Autor: Martín Cantalejo, Pablo. 
 Elecciones generales. El mal tiempo no impidió una gran afluencia en las urnas. Castilla la Vieja y León. 
 La nieve dejó a muchos pueblos incomunicados     
 
 Ya.    02/03/1979.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

CASTILLA LA VIEJA Y LEÓN

LA NIEVE DEJO A MUCHOS PUEBLOS INCOMUNICADOS

En Segovía, uno de los primeros en votar fue el obispo de lo diócesis.

Una hija de un presiden fe de mesa de Cantimpalos (Segovia sufrió gravísimas quemaduras mientras

ejercía el padre su cometido electoral las fuertes nevadas provocaron la abstención en localidades

de Burgos y león

SEGOVIA (De nuestro corresponsal, Pablo Martín Cantalejo.)

El obispo de la diócesis fue uno fle los primeros ciudadanos que acudieron ayer a las urnas. Monseñor

Palenzuela Velázquez guardaba cola a las nueve menos cinco de la mañana ante el colegio electoral

correspondiente, en el que ha depositado su voto en segundo lugar. Se da la circunstancia de que en este

mismo colegio ha correspondido votar al gobernador civil, al presidente de la Audiencia y de la Junta

Provincial Electoral y al alcalde de la ciudad, lia afluencia ha sido constante a lo largo de todo el día en la

capltalj con una temperatura que rayaba los cero grados, y con intervalos de ventisca, aunque a veces

también ha lucido el sol. En algunas zonas de la provincia ha nevado con cierta intensidad.

Algunos pueblos han concluido en seguida las votaciones, dado su escaso censo. Por ejemplo, las

localidades de El Muyo y Negredo, con sólo 17 y 19 votantes, respectivamente, que son los núcleos de

menor aenso de la provincia. En ésta hay 54 pueblos con censo inferior a los 100 habitantes y 12 con

censo superior a los mil, aparta la capital i que tiene 33.891. E] total en la provincia ea da 112.625, es

decir, 12.551 más que en las elecciones de. 1977.

GRAVÍSIMO CONTRATIEMPO

Un presidente de mesa tuvo un gravísimo contratiempo familiar, Es un vecino de Cantimpalos, al que

hubo de darse la noticia d« que su hija de dos años Ester Lázaro sufría enormes quemaduras en todo el

cuerpo.

La madre de la pequeña había salido del domicilio a la compra, quedando la niña sentada en una camilla.

Las ropa del mueble se prendieron por causa del brasero y la pequeña se vio envuelta inmediatamente en

llamas. Algunos vecinos acudieron con toda rapidez y la propia madre de la criatura sufrió quemaduras,

que han determinado su ingreso en la residencia sanitaria de esta ciudad. En ella ftue atendida también la

hiña, pero se dispuso su inmediato traslado, dada la extrema gravedad, a la sección de quemados de la

residencia madrileña de La Paz.

 

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