Inefable país...     
 
 Ya.    02/03/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

INEFABLE PAÍS...

Este país de nuestros amores produce, en jornadas como la de ayer, en que una mayoría de ciudadanos

sale a la calle a ejercer un derecho de participación en la vida pública, sabrosas anécdotas que sería una

lástima condenar al olvido.

Hemos resumido algunas para ustedes en el presente recuadro:

• Una señora acudió a la mesa electoral. Un miembro de la mesa dijo: el 125 Y la señora que lo oyó

sacó de cartera y se dispuso a abonar 125 pesetas ¡para votar!

• Un respetable ciudadano se empeñaba ayer en votar al "partido de la religión".

• Una de las mesas electorales estaba formada por seis personas de opciones políticas completamente

diferentes. Como ya han coincidido varias veces en dicha mesa, se están haciendo amigos...

• Un caballero quiso ayer votar al mismo tiempo a Adolfo Suárez y a Felipe González...

• Un sacerdote, antes de depositar su voto, se entretuvo repartiendo caramelos a todos los componentes

femeninos de la mesa electoral que le correspondía.

• Esperando en la cola para votar, dos elegantes señoras, una con abrigo de astracán, otra con abrigo de

visón, dirimían sus dudas de última hora: "¿Votamos a la ORT o al PTE?" (partido inexistente, que

sepamos).

• Un ciudadano, después de haber votado, volvió sobre sus pasos porque se le había olvidado a quién

había dado su voto.

• Una monja pidió al presidente de la mesa certificación de haber votado "porque aún no había ido a

misa".

• Unos mozalbetes ayer, increparon a una anciana diciéndole que se le había pasado la edad´ de votar.

• Una mujer preguntaba ayer: "¿Puede ocurrirle algo a mi marido porque no puede venir a votar?"

• Un señor se presentó a votar sin carné de identidad ni documentación alguna, alegando:! "Los

miembros de la mesa me conocen de sobra..."

• Las listas del censo también tienen su aquél. Ayer, una señora se disculpó con el presidente de una

mesa: "Mis tres hijas no pueden venir a votar porque, no tienen como dicen las listas, veinte, veintiuno y

veintidós años, sino ocho, nueve y doce, respectivamente."

 

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