Autor: Sáenz-Díez, Margarita. 
 Gran mitin en el Palau Brau Grana, de Barcelona. 
 Diez mil empresarios contra el Gobierno  :   
 No se cumple el acuerdo de seguir un sistema de economía de mercado. 
 Informaciones.    29/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

GRAN MITIN EN EL PALAU BLAU GRANA, DE BARCELONA

DIEZ MIL EMPRESARIOS CONTRA EL GOBIERNO

NO SE CUMPLE EL ACUERDO DE SEGUIR UN SISTEMA DE ECONOMÍA DE MERCADO

Por Margarita SAENZ-DIEZ

BARCELONA, 29.

CONOZCO muchos países subdesarrollados cuyo gran drama es la falta de iniciativa empresarial,

precisamente lo contrario del nuestro, en el que lo que ha generado riqueza ha sido la iniciativa de

múltiples empresarios abnegados y sacrificados-», proclamó ayer -por la noche don Carlos Ferrer Salat,

presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales y vicepresidente, a su ves, del

Fomento del Trabajo Nacional, en el discurso de clausura de un acto rigurosamente insólito en España: el

gran mitin empresarial que concentró en el Palacio Blau Grana e instalaciones anejas a unos diez mil

empresarios catalanes y del resto de España.

El señor Ferrer Salat no regateó reticencias respecto al pacto de la Moncloa. «El pacto de la Moncloa —

manifestó— no puede ser decisivo si no se ha consultado al mundo empresarial. Creo que esto no

ocurriría en ningún país de Occidente, que es a los que queremos imitar. Por otra parte, en el pacto de la

Moncloa se ha anunciado y afirmado que el sistema económico a seguir sería una economía de mercado

libre. Teoría que en la práctica no se cumple. ¿Cómo queremos llegar a Europa e imitar a los países

occidentales, sino se sigue en un aspecto tan fundamental este sistema económico-social?»

HUELGA

Seguidamente, este líder empresarial analizó las relaciones laborales en España, comparándolas con

Europa occidental. «Aquí contemplamos —señaló— cómo la huelga ea absolutamente libre en cualquier

momento y para cualquier persona, cosa que no hay país en el mundo que pueda aguantar.» Criticó, asi-

mismo, la actual rigidez de las plantillas, y se refirió con especial énfasis al bajo índice de productividad

alcanzado en España, «el índice más bajo de todo Occidente». Exhortó a que cesaran las restricciones

crediticias, puesto que «no se puede ir contra la inflación a base solamente de restringir créditos, que

hasta ahora es la principal arma, y que puede ser causa de suspensión de pagos en cadena y puede poner

en gravísima situación a muchas empresas y muchos obreros en la calle».

En el orden más estrictamente político, y con claras alusiones a U.C.D. y, en Cataluña, tal vez a

Convergencia Democrática, el señor Ferrer Salat mostró su extrañeza «de que partidos que no son

socialistas realicen una política socialista, lo que tampoco pasa en ningún otro país, cosa grave, porque

frena la acción de empresarios e inversores, hasta el punto de que son millones los españoles que no se

atreven a invertir por desconfianza e incertidumtare ante el futuro». Este mismo tono de acentuada

censura al Gobierno fue advertido en el resto de intervenciones que se sucedieron ayer tarde en el palacio

Blau-Grana. El empresario don Gerardo Segura, miembro de la patronal del Bajo Llobregat, llegó a decir:

«Solicito un voto de censura a nuestro Gobierno, si es preciso a nivel internacional, cuya incompetencia y

falta de atención a los problemas económicos han llevado al país a una situación de deterioro sin

precedentes. En el supuesto de que antes del 15 de diciembre no se haya recibido atención a nuestras

peticiones, puesto que nuestras empresas tendrán serias dificultades, agravadas con la perspectiva de la

paga de Navidad, antes de dejar de pagar a nuestros trabajadores y proveedores, dejaremos de cumplir

nuestros compromisos con la Administración.»

DISCONFORMIDAD

El presidente del Fomento del Trabajo Nacional, don Alfredo Molinas, apretó el acelerador de la

disconformidad, cuando sostuvo lo siguiente: «No nos dejemos arrastrar por los sistemas violentos y

desmadrados, pues no es nuestra manera de ser y de actuar. Si queremos que un Gobierno salido de unos

votos de derechas no haga una política de izquierdas, no caigamos nosotros en hacer lo mismo, ni en

extremismos, ni en tremendismos. Lo nuestro es trabajar y hacer trabajar. El Gobierno tiene que legislar a

la europea y gobernar a la europea, pues ahora tan sólo tenemos un desorientador sistema de desgobierno

que intenta encontrar su camino.» Tras el señor Molinas hablaron otros ponentes del mundo empresarial,

quienes fueron exponiendo los problemas propios de las distintas vertientes que inciden sobre la empresa,

tales como Segundad Social, comercio exterior, productividad, relaciones laborales, política monetaria,

pequeña empresa y libertad de mercado. Cada una de estas exposiciones supuso que la cuota crítica del

empresariado catalán para con el Gobierno fuera subiendo notablemente. Valga esta frase del empresario

metalúrgico señor Alegre Prat, alusiva, nuevamente, al pacto de la Moncloa: «Queremos hechos que

demuestren que el pacto de la Moncloa no es el pacto de la "massacre" de los empresarios, lo que

representaría el genocidio de Cataluña.»

29 de noviembre de 1977

 

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