Doce mil miembros de la CEOE, en Madrid. 
 Los empresarios acusan de traidor al Gobierno     
 
 Diario 16.    06/02/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Doce mil miembros de la CEOE, en Madrid

Los empresarios acusan de traidor al Gobierno

MADRID, 6 (DIO.—Los empresarios se sienten traicionados por el Gobierno porque ésto no cumple con

el programa votado el 15 de jimio, vino a decir ayer José Antonio Segurado, del Comité Ejecutivo de la

CEOE, durante el acto que la organización patronal realizó en el Palacio de Deportes madrileño.

Doce mil empresario? --tres mil menos que en la concentración de fines de noviembre en el Palau Blau

Grana de Barcelona— ovacionaran a aquellos dirigentes que, como Segurado, Rodríguez Sahagún y Salas

Tornero, enfilaron sus dardos contra el Gobierno, el absentismo de los obreros, la falta de "despido libre"

y el marxismo.

Carlos Ferrer Salat, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, st limitó a

presentar a los oradores y sacar las conclusiones del acto, dejando el plato fuerte a oíros miembros de ¡a

directiva de la CEOE.

Derechas e izquierdas

Temeroso de repetir lo que ya habían dicho sus compañeros, José Segurado afirmó que "el Gobierno no

gobernó desde la posición* ideológica que se debía, desde el programa que liemos votado, 110 gobernó

conforme a los deseos de quienes votamos ese partido".

Una ovación, aderezada con gritos de "Que se vaya el Gobierno", saludó la frustración puesta de

manifiesto por el dirigente empresarial. Agregó Segurado que "el Gobierno debe correr el riesgo de

perder votaciones en las Cortes y hacer menos pactos". Nueva ovación, esta vez con exclamaciones de

"Eres un valiente, Segurado".

Exigió la libertad de trabajo, combatiendo a lo:; "piquetes a sueldo", y la libertad de despedir, solicitó que

la reforma fiscal se haga en cinco años y preguntó "quién autorizó al Ministerio de Trabajo a intervenir en

ia vida de las empresas".

La intervención del dirigente madrileño dio tono al acto. Su discurso fue el único aplaudido rli pie por

buena parte de lo* nsistentes.

Primer objetivo: el despido

Los congregados cu el Palacio de Deportes tampoco tuvieron reticencias en ovacionar a Agustín

Rodríguez Sahagún, titular de la pequeña y mediana empresa, adscrita a la CEOE, cuando propuso luchar

por conseguir la libertad de despido.

"Nuestra productividad es el hazmerreír de Europa", explicando que esto se debía a la revisión automática

de los salarlos según el coste de vida, lo que llevaría al paro y al absentismo de los obreros.

Señaló que éste es tan importante que podría suponerse que "nuestra política sanitaria ha fracasado,

porque habriamos importado todos los virus" que afectarían la salud de los obreros.

Propuso que los salarios se calculen sobre Una base horaria, petición suscrita por José Segurado, para

evitar pagar las horas no trabajadas.

Exigió que Puentes Quintana "reconsidere su política económica" y que el crédito a las empresas crezca

este año por encima del 17 por 100. En una do &!is conclusiones, Ferrer Salat también planteó que "110

se utilice al crédito como principal arma antiinflaclonaria".

Para Rodríguez Sahagún, como para otros dirigentes de la CEOE, "la pérdida de la disciplina en la

empresa es un reflejo de la pérdida general de la autoridad en España".

«Que hable Otarra»

Enfervorizados por Segurado, muchos de lo» asistentes recibieron a Carlos Ferrer gritando "trae hable

Olarra".

El presidente de la CEOE reclamó que no vuelva a haber elecciones sindicales, observando que con las

cuarenta horas de trábalo sindical al mes, que el decreto-ley otorga a los representantes de los

trabajadores, aquéllos no iban a dar golpe en la empresa.

Como conclusiones del acto, Ferrer destacó la necesidad de mayor orden público, la introducción sin

confusiones del concepto de economía de mercado en la Constitución, la regulación de la huelga, el

derecho de cierre patronal, la flexibilidad de plantillas y un Seguro de Desempleo sin abusos.

Exigió que los empresarios recuperen lo que habían aportado al patrimonio sindical: un 85 por 100 de la

cuota, según sus cálculos.

 

< Volver