El 28 de octubre, elecciones legislativas. Las políticas del PSOE y AP centran a sus electores sobre ideas antagónicas. 
 Creciente polarización del electorado entre la izquierda y derecha, a consecuencia de la campaña     
 
 El País.    21/10/1982.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL PAÍS Jueves 21 de octubre de 1982

POLÍTICA

El 28 de octubre, elecciones legislativas

Las políticas del PSOE y AP centran a sus electores sobre ideas antagónicas

Creciente polarización del electorado entre la izquierda y la derecha, a consecuencia de la campaña

La campaña electoral ha producido una creciente polarización del electorado entre izquierda y derecha.

Esta es una de las conclusiones más importantes del panel Informe-2 tras la comparación de los diferentes

datos obtenidos en las tres fases del mismo. Para los analistas de este estudio, las políticas electorales

están centrando demasiado al electorado del PSOE sobre la idea del cambio, y al de AP sobre el concepto

de no cambio e incluso en el de "fuga hacia atrás".

El análisis de actitudes y valores de los españoles a mediados de agosto pasado, cuando comenzó la

realización del panel, mostraba una sensible madurez política de !a sociedad española en su conjunto, con

un apoyo masivo a la democracia como el mejor sistema político capaz de solucionar los problemas

básicos (paro, terrorismo, falta de cultura sociopolítica, etcétera). Por otra parte, la mayoría de la sociedad

pensaba —según se deduce de los diferentes datos obtenidos en aquella fecha— que era necesario unir y

no disociar tres prioridades: una economía estable, un cierto orden público y social, y la tendencia a

conseguir una sociedad más humana, dando prioridad al acceso a la educación por encima de la rápida

posesión y disponibilidad de dinero.

Las dos fases siguientes del panel (t2, mes de septiembre; t3, mes de octubre) reflejan cambios muy

significativos respecto a las características observadas en agosto. Ahora puede decirse que se aprecia una

clara polarización entre izquierda y derecha —aunque todavía limitada—, que de acusarse aún más

durante la última semana de campaña electoral podría tener efectos graves para el sector políticamente

centrista, y que quizá produzca consecuencias peligrosas para la sociedad en su conjunto, al acentuarse las

tensiones y los posibles enfrentamientos políticos y sociales.

E! análisis de los movimientos producidos respecto a los sentimientos y actitudes sólidamente

establecidos en la sociedad española reviste una paradoja preocupante. Mientras las actitudes básicas y la

percepción que la sociedad tiene de los principales problemas apenas ha variado entre las diferentes fases

del panel, sin embargo ha cambiado fuertemente la utilización electoral de los mismos y la politización de

la sociedad. Esquemáticamente, en la actualidad se observan dos fenómenos esenciales:

— Disociación entre actitudes generales que son favorables a un cierto consenso en el terreno so-

cioeconómico, y actitudes electorales que tienden a la separación y, en definitiva, a la radicalización de

posturas.

— Enquistamiento de los votantes de los dos bloques principales (PSOE, AP) dentro de sus respectivas

esferas, lo cual se traduce en que cada vez es más grande la distancia política o electoral entre ambos.

Hemos dicho que la actitud general sobre los grandes problemas no ha variado apenas. Los únicos

cambios apreciables se refieren a la importancia relativamente mayor dada ahora a la lucha contra el

terrorismo y a la seguridad ciudadana: mientras en el t, del panel (agosto pasado) esta cuestión era la

primera de las preocupaciones para el 21% de los españoles, ahora esa es la prioridad del 24,5%. Por

tanto hay un cambio, aunque no muy importante. Por el contrario, existe una estabilidad casi absoluta

respecto a la preocupación por el paro, que era la citada en primer lugar por el 57,2% en agosto, y por el

57% en octubre.

También es muy similar el valor concedido, en su conjunto, a la importancia de una economía estable

(preocupaba al 34,99% en agosto, y al 34,5% en octubre), o al deseo de lograr una sociedad más humana

(17,3% en agosto, 16,7% en octubre).

Pero si las actitudes generales de la sociedad no cambian, o lo hacen en muy pequeña medida, las

modificaciones son muy importantes en el terreno político o electoral. Hay un viraje en las actitudes del

electorado de AP con relación al del PSOE, y viceversa, lo que lleva a los analistas del Informe-2 a

concluir que "se trata de políticas electorales que están encerrando o centrando excesivamente al elector

socialista en torno a !a idea de cambio, y al elector aliancista en torno a la idea de no cambio, y hasta de

fuga hacia atrás".

Un ejemplo, entre los muchos datos aportados por el Informe-2, es el que aparece reflejado en el

gráfico número 4, denominado "Polarización". En el mismo se aprecian tres valoraciones acerca de lo que

piensan los electores de AP y PSOE entre las dos primeras fases del panel, es decir, entre agosto y

septiembre (no se ha realizado aún el análisis de estos datos en el t3, correspondiente a octubre), así como

una valoración media de la sociedad española respecto a los problemas planteados. El gráfico 6 muestra

que, como fruto del período preelectoral y de los primeros días de la campaña propiamente dicha, la

media de la sociedad española da una valoración más alta a los problemas de orden público y orden social

que antes (pasa del 20,4% al 25,3%). Pero mientras el PSOE da también una valoración algo mayor al

problema del orden que antes de la campaña (pasa del 18,3% al 20%), la valoración que hace del mismo

el electorado de AP es tan alta que la distancia entre ambos sectores de votantes ha aumentado. Por

tanto, nos encontramos ante un claro fenómeno de polarización, que significa distanciamiento e incluso

posible antagonismo.

Según los analistas de Informe-2, "ello se debe al concepto de orden público, que está arrinconando a la

idea más moderna de orden económico-social, único capaz de asegurar, en una sociedad del nivel de

modernización de la española, la disminución de los fenómenos de terrorismo e inseguridad ciudadana".

Por otra parte, a juicio de los mismos analistas, "se están difundiendo conexiones muy peligrosas entre los

conceptos de orden público y libertades, de forma que sin orden público no pueda darse el ejercicio de las

libertades, según el mensaje de Alianza Popular".

Aunque es lógico que las campañas electorales sirvan para tomar conciencia de los problemas más

importantes, esta campaña en concreto está siendo particularmente significativa.

 

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