Autor: Marín López, Carmen (KARMENTXU). 
 Especial: El 28 de octubre, elecciones legislativas. Entre 20,000 y 25.000 personas en el mitin final. 
 Santiago Carrillo cerró su campaña con fuertes ataques a Fraga y autocrítica al PCE     
 
 El País.    27/10/1982.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

14 / ESPAÑA

POLÍTICA

EL PAÍS, miércoles 27 de octubre de 1982

El 28 de octubre, elecciones legislativas

Entre 20.000 y 25.000 personas en el mitin final

Santiago Carrillo cerró su campaña con fuertes ataques a Fraga y autocrítica del PCE

KARMENTXU MARÍN, Madrid

"Hemos llegado al final de la campaña, que los agoreros decían que iba a ser el naufragio del PCE, pero

aquí está el PCE; y estamos aquí para fortalecerlo, al mismo tiempo que fortalecemos la libertad y la

democracia". El secretario general comunista, Santiago Carrillo, clausuró ayer en la plaza de toros de Las

Ventas, en Madrid, acompañado por Dolores Ibárruri, la campaña electoral de su partido, con un mitin al

que asistieron entre 20.000 y 25.000 personas, en el que volvió a advertir al PSOE que "entre estar en el

Gobierno y tener el poder hay una diferencia importante"; dijo que Fraga "hace guiaos a la Constitución y

a los golpistas", e hizo autocrítica de la política de su partido en dos áreas: la juventud y las fuerzas de la

cultura.

El acto se inició pasadas las siete de la tarde, una hora después de lo previsto, con las canciones de

Mercedes Sosa, durante cuya intervención sobrevoló la plaza de toros una avioneta con una pancarta

luminosa que decía Landeli-no responde y que fue saludada por los asistentes con una inmensa pitada.

"Sólo era un ovni de la derecha, nada más", comentó por el micrófono la presentadora, que provocó, con

sus frases y ademanes, la hilaridad de muchos asistentes".

"Al final de la campaña", dijo Carrillo, conviene recapitular autocríticamente. La amenaza de golpe y las

posiciones equívocas de ese nuevo bloque nacional en torno a Fraga, que amenaza también la democracia,

nos plantea la necesidad de reconocer que en España la democracia no ha tenido plenamente el poder",

porque, a su juicio, si lo hubiera tenido habrían sido separados del mando los militares sospechosos de

conspirar contra el Estado.

Para que la democracia tenga el poder, insistió, como a lo largo de su campaña, el secretario general del

PCE, es necesario formar "un frente democrático en el Parlamento, en la calle y en toda la sociedad para

romper el espinazo a los que no se resignan a que España sea libre. Cuando se me pregunta si el PCE va a

dejar gobernar a los socialistas", siguió Carrillo, "yo respondo que la cuestión no es si les vamos a dejar

gobernar nosotros, sino si les van a dejar gobernar los otros. Frente a los otros, nosotros apoyaremos al

PSOE".

En otro momento de su discurso, el dirigente comunista reiteró su creencia en la victoria electoral

socialista. "Queremos un Gobierno socialista", afirmó, "para que los trabajadores se den cuenta de que los

socialistas en este país somos, sobre todo, los comunistas". Del líder de Alianza Popular, Manuel Fraga,

destinatario, durante toda la campaña, juntamente con los golpistas, de los mayores dardos de Carrillo,

dijo ayer éste que "representa los intereses de las clases dominantes más reaccionarias" y que "quiere

acabar con la lucha de clases como lo hizo en Vitoria. Está claro", añadió, "que si Fraga gobernase los

golpistas no sentirían la necesidad de dar un golpe".

El secretario general del PCE dijo que "nuestro partido no siempre ha prestado atención a los problemas

de la juventud, derivados de ia marginación y que nos venían un poco anchos" y reiteró una de las frases

que más aplausos le han valido en la campaña, relativa a la necesidad de eliminar la vieja moral

desgastada que hace considerar delincuente en potencia a un joven por el hecho de que lleve barba o

melena o de que se fume un porro. También afirmó que "vamos a trabajar mejor de lo que lo hemos hecho

con las fuerzas de la cultura".

Entre gritos de ¡Dolores!, ¡Dolores! y grandes aplausos, como la habían recibido, la presidenta de honor

del PCE se acercó unos momentos al micrófono. Antes de sufrir un acceso de tos, Dolores Ibárruri, con

voz firme, a pesar de sus 87 años, inició su intervención con su conocida fórmula de ía dificultad de

añadir algo nuevo tras haber oído ai secretario general del partido. "Decid a las masas españolas", dijo

Pasionaria, que hay que imponer a la reacción otra política, !a que representan la clase obrera y los

intelectuales progresivos". Bajó del estrado secándose unas lágrimas y sonriendo.

Situado en lugar preferente, a la derecha de Dolores Ibárruri, estuvo Marcelino Camacho, líder de

Comisiones Obreras. Camacho hizo también acto de presencia el lunes en el cierre de la campaña del

PSUC, en Barcelona, aunque se marchó antes del final, mientras hablaba Carrillo, tras saludar, uno por

uno, a todos los dirigentes que presidían el acto. Fuentes de la sede centraf comunista valoraron su

asistencia al acto de Cataluña, aunque fuera haciéndose notar, y lo mismo opinaron de su presencia ayer

en Madrid. Detrás de esta valoración están los enfrentamientos de Camacho con algunos miembros de la

dirección del partido.

 

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