Análisis de las elecciones legislativas/9. El PNV mantiene intacto su espacio político. 
 El ascenso del PSOE en Euskadi, el factor más significativo     
 
 El País.    17/11/1982.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

EL PAIS, miércoles 17 de noviembre de 1982

POLÍTICA

ESPAÑA/17

Análisis de las elecciones legislativas / 9

El ascenso del voto socialista en el País Vasco y Navarra constituye el elemento más significativo de la

evolución electoral en ambas comunidades, de acuerdo con el análisis de Pilar Brabo y Carmen Ortiz. El

mantenimiento del espacio político del PNV en el País Vasco, que continúa como

primera fuerza del mismo, así como el estancamiento de Herri Batasuna y el techo que parece haber

alcanzado Euskadiko Ezkerra —pese a la incorporación del grupo de Lertxundi— constituyen datos

adicionales del análisis. A su vez, el PSOE se ha convertido en la primera fuerza política de Navarra,

considerada tradicionalmente como un feudo de los partidos conservadores. Con esta entrega concluye la

serie que Pilar Brabo y Carmen Ortiz han dedicado al análisis de los resultados de las recientes elecciones

legislativas en España.

£1 ascenso del PSOE en Euskadi, el factor más significativo

El País Vasco presenta en su evolución electoral unos rasgos propios muy acusados. Ya desde las

elecciones generales de 1979, el PNV apareció como el primer partido de Euskadi, puesto que fue el

triunfador en Guipúzcoa y Vizcaya, siendo aventajado por UCD tan sólo en Álava. El PSOE experimentó

una baja considerable en aquellas elecciones respecto a las de 1977. Y también en las elecciones de 1979

experimentaron un auge considerable Euskadiko Ezkerra y Herri Batasuna, que en 1977 enviaron ambas

conjuntamente al Parlamento a Letamendía, que después fue diputado no ejerciente por HB.

En las elecciones autonómicas de 1980 se confirmaron las tendencias de voto expresadas en las

elecciones generales de un año antes. El PNV fue el vencedor indus-cutible no sólo en Vizcaya y Gui-

púzcoa, sino también en Álava. El PSOE y la UCD vieron disminuir alarmantemente su peso en Euskadi:

el primero no llegó al 15% de los votos en ninguna de las tres provincias vascas; la UCD, si bien mantuvo

un 19,7% de los votos de Álava, sólo consiguió un 7,6% en Guipúzcoa y un 6,8% en Vizcaya, porcentajes

impresentables para un partido que entonces ocupaba el Gobierno de Madrid.

En el lado opuesto, los partidos de la izquierda abertzale experimentaron un auge evidente. HB se situó en

las tres provincias vascas con porcentajes superiores a los del PSOE. Euskadiko Ezkerra vio aumentar sus

porcentajes también en las tres circunscripciones.

Si tenemos en cuenta que la abstención aumentó notablemente en el País Vasco respecto de las elecciones

de 1979 (un 31,9% de abstención en 1977 y alrededor del 40% en las elecciones al Parlamento vasco), no

es difícil conjeturar que una parte del electorado socialista se abstuvo en las elecciones autonómicas y

que, muy probablemente, otra parte votó a los partidos abertzales. Pero, además, éstos fueron muy

posiblemente los receptores del voto joven, emitido por quienes se acercaron por primera vez a las urnas

en 1980.

Las elecciones del 28 de octubre

Los resultados de las recientes elecciones, sin suponer un giro radical con respecto a las elecciones

autonómicas, significan un nuevo giro del electorado, que afecta sobre todo al PSOE.

El PNV, triunfador en Guipúzcoa y Vizcaya, ha mantenido prácticamente intacto, con los descensos

lógicos debidos a la diferente naturaleza de unas elecciones generales y unas autonómicas, su espacio

politice, ya conquistado en la consulta al Parlamento vasco.

La coalición UCD-AP no ha logrado unos resultados particularmente brillantes en Euskadi, salvo en el

caso de Álava, donde ha obtenido el 18,8% de los votos; en Guipúzcoa y Vizcaya sólo ha conseguido

unos modestos resultados: el 8,0% y el 11,7% respectivamente.

La coalición HB ha obtenido unos porcentajes algo más bajos en Álava y Vizcaya que los conquistados,

tanto en las elecciones autonómicas como en las de 1979. No así en Guipúzcoa, donde ha aumentado algo

respecto a las anteriores consultas.

EE, que ha conservado su escaño en Guipúzcoa para Bandrés, no ha tenido un crecimiento notable. Ha

disminuido en porcentaje en las tres provincias respecto a las elecciones autonómicas, aunque en Álava y

Vizcaya obtiene porcentajes más elevados que los de 1979, mientras sucede lo contrario en Guipúzcoa.

Respecto a AP, su fuerza en Euskadi siempre ha sido muy reducida, hasta el punto de que sólo concurrió

a las elecciones autonómicas por Vizcaya, logrando el 5,8% de los votos. Ya hemos visto que en su

coalición con UCD tampoco ha logrado unos resultados brillantes.

El PCE se ha reducido en las últimas elecciones a su mínima expresión, disminuyendo aún más unos

porcentajes que, si siempre fueron bajísimos, sólo consiguen alcanzar en esta ocasión el 2% de los votos

en Vizcaya, quedando por debajo de las otras dos circunscripciones. También el CDS ha logrado unos

pobres porcentajes en Euskadi.

