El Guernica vendrá a España cuando madure la democracia     
 
 Diario 16.    11/11/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Jacqueline, viuda de Pablo Picasso, a D16

El «Guernica» vendrá a España cuando madure la democracia

Miguel Logroño

MADRID, 11 (D16). — «He venido aquí por amistad, a manifestar que estoy al lado de los pueblos

oprimidos, en este caso el chileno», dijo ayer a D16 Jacqueline Picasso, viuda de Pablo Picasso, nada más

llegar a Madrid para asistir a la Conferencia Mundial de Solidaridad con Chile.

Un callado clamor le dio Ja, bienbenida en una tarde-noche en la que el agua hacía renacer tantas cosas.

Para empezar, los recuerdos. Aquél de hace un año, poco más o menos, cuando escuchaba en el Teatro

Real —un homenaje muy personal— «El sombrero de tres picos»—, de Manuel de Falla, y Markevicth

miraba, allá arriba, hacia aquella incógnita y desbordada platea. Y otra memoria latente, también renacida

ahora, cuando hablamos: Pablo. «¿Que si hubiera venido hoy, en este momento a España? Yo no puedo:

interpretar lo que hubiese hecho él. He venido yo.» Quienes, en esta penumbra, junto a la incesante lluvia,

participamos en el encuentro —Juana Mordó, Gastón e Isabel Orellana, José Luis y Piluca Fajardo,

Jacqueline, retrato vivísimo de esos magistrales retratos— convenimos en silencio que Pabilo Picasso está

entre nosotros, Homenaje del pueblo

Jacqueline quisiera no hablar de una obra y de un tema que, sin embargo, es forzoso plantear: la traída del

«Guernica» a España. «Pienso —dice al fin— que es un poco prematuro considerar que el "Guernica"

venga a España. Esa pintura pertenece a la República y está en depósito en Nueva York. Cuando las cosas

se estabilicen, es decir, cuando la democracia española haya madurado, el "Guernica" vendrá aquí. Al

Prado.» ¿Es el lugar que preferia Pablo Picaso, el Museo del Prado? «Sí, cómo no. En el Prado está su

familia, ios herederos de Pablo son los pintores, los artistas.»

Esta es también, la equivalente razón de que la donación Picasso fuese al Louvre, con una precisión

previa por parte de Jacqueline: «El quería que su colección fuese allí y yo me limité a cumplir su deseo.»

Y ante la opinión de algunos sectores franceses acerca de si la colección del Louvre no llega a ser tatito

como se había especulado, como cabía esperar, señala: «¡Ah!, los franceses dicen: no hay un Van Gogh

en la donación, no hay un Rembrandt... Bueno, pero hay un Matisse, y Cézanne, y Rousseau, y Renoir, y

Degas ... Es la colección personal que él se fue formando. Con mucho sacrificio, en tantas ocasiones.

Cuando compró el primer Rousseau, Pablo no tenía casi para comer. Hasta qué punto que quien se lo

vendió le dijo: «Bueno, no se preocupe, siempre podrá servirse de la tela, si lo necesita para pintar sobre

ella.»

La posible recuperación del «Guernica» va acompañada, en el diálogo, de una recuperación anterior

española, como gesto y como símbolo: la del propio Pablo Picasso. Se le plantea a Jacqueline cómo vería

un homenaje nacional a la figura, el genio y la obra de Picasso. «Todo lo que sea homenaje a Pablo me

parece formidable —responde—. Pero. España se ha tomado tanto tiempo para hacérselo... A "mí me

encantaría que fuese el pueblo español quien pidiese y consiguiera ese homenaje.»

«Mi Dios, mi niño»

Los últimos momentos de la charla abordan la dimensión íntima, humana, familiar del pintor. ¿Qué era

Pablo Picasso para Jacqueline? «Mi dios, mi sol, mi niño —dice con una suave convicción en las

palabras—. No era difícil, en absoluto, convivir con un carácter así. En familia era como quería él. Y

tengo que decir que Pablo no podía vivir sin mí un segundo. Solía decir: «¿Estás ahí?» Lo decía tanto que

un loro que teníamos se aprendió la frase. ¿Estás ahí? Y yo no sabía si era el loro o Pablo.»

¿Era Pablo Picasso tan español como nos han dicho? Exclamación fulminante de Jacqueline: «¡Caray,

más que tú! Mira, cuando íbamos a los toros no era tanto por ver torear, por presenciar un espectáculo,

sino para impregnarse de España. Por ejemplo, para beber agua de los botijos de las cuadrillas, que era

agua de Madrid, de Barcelona, o nos parecía eso. Bebiendo dé aquella agua, Pablo se bebía España.» En

tal caso, ¿por qué Francia intentó apropiarse de Picasso? «Bien, no olvidemos que Pablo escogió Francia

para vivir.

 

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