Autor: Sáez, Raúl R. . 
 Elecciones 82. El líder del CDS recorre las provincias catalanas. 
 Suárez arrecia sus ataques a los sectores involucionistas     
 
 ABC.    25/10/1982.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

NACIONAL/ELECCIONES-82

LUNES 25-10-82

El líder del CDS recorre las provincias catalanas

Suárez arrecia sus ataques a los sectores involucionistas

BARCELONA (Raúl R. Sáez, enviado especial). En la recta final de la campaña, el líder del Centro

Democrático y Social, Adolfo Suárez, cubre estos días las cuatro provincias de la comunidad catalana, en

un último esfuerzo por apuntalar las cortas posibilidades de arañar algún escaño en esta región. En la

maratoniana jornada de ayer, Lérida y Tarragona fueron los objetivos al ritmo que viene manteniendo el

CDS, es decir, mítines directos seguidos de contactos con los Informadores y escaso «boca a boca» con el

público que, sorprendiendo a organizadores y acompañantes, le sigue y espera en gran número por los

lugares en los que transcurre la campaña del ex presidente del Gobierno.

Los mítines celebrados en Lérida y Tarragona fueron un calco de los habituales en esta campaña. En

clave de moderación, Suárez sigue explicando su proyecto de futuro, insiste en el pacto de Estado para

salir de la crisis y ataca duramente a los sectores involucionistas.

«No devolveremos las bofetadas», señaló Suárez ante más de dos mil personas que abarrotaban el local

habilitado en Lérida. Incluso se le pudo notar algún gesto de reprobación o malestar cuando los

candidatos por estas provincias, en sus intervenciones, atacaron —aunque moderadamente y en muchos

casos sin citarlos—- a PSOE y AP por dinamitar la opción ucedista de Suárez; a UCD, grupo del que

siguen queriendo establecer las máximas distancias, y a los grupos nacionalistas «que no tienen la

exclusiva del catalanismo».

Con aspecto cansado, pero vibrante en ocasiones, Suárez volvió a remachar su oposición frontal «a que

haya en las FAS hombres que deshonran el uniforme militar y que no están legitimados las armas y

hombres de que les dota la nación para la defensa de sus intereses particulares». En esta línea recalcó que

«no hay más poder que el civil, aunque desde algunos sectores se proponga la existencia de poderes

económicos o militares».

Irónico en ocasiones, mordaz a veces, Suárez sale en defensa de la creación del CDS como única fórmula

de potenciar un centro realmente progresista y reformador. Y se duele de que las corrientes que integraron

la inicial UCD, «homologables en Europa, pero sin significación política en España», acerquen al país a

una confrontación nada recomendable en este momento. «El espectáculo dado por los líderes de centro —

dijo ayer— podría suponer un abandono por parte de sus votantes, pero estoy convencido de que el

pueblo español desea esa oferta política de centro. Y aquí estamos nosotros.»

Y aunque comprende las dificultades que comporta su programa, lejos de considerar negativa la

existencia de dos grupos parlamentarios exclusivamente (más el Mixto), reitera la necesidad de ilusionar

al país y desterrar su desencanto, coadyuvando a la gobernabilidad del Estado.

 

< Volver