Autor: GIL BLAS. 
   Coincidencia     
 
 Córdoba.    03/03/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EN ESTE PAIS COINCIDENCIA

El proceso político español, una de cuyas más Importantes etapas culmina con la celebración de estas

elecciones generales, nos invita a contemplar sus resultados desde muy distintos ángulos. Bastaría

recapitular la versión de los comentaristas, de tes más diversas tendencias, para sacar la conclusión de la

pluralidad de opiniones.

Sin duda, nna poca conocida sería la de bascar analogías con hechos similares anteriores aunque diversa

sea la problemática y el tratamiento que, en cada caso, se propicia.

Hay nn hecho evidente: al respaldar un alto porcentaje de electores al partido gubernamental de la UCD y

hacer posible la continuidad de su programa se rompe une especie de maleficio que pesaba en nuestra

política cuando venia sucediendo que el plazo máximo de Gobierno de an partido en el poder .era de nn

bienio, salvo raras excepciones.

Otro hecho significativo —sobre el que habría que analizar sos pros y sus contras— es que el

bipartidismo acentúa sus posiciones. V otro, en suma, es que el Partido Socialista Obrero Español, qué

signe siendo, naturalmente, la alternativa al poder, anticipó, en vísperas electorales, que en caso de no

alcanzar la mayoría en la consulta al país, se prepararía para dentro de cuatro años, cuando es normativo

que se celebren nuevas elecciones.

Por mera cnriosidad vamos a señalar ana serie de coincidencias «históricas» del actual régimen con la

restauración ca-éovasta. En las elecciones de 1876, el Partido Conservador obtenía ana resonante victoria

en las ornas lo que le permitirla dictar la Constitución de ese año. En 1879 se celebraban elecciones

generales que mantendrían en el poder a los conservadores, pero no sucedía asi en la tercera consulta al

país, el del 2u de agosto de 1881, cuando el número de sufragios alcanzados por el Partido Fusionista-

Liberal permitía nn amplio margen de confianza a Sagasta y sns huestes.

Cierto es que política, económica y socialmente la situación no es la misma qne entonces, como otra es la

época. Pero ya resalta carioso subrayar la repetición de determinadas circunstancias qne, dentro de su

actual contexto, forzosamente DOS invitan a hacer un parangón.

GIL BLAS

 

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