Elecciones legislativas 1979. Según el líder de CD, UCD tiene un Gobierno débil e inoperante. 
 La renuncia de Fraga puede desembocar en un pacto CD-UCD     
 
 El País.    03/03/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Según el líder de CD, UCD tiene un Gobierno débil e inoperante

La renuncia de Fraga puede desembocar en un pactoCD-UCD

Algunas opiniones dentro de CD, se inclinaban por forzar una negociación a partir de los diez diputados y

el millón de votos obtenidos, pero la impresión dominante es que esa negociación no es posible.

La situación del señor Fraga aparece especialmente clara en este sentido: ni su trayectoria política le

permite integrarse como un testigo mudo en el Grupo Mixto, ni su significación como líder hace viable el

trasvase a UCD. Desde esta perspectiva parece que se impone como necesaria su renuncia al escaño y su

alejamiento; al menos temporal, de la política activa.

Con toda probabilidad esta era una decisión tomada previamente por el señor Fraga para el supuesto de

unos resultados como los que ha obtenido CD. Es también la opinión de alguno de sus colaboradores más

cercanos y el consejo que éstos le darán.

Sólo Félix Pastor mantenía una postura distinta, en el sentido de que los diez diputados y el millón de

votos conceden una supuesta capacidad de maniobra política, y anoche manifestaba a EL PAÍS que no es

correcto adoptar una postura de resignación y de derrota y que es necesario adoptar una estrategia de

acuerdo con las posibilidades reales de CD.

La impresión general era, sin embargo, muy distinta, y se daba por seguro la retirada de las candidaturas

de CD a las próximas elecciones municipales. Ni la moral de los candidatos ni las disponibilidades

económicas permiten afrontar una campaña electoral seria, al menos en las grandes ciudades.

El señor Fraga, en unas declaraciones a EL PAÍS, manifestó que CD había pedido un Gobierno neutral

para hacer las elecciones, y que desde este momento afirmaba su oposición a otras elecciones, sin variar

los planteamientos de la ley Electoral, el censo y la reconsideración del sistema de listas. Afirmó también

que el papel de la televisión, la radio y los periódicos estatales, junto con las «presiones de la

Administración» habían sido determinantes de los resultados.

Su análisis del resultado electoral puede resumirse del siguiente modo: no hay mayoría por parte de

ningún partido, «desgraciadamente, habrá que hacer nuevas elecciones en el año 80». «Hay un hecho

cierto y es que UCD tiene un Gobierno débil e inoperante; además, el tema de los grupos regionales se ha

agravado y es especialmente preocupante la situación que se dibuja en el País Vasco.»

Añadió el señor Fraga que su análisis y las posiciones mantenidas desde el principio de la campaña eran

totalmente correctas y debían mantenerse en su totalidad. «Nosotros dijimos que era falsa la teoría del

voto útil y el hecho de que el PSOE no haya mejorado lo demuestra.»

Alejado el señor Fraga, los responsables de CD tratarán por todos los medios de conseguir un pacto con

UCD. Fuentes solventes de la propia coalición estudiaban anoche esta posibilidad, bajo el supuesto de que

el acuerdo resultase honroso para ambas partes. No se descartaba que UCD, en el caso de aceptar la ne-

gociación, pusiese el veto a alguno de los diez diputados elegidos, pero aun esa circunstancia no se

juzgaba insalvable.

Las mismas fuentes de CD no ocultaron su disgusto por la actitud de Javier Santamaría, director de la

campaña de CD, que ayer por la tarde comentó, al parecer, que a él no le producía sorpresa el resultado.

Si la marcha del señor Fraga se hace definitiva, la lista de Madrid correrá en favor de los siguientes

candidatos; en este caso sería José María Ruiz Gallardón quién ostentase el escaño vacante, pero se

consideraba muy probable que él también renunciase y fuese, en definitiva, Gabriel Camuñas —un

hombre de Osorio— quien ocupara el escaño vacante del señor Fraga.

 

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