un plazo para el procedimiento de consultas para formar

Gobierno.

Se especula, por los grupos políticos, sobre al alcance del artículo 99, apartado uno. de la Constitución,

que dice que «después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos

constitucionales que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos

políticos con representación parlamentarla, y a través del presidente del Congreso, propondrá un

candidato a la Presidencia del Gobierno».

Lo que se discute es si antes de las consultas reales debe o no haberse constituido él Congreso y elegido

su presidente. Parece lógico que así sea, puesto que ni el actual presidente ni los componentes de la

Diputación Permanente representarían al nuevo Congreso electo.

Así. pues, parece deducirse el siguiente calendario:

Proclamación oficial de los electos y constitución del nuevo Congreso dentro de los veinticinco días

siguientes al 1 de marzo.

Apertura de las consultas por el Rey con los grupos políticos con representación parlamentaria.

En este trance hay otras dudas:

¿El Rey flama a todos los grupos que hayan obtenido representación parlamentarla, o sólo a aquéllos que

estén en condiciones de formar Gobierno? Las consultas, ¿se celebrarán directamente con los

representantes de los grupos políticos con representación parlamentarla o sólo a través del presidente del

Congreso? Porque de la redacción del transcrito apartado uno, artículo 99, parece desprenderse que la

intervención del presidente del Congreso es, al final de las consultas del Rey con los grupos,

exclusivamente para comunicar o proponer a la Cámara el «candidato a la Presidencia del Gobierno,

seleccionado por el Rey.

Si algún partido tiene mayoría absoluta, la intervención real será mínima, como si los partidos

mayoritarios ofrecen formar la gran coalición. En cambio, el Rey tendrá que comprometerse más si

surgen dificultades para lograr una coalición que dispusiera de una mayoría absoluta clara.

ORDEN PARA LA CONSULTA REAL. — Los socialistas entienden, por otra parte, que en el orden

para llamar a consultas a los representantes de los grupos parlamentarlos, aunque la Constitución no dice

nada, el Rey debe llamar en primer lugar al representante del partido primero en votos, mientras qiie los

centristas entienden que debe llamar en primer lugar al partido que haya obtenido mayoría de escaños,

interpretación en la que coincide CD.

Mientras se sustancia las consultas para formar Gobierno, el Gabinete que. constitucionalmente, según el

artículo 101, «cese tras la celebración de las elecciones», «continúa en funciones hasta la toma de

posesión del nuevo Gobierno». Es decir, formalmente no tiene que haber un acto de renuncia o dimisión

por parte del presidente Suarez. Los socialistas lo considerarían una oficiosidad, sobre todo, si la UCD no

es la primera en votos. Otra cosa es que el presidente saliente fuera, por cortesía, a visitar al Rey para

despedirse, una vez obtenida la investidura por el nuevo presidente.

VOTACIÓN DE INVESTIDURA. — De acuerdo con el artículo 99 de la Constitución, una vez que el

Rey haya propuesto un candidato para la Presidencia del Gobierno, éste «expondrá ante el Congreso de

los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitar la confianza de la

Cámara».

Según el apartado tres del mencionado artículo 99, «si el Congreso de los Diputados. ´ por el voto de la

mayoría absoluta de sus miembros (176), otorga su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará

presidente».

CONOCIMIENTO DEL NUEVO GO-BIERNO. — Lógicamente, antes de someterse a la votación de

Investidura, el candidato a la Presidencia del Gobierno habrá hecho público su Gobierno, o lo hará

público en el Congreso, junto con el programa, en el momento de someterse ,al voto de Investidura de la

Cámara. Pero ese Gobierno no entra en funciones hasta que su presidente obtiene la Investidura, ya que,

de acuerdo con el artículo 100 de la Constitución, «los demás miembros del Gobierno serán nombrados y

separados por el Rey, a propuesta de su presidente».

Según el apartado tres del artículo 99, «de no alcanzarse la mayoría, se someterá la misma propuesta

nueva votación cuarenta y ocho hora después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si

obtuviere la mayoría simple. Los apartados cuarto y quinto del mismo artículo, dicen:

«Si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la Investidura, se tramitarán

sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores.»

Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato

hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas

elecciones, coa el refrendo del presidente del Congreso.

Esta circunstancia parece difícil de alcanzar, ya que la segunda votación de Investidura se obtirne por

mayoría simple, se supone que df los miembros del Congreso presentes en el momento de la votación.

En cualquier caso, el nuevo Gobierno salido de las urnas o negociado por los partidos con los resultados

que de ellas emerjan no estará gobernado —como muy pronto— hasta primeros de abril. Todo dependerá

de que los electores acierten a votar una mayoría neta que cuente con la mayoría absoluta de escaños.

Existen lagunas en los trámites que establece la Constitución.

 

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