Autor: Carandell, Luis. 
 Las elecciones de 1979. 
 El voto     
 
 Diario 16.    01/03/1979.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Carandelario

El voto

De todas las clases de votos que hay, y hay muchas, el voto menos problemático es el de obediencia.

Usted es militante de un partido y no tiene duda, trae usted el voto reflexionado, viene, como si

dijéramos, con el voto puesto.

Luego viene el voto de confianza, que es lo mismo, pero algo menos. Usted confía en un partido y le vota.

Pariente de este último Voto es el de desconfianza, que es cuándo usted, como su nombre indica,

desconfía del que era su partido y le desvota.

La desconfianza puede llegar a tal extremo que usted de perdidos al río, no procura buscar un voto

sustitutivo que por 1 lo menos sea útil, sino que decide hacer un voto inútil, como desafiando a su

abandonada opción. La moderna sociología llama a este voto el voto de castigo.

Sentimientos algo más nobles pueden inspirar el voto de pobreza, que es cuando usted busca a un pobre y

le vota, pero no por incordio, sino por caridad. Tiene una variante, el voto de esperanza, que es cuando

usted no vota a ese partido, pero desea su éxito.

Un voto muy extraño, y muy moderno, es el voto que se da a un partido para beneficiar a otro partido.

Le llaman voto de inteligencia, porque hay que ser muy inteligente para entender sus complicados

cálculos.

Útil o inútil, de confianza o de miedo, de esperanza o desesperanza, usted no se libra de emitir su voto.

Y si no vota es peor porque el suyo es entonces un voto de castidad.— Luis Carandell.

 

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