Asegurado el espíritu del 12 de febrero     
 
 Gaceta Ilustrada.     Página: 34-41. Páginas: 6. Párrafos: 20. 

ASEGURADO EL ESPÍRITU DEL 12 DE FEBRERO

EL PRESIDENTE ARIAS, EN CATALUÑA

DURANTE cinco días, Barcelona ha sido la capital política de España, y Cataluña la región que

ha acaparado la atención de todo el país. La visita del presidente del Gobierno, Carlos Arias

Navarro, acompañado de siete ministros, ha despejado las numerosas incógnitas que,

semanas antes, flotaban en los ambientes políticos de la nación.

La trascendencia de lo expuesto en Cataluña por el presidente y de más miembros del

Gobierno se puede resumir en estas palabras: «confirmación del espíritu del 12 de febrero». Y,

más concretamente, esta confirmación se ha hecho en los dos frentes más inquietos

últimamente: el político y el social. En el primero, el más comentado, el que más espacio ha

merecido en las columnas de los periódicos del país —hasta el punto de que ha difuminado

injustamente al segundo—, destaca el discurso de Arias Navarro, del 15 de junio, ante la

Asamblea General de Consejeros Provinciales y Locales del Movimiento de Cataluña,

pronunciado en el salón de actos del Palacio de Congresos de Montjuich. Más de tres mil

consejeros catalanes interrumpieron con sus aplausos una docena de veces el discurso del

Presidente, pronunciado «para desvanecer equívocos, evitar confusiones y desalentar ilusiones

falsas, reafirmar algunas convicciones que consideramos imprescindibles».

«El espíritu del 12 de febrero existe» —dijo Arias Navarro— y «ni puede, ni debe, ni quiere ser

nada distinto del espíritu indeclinable del Régimen de Franco desde su hora fundamental.

Torpe intento el de quienes pretenden contraponerlos».

DESARROLLO POLÍTICO

«Deseo proclamar el gran propósito político de ordenar la concurrencia de criterios que

determinan nuestras Leyes Fundamentales.»

Habrá, pues, en España asociaciones políticas y las habrá pronto:

«El tema está en la agenda de las preocupaciones de este momento y nos exige, sin

impaciencia ni dilaciones, una pronta respuesta.»

Las futuras asociaciones han sido, sin duda, el punto más debatido del discurso programático

del jefe del Gobierno, pronunciado ente las Cortes el pasado 12 de febrero. Durante los últimos

tres meses, en las esferas políticas del país, se dieron equívocas interpretaciones al tema.

En Barcelona ha brotado ahora una luz clarificadora:

«Nos ha parecido oportuno y hasta justificado señalar previamente el marco del Movimiento y

de sus esencias, pues sólo una dará comprensión del mismo nos permitirá enfrentarnos de

lleno con el fenómeno asociativo. Somos tan conscientes de que las prioridades son esas, que

no dudaré nunca en ejercer toda la autoridad que me asiste para que dicho cuadro, marco o

campo de juego, no pueda resultar jamás rebasado.»

«Ha habido en el esperado discurso en Barcelona de Arias una actitud clara: abrir. Y una

preocupación condicionante, fuerte: evitar que se escapen los que están dentro», escribió el

pasado día 16 Wifredo Espina en el diario barcelonés «El Correo Catalán».

Sobre este aspecto —los de dentro y los de fuera—, el presidente del Gobierno confirmó su

punto de vista, expuesto en febrero en las Cortes, ante los procuradores y consejeros

nacionales de Cataluña que almorzaron con él en el palacete Albéniz:

«Tened la seguridad de que en nuestro programa no hay exclusivismo, no habrá más

exclusiones que la de aquellos que quieran marginarse.»

DESARROLLO SOCIAL

«El desarrollo político que queremos ha de ser completo, ha de ser riguroso y ha de ser eficaz;

sabemos que es inseparable del desarrollo social. Sin desarrollo social, sin profundizar en las

reformas y transformaciones sociales que necesita nuestro pueblo, el desarrollo político podría

desnaturalizarse, reducirse a minorías privilegiadas y hasta hacer inviables sus objetivos de

libertad y convivencia.»

Si el día 15 de junio el señor Arias Navarro lo dedicó a explicar los proyectos para el desarrollo

político del país, el día 17, en el Pleno del Consejo Económico - Social Sindical de Cataluña y

en sus contactos con los trabajadores, lo destinó a reafirmar el punto de vista del Gobierno en

el aspecto social. Precios, salarios, empleo y conflictos laborales fueron problemas tratados

ampliamente en los discursos del Presidente.

Precios:

«No cesaremos hasta frenar la tendencia alcista de los precios. Puede afirmarse que hemos

superado los peores momentos, una vez que las primeras y más graves consecuencias de la

crisis energética han sido absorbidas por nuestra economía. Pero es preciso seguir vigilando

atentamente y actuando con rapidez.»

A la petición de uno de los miembros del jurado de empresa de «Cahué Industrial, S.A.», de

Hospitalet de Llobregat, de que fueran derogadas las normas del Gobierno sobre salarios y

precios del 30 de noviembre de 1973, para que el poder adquisitivo de los trabajadores no

quede estancado:

«Yo no me atrevo a darles fechas; pero puedo darles la seguridad de que no está muy distante

el momento en que la tenacidad del Ministerio de Trabajo vea conseguidas sus aspiraciones.

Yo espero que el desenvolvimiento de la economía en meses venideros permita al Gobierno

dar satisfacción a esa petición plenamente justificada.»

Empleo:

«No estamos dispuestos a que un ritmo de actividad insuficiente prive de empleo a muchos

compatriotas que tienen derecho a ocupar un puesto de trabajo dignamente remunerado. El

empleo sigue siendo, como lo ha sido siempre bajo el Régimen de Franco, el objetivo prioritario

social y económico por excelencia porque, en definitiva, el trabajo es el derecho más elemental

del hombre.»

Conflictos laborales:

«El Gobierno está decidido, como siempre, a resolver la situación de los conflictos con equidad

y sin la demagogia que siempre rechazó. Al Sindicalismo español le hemos emplazado para

que se promocione por los cauces que determina su ley y le instamos para que sea cada día

más exigente en la unidad, amplío en su generalidad, ambicioso en la participación, concreto

en su autonomía, definido en su asociación y realista en su libertad.»

Cena ofrecida por la Diputación Provincial. Habla el Presidente Arias:

"Evidentemente, unas normas de elemental protocolo aconsejarían que mis primeras palabras

fueran las de unos tratamientos y el frío "Señoras y señores". Pero la ola de cordialidad y afecto

que me envuelven desde mi llegada a Barcelona me aconsejan sustituirlo por otra mucho más

espontánea: Queridos amigos".

Tal vez el azar o quizá los efectos de una programación muy estudiada ha hecho que desde mí

llegada a la Ciudad Condal, desde mis primeros pasos, me haya sido muy fácil ponerme en

contacto con sus gentes, percibir un sincero afecto y sentirme anonadado por esa corriente de

cordialidad".

Yo quiero, y aprovecho esta oportunidad, para dejar constancia de mi emocionada gratitud con

unas elementales palabras que recojan todo mi sentimiento, todo mi afecto y todo mi cariño

para los barceloneses".

En la constitución del Patronato del Museo Marítimo de las Reales Atarazanas: "Barcelona no

olvida que la mar fue una via de cultura y con la prodigalidad y ge nerosidad devolvió cultura

conocimientos y saber a Ia mar, que dictó sus leyes del mar, impuso su ley en la mar."

 

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