Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   El discurso del Presidente     
 
 ABC.    15/02/1974.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

DEL DISCURSO DEL PRESIDENTE

La resonancia nacional e internacional del discurso del presidente del Gobierno, Arias Navarro, en las

Cortes —en unas Cortes que prácticamente ha liquidado — demuestra cómo ha calado hondo en la

conciencia española y cómo ha interesado fuera de nuestra heredad. El asumir la dirección de la política

general del país bajo los principios de rectitud, honestidad, autenticidad, sencillez y firmeza es hoy día un

acto de enorme valor personal y político. Ya es bonito el retirar al proyecto de ley de Régimen Local, que

partía de un principio inadmisible, reconsagrando la "dedocracia" en forma intolerable y prometiendo un

nuevo texto antes del 31 de mayo próximo, donde los alcaldes y los presidentes de la Diputación serán

electivos, como Dios manda. Y ya es bonito, también, el anuncio de que el Gobierno remitirá a la Cámara

un proyecto de ley que contemple y regule el régimen de incompatibilidades para el desempeño de la

función parlamentaria. Y tampoco sería malo establecer otras dentro del propio Consejo del Reino, pues

su necesidad es fácilmente advertible. En cuanto al derecho de asociación y a la creación de un Estatuto

de Asociaciones políticas, venga en buena hora, porque es la única forma seria y exacta de participación.

Todo el resto del discurso en orden al Ejército, a las relaciones con la Iglesia, a la política internacional, al

desarrollo cultural y social, y nada digamos del económico, no hay un solo punto que seriamente pueda

nadie mostrar una disconformidad razonable. No es fácil la tarea del presidente y de su Gobierno, pero a

ella se aprestan señalando la madurez del pueblo español. El ritmo de esa tarea ya veremos cómo se

produce. No estamos en condiciones de perder días y horas en actuaciones parsimoniosas. Hay que

imprimir velocidad y seguridad. Y gobernar de cara al país haciendo honor a cuanto te ha dicho y se ha

prometido.—ARGOS.

 

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