Autor: Senillosa Cros, Antonio de. 
   Sentido del humor     
 
 Diario 16.    18/10/1982.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Sentido del humor

Antonio de Senillosa

El español tiene alma de agricultor, está hecho a las malas cosechas, pone buena cara al mal tiempo. Y,

pese a todas las desdichas, quiere divertirse. Aquí aburre la retórica, el énfasis, la ridicula seriedad que no

conduce a parte alguna. Ese constante «yo diría», «a nivel de», «en base a». Porque son los resultados lo

que debe ser serio y no el camino para llegar a ellos.

Algunos oradores, siempre trascendentalistas, van con un rollo aprendido que leen, malamente,

aburriendo hasta a las oveias. Se cuenta de un ministro franquista, todavía en política, que encargó a sus

colaboradores un discurso de media hora de duración. Cuando, indignado, les reprochó que su discurso

había durado una hora, el doble de lo solicitado, le respondieron «perdone, señor ministro, es que le

entregamos original y copia». Louis Abufalía, en cambio, es un divertido candidato del humor en los

Estados Unidos, se desprendió de seriedad y de vestimenta e invirtió sus 380 dólares ahorrados en un

cartel donde apareciía desnudo, con un solo texto: «Soy un candidato honesto. No tengo nada que

esconder.»

Ese sentido del humor, del que suelen carecer los políticos, es necesario incluso en los momentos más

dramáticos. El señor Malesherbes tropezó con una piedra cuando lo conducían a la guillotina. «Mal

presagio, debiera volverme en seguida a casa», exclamó. En el fondo, tener sentido del humor es ser

consciente de la relatividad de las cosas.

 

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