Autor: Monje Ciruelo, Luis. 
   ABC en Guadalajara: buena cosecha de trigo     
 
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ABC en Guadalajara: Buena cosecha del trigo

Guadalajara 16. (De nuestro corresponsal.) Todas las comarcas de la provincia están ya entregadas a las

faenas de la recolección. Desde las bajas tierras que riega el canal del Henares hasta los altos llanos de

Alcolea del Pinar y Maranchón, las mieses maduras han empezado a caer bajo máquinas y hoces. Los

campesinos están contentos, porque la pésima sementera realizada no les permitía suponer que iban a

recoger esta cosecha. Sin ser excepcional - como lo fue la de 1957, e incluso la de 1958 -, la cosecha es

buena, aunque acusa cierta desigualdad en algunas zonas En años corrientes se recogen en Guadalajara

poco más de 700.000 quintales métricos de trigo. Este año, en cambio, se calcula en un millón de

quintales - unos diez mil vagones - la cosecha de este cereal.

Las copiosas lluvias de diciembre, las más ligeras de marzo y las persistentes de mayo, juntamente con la

ausencia de grandes heladas durante el invierno, determinaron que el nacimiento se realizara tardío, pero

felizmente, y los trigales pudiesen llegar a su perfecta granazón.

En algunas zonas se ha dejado sentir la falta de abonos de primavera, pues aunque este año han sido

distribuidos 420 vagones - 60 más que el año pasado -, todavía faltaron 40 ó 50 vagones más, y algunos

de los recibidos llegaron demasiado tarde y no pudieron ser aprovechados debidamente.

Al llegar la recolección vuelve a surgir, como todos los años, el problema de la escasez de segadores,

debida, a menudo, más que a la falta de brazos, a los altos jornales exigidos. Este año cobran de 150 a 175

pesetas diarias, más la manutención, y por tierras de Sigüenza, donde escasean las máquinas segadoras,

están pagándoles hasta 200 pesetas. Son jornales prohibitivos para los pequeños labradores, que son

mayoría en la provincia, y que, por otra parte, tampoco pueden mecanizar la recolección, por no

permitirlo ni sus economías, ni sus tierras, excesivamente parceladas y divididas. Se vuelve, por tanto, a

la recolección exclusivamente familiar, en la que participan las mujeres que ¿e vea obligadas a salir al

campo nuevamente, aunque sea de manera transitoria, después de llevar varios lustros dedicadas

solamente a las labores domésticas. - Luis MONTE CIRUELO

 

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