En Álava existen dos municipios mayores de 20.000 habitantes: Llodio y Vitoria. En ambos se concentra

el 81,6% del total de la población. En Vitoria se concentra el 73,5%, en lo que es uno de los nuevos polos

industriales de este país, con una clase obrera de reciente formación.

El triunfo del PSOE en Álava se traduce también en su triunfo en ambos municipios, obteniendo un

porcentaje superior al provincial en Vitoria (37,8%) y más bajo en Llodio (30,8%).

El PNV, segundo partido provincial, tiene en ambos municipios un comportamiento opuesto al del PSOE,

obteniendo un bajo porcentaje en Vitoria (18,2%). La mayor fuerza alavesa del PNV está, por tanto, en

los municipios más rurales de la provincia.

HB tiene un comportamiento similar al del PNV: su fuerza en Vitoria es escasa (el 8,9% de los votos),

mientras que en Llodio obtiene el 16.8%.

El CDS, la coalición UCD-AP y EE logran sus mayores porcentajes en la capital: el 18,5%, para UCD-

AP; 7,3%, para EE, y 4,1%, para el CDS. Mientras que en Llodio los porcentajes de estos partidos

descienden por debajo del porcentaje provincial.

En Guipúzcoa existen seis municipios mayores de 20.000 habitantes: Eibar, Irún, Mondragón,

Pasajes, Rentería y San Sebastián. En los seis vive el 51,13% del total de la población.

Guipúzcoa

En esta provincia, el triunfo pe-neuvista no se refleja en un triunfo similar en los seis municipios rese-

ñados. Si bien el PNV es el primer partido en Mondragón y San Sebastián —que son los dos municipios

más poblados—, no lo es en Eibar, Irún, Pasajes y Rentería, municipios todos en los que gana el PSOE.

El máximo porcentaje lo obtiene el PSOE en Irún con el 41,6% de los votos.

En Pasajes se da la circunstancia de que HB y el PNV aparecen casi empatados a votos, con porcentajes

del 24,6% y 24,7% de los votos respectivamente, ocupando ambos el segundo puesto. Mientras que en

Rentería, HB aventaja al PNV (21,2% de los votos, frente al 18,5% peneuvista), situándose como

segundo partido. En los otros municipios estudiados, HB se sitúa en tercer lugar, siendo su máxima cota

la de Pasajes, ya señalada, y su mínima la de Irún, con el 10,1% de los votos.

En anteriores elecciones también ha sido siempre bajo el porcentaje de HB en Irún.

La coalición UCD-AP ha conseguido sus máximas cotas en Irún y San Sebastián (el 10,1% y el 12,6% de

los votos), porcentajes ambos superiores al provincial, lo que no ocurre en los otros cuatro municipios

estudiados.

Para EE, sus más altos porcentajes se sitúan en San Sebastián y Pasajes (el 10,7% y el 10,2% de los votos,

respectivamente), siendo el más bajo de entre estos municipios y el único inferior a su porcentaje

provincial el de Mondragón, con el 7,6% de los votos.

El porcentaje más bajo del PCE es el de San Sebastián (el 0,8%), donde se registra uno de los porcentajes

mínimos de este partido en las capitales españolas.

Vizcaya

En Vizcaya existen diez municipios mayores de 20.000 habitantes: Baracaldo, Basauri, Bilbao, Durango,

Galdácano, Guecho. Lejona, Portugalete, Santurce antiguo y Sestao. En ellos vive el 75,6% de la

población total de Vizcaya.

El PNV, primer partido en Vizcaya, no es el vencedor en todos estos municipios. En todos aquellos

situados en la margen izquierda de la ría —Baracaldo, Basauri, Portugalete, Santurce y Sestao, que

constituyen la espina dorsal de la industria bilbaína—, el ganador ha sido el PSOE. Con ello podemos

añadir a las consideraciones generales sobre el voto socialista una precisión mayor sobre el origen obrero

de una parte del electorado recobrado por el PSOE en las elecciones del 28 de octubre. En todos los

municipios en que el Partido Socialista Obrero Eepañol es ganador, sus porcentajes son muy superiores al

provincial: superiores al 40% en Baracaldo, Portugalete, Santurce y Sestao; del 37,4% en Basauri.

El PNV ha sido el ganador en Bilbao, Durango, Galdácano, Guecho y Lejona. De ellos, sólo en Bilbao

obtiene un porcentaje algo inferior al provincial, conquistando en Guecho su máxima cota: el 41,0% de

los votos.

Los porcentajes de HB en estos municipios son muy similares al 12,8% que obtiene en el conjunto

provincial. Sus porcentajes más altos son los de Durango y Galdácano, el 14,9% en ambos.

La coalición de UCD-AP logra sus máximas cotas, ambas muy superiores a su porcentaje provincial, en

Guecho (el 20,0% de los votos) y Bilbao (el 15,5%). También rebasa o iguala a aquél en Durango

(12,8%) y Portugalete (11,5%).

En las otras poblaciones, sus votos decaen notablemente.

EE obtiene en estos municipios porcentajes muy similares al provincial. Su máxima cota la alcanza en

Lejona, con el 8,7% de los votos.

 

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