Autor: Gallego-Díaz, Soledad. 
 Elecciones legislativas 1979. UCD repite prácticamente sus resultados de 1977, y PSOE y PCE mejoran muy ligeramente. 
 La irrupción de los nacionalistas y el fracaso de CD, notas destacadas de la jornada electoral     
 
 El País.    03/03/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Los resultados provisionales de las elecciones legislativas celebradas el 1-M no sufrirán un vuelco

importante cuando, dentro de unos días, las juntas provinciales electorales hagan públicos los datos

definitivos del escrutinio. Hoy se celebrarán elecciones en los municipios en los que hubo de suspenderse

la votación por distintas causas, así como en un colegio electoral madrileño. Las primeras reacciones

internacionales a los resultados conocidos valoran la victoria de UCD como un paso hacia la

consolidación del partido de Suárez y sitúan los datos relativos al PSOE dentro del retroceso general

experimentado por la izquierda en Europa occidental durante los últimos años.

La irrupción de los nacionalistas y el fracaso de CD, notas destacadas de la jomada electoral

S.G.D.

La fuerte irrupción de partidos nacionalistas en el Congreso de los Diputados, la práctica repetición de los

resultados de Unión de Centro Democrático (ha ganado un escaño), la ligera mejora del PSOE y del PCE

(cuatro y tres escaños más), y el estrepitoso fracaso de Coalición Democrática, son las tres características

más destacadas de los resultados provisionales de las elecciones del primero de marzo. A la vista de estos

resultados se puede predecir una mayor fragmentación de la Cámara baja, mientras que en el Senado el

partido actualmente en el Gobierno y el PSOE monopolizan prácticamente todos los escaños.

Hasta las dos de la tarde de ayer, viernes, el Gobierno no ofreció datos provisionales fidedignos sobre el

resultado del escrutinio a nivel nacional. A lo largo de la madrugada y de la mañana, las posiciones entre

los dos partidos mayoritarios, Unión de Centro Democrático (UCD) y Partido Socialista Obrero Español

(PSOE) se fueron acercando poco a poco. A las cinco de la madrugada, el ministro del Interior, Rodolfo

Martín Villa, adelantó («dos escaños arriba, dos escaños abajo») un resultado espectacular: 170 escaños

para UCD —cuatro más que en 1977— y 116 escaños para el PSOE— dos menos que el 15-J.

A las diez de la mañana, el propio ministro ofreció un tanteo más ajustado: 169 escaños para UCD-119

para el PSOE («un escaño arriba, un escaño abajo») y cuando los periodistas abandonaban el Palacio de

Congresos, a las diez y media de la mañana de ayer, la pantalla gigante ofrecía ya una relación 167-120,

que sería confirmada a las dos de la tarde por el subsecretario del Interior, Jesús Sancho Rof.

Los primeros análisis de los resultados electorales del 1-M producían cierta preocupación en la izquierda,

no tanto por el número de escaños obtenido (los 120 diputados del PSOE y los veintitrés del PCE

suponen, globalmente, siete escaños más que en 1977), como por el escaso incremento experimentado en

el voto popular. Según datos del Ministerio del Interior, el PSOE ha pasado del 29,2 % de los votos a

nivel nacional al 29,4 %, es decir, dos centésimas más, sin contabilizar los votos obtenidos el 15-J por el

PSP, hoy integrado en el partido Socialista. El PCE ha aumentado algo, pero sin superar prácticamente un

punto, ya que ha pasado del 9,24 % al 10,7 %. Preocupaba también la pérdida de influencia del PSOE en

el País Vasco y en Andalucía, a manos, respectivamente, de Herri Batasuna y del Partido Socialista de

Andalucía (PSA).

La presencia en el futuro Congreso de los tres diputados de Herri Batasuna, coalición abertzale vasca

apoyada por dos partidos todavía ilegales, HASI y LAIA.

cuyos estatutos ofrecen posiciones claramente independentistas, así como la del diputado de Unión del

pueblo Canario, también autode-:rminista, constituyen la másp im-portante novedad electoral, a jui-cio

del señor Martín Villa, pero se contrarresta con la incorporación a la Cámara de los diputados de otro

partido que se presenta como na-c ionalista bajo otros supuestos muy distintos, el PSA, y el afianzamiento

del PNV como el primer partido del País Vasco. Por su parte, sectores responsa-bles de UCD, aun

expresando su satisfacción por el resultado obte-ido, se mostraban algo preocupaos ante la sospecha de

que su parnido haya mantenido e incremen-tado su voto gracias, casi exclusi-vamente, a sectores situados

a su Derecha, es decir, gracias al antiguo voto de Alianza Popular.

HASI y LAIA seguirán sin legalizar

En la rueda de prensa celebrada i las ocho de la mañana de ayer se planteó al ministro del Interior la

paradoja que suponía que HASI y LAIA, los dos partidos abertzales ´ascos, sean ilegales y que

electoralmente hayan obtenido respaldo eficiente como para conseguir tres escaños en el Congreso. El

ministro afirmó que los estatutos de esos dos partidos no podían ser aprobados porque planteaban claras

posturas independentistas, y recordó que se trataba de una decisión judicial y no administrativa. «Puedo

decir que tanto si lo dicen sus estatutos como si no lo dicen,, pero su comportamiento es independentista,

seguiremos manteniendo la misma postura. La unidad de España es la raíz de la Constitución, y si

aceptáramos que un partido defendiera posturas independentistas estaríamos atacando frontal-mente la

Constitución.» Negó el señor Martín Villa las acusaciones del líder comunista, Santiago Carrillo, según

las cuales el Gobierno era, en cierto modo, responsable del éxito de Herri Batasuna en el País Vasco,

porque cometió el incalificable error de encarcelar a Telesforo Monzón. «En cualquier caso —añadió

Martín Villa—, la responsabilidad debe ponerse donde está: el señor Monzón está en la cárcel por

decisión judicial, no gubernativa.»

Rodolfo Martín Villa dijo que no le parecía «nada mal» la explosión nacionalista que se había producido,

porque, a su juicio, estarían presentes en el Congreso distintos tipos de regionalismo, y destacó la

importancia de los resultados obtenidos por el PSA.

Explicó también el ministro del Interior las causas del fallo sufrido por el ordenador central a las dos de la

madrugada: una caída de tensión hizo que se borrara el fichero del cerebro electrónico, por lo que hubo

que realimentarlo con los datos almacenados en los siete miniordenadores distribuidos en todo el

territorio nacional.

«En definitiva —terminó el ministro del Interior—, quiero expresar mi alegría como miembro de UCD.

Creo que esta alegría es también compartible por los que no han ganado. Las elecciones han sido un paso

para consolidar el cambio en la situación política de España, iniciado por el presidente Suárez hace dos

años.»

El subsecretario del Interior, señor Sancho Rof, adelantó a las dos de la tarde que Unión de Centro

Democrático obtendría mayoría absoluta en el Senado, ya que, según los resultados provisionales, había

conseguido 119 escaños de un total de 208. Interrogado sobre los escaños perdidos por Alianza Popular-

Coalición Democrática, se limitó a señalar que AP había perdido un escaño en cada una de las siguientes

circunscripciones: Madrid (escaño que ha correspondido ahora a Unión Nacional), Zamora (UCD),

Vizcaya (PNV), Toledo (UCD), Logroño (UCD), León (PSOE) y Santander (PSOE). Expresó cierta

preocupación por el índice de abstención, que rondará el 33% del censo, y señaló que la abstención más

fuerte se había experimentado en Galicia, como ya viene siendo habitual. (Orense, 60% de abstención; La

Coruña, 45%; Lugo, 53%, y Pontevedra, 44%.)

De cara a la configuración de los órganos preautonómicos, el resultado electoral provisional permite

adelantar que el PSOE es el partido hegemónico en Cataluña y Asturias; UCD, en Galicia, ambas Cas-

tillas, Aragón, Extremadura, Baleares, Canarias y Andalucía, y el PNV, en el País Vasco.

Los datos adelantados por el Gobierno, sobre un 82% de los votos escrutados, en relación con el voto

popular, son los siguientes: UCD, 6.450.000 votos (35,2%); PSOE, 5.400.000 (29,4%); PCE,

1.962.000(10,7%); CD, 1.100.000 (5,5%); CiU, 462.000 (2,5%); HB, 164.725 (0,9%); PNV, 291.700

(1,5%); EE, 91.800 (0,5%); UN, 374.000(2%); PSA,319.000(1,7%); PTE, 172.400 (0,9%); ORT, 127.510

(0,6%), PSOE (h), 126.200 (0,6%), y Esquerra Republicana de Cataluña, 121.200(0,6%).

En las elecciones del 15-J, UCD obtuvo un 34,7% de los votos, el PSOE un 29,2%, el PCE un 9,2% y

Alianza Popular un 8,39%.

 

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