Acusan empresarios en zaragoza. 
 El Gobierno es de izquierdas     
 
 Diario 16.    19/12/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Acusan empresarios en Zaragoza

«El Gobierno es de izquierdas»

ZARAGOZA, 19 (Corresponsal D16).—Los empresarios acusaron al Gobierno de "izquierdista" en una

asamblea que reunió el sábado, en Zaragoza, a unos 1.500 empresarios de todo Aragón.

El acto, concebido como de "afirmación empresarial", había sido organizado por la Confederación de

Empresarios de Zaragoza, y contó con ¡a presencia de Carlos Farrer Salat, presidente de la Confederación

Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), y de Agustín Rodríguez Sahagún, que el día anterior

habia sido elegido, también en Zaragoza, presídante ds la Confederación Española de la Pequeña y

Mediana Empresa (CEPYME).

Casi todas las intervenciones estuvieron dirigidas a infundir confianza a los asistentes, pequeños y

medianos empresarios ea su mayoría. La, economía de mercado fue muy defendida, como inseparable de

un sistema democrático.

El Gobierno, izquierdista

El Gobierno fue acusado en varias ocasiones da practicar •jila política izquierdista, que, según Ferrer

Salat, "causa un grave perjuicio a España y un gran desconcierto a todo el mundo inversor y a Jas fuerzas

responsables de ¡a economía y da la creación de riqueza ´".´Pero las críticas no so redujeron al Gobierno.

"La izquierda totalitaria pretende ser moderada y busca pasaporte europeísta. La izquierda moderada

aparece como la más revolucionaria, y, mientras, la derecha nostálgica quiere presentarse como centro, y

lo que debería ssr centro hace política áe izquierda." Así caracterizó Rodríguez Sahagún lo que Eduardo

Aguilar, dirigente de la PYME zaragozana, calificó de travestismo político.

En el mismo sentido, Fe-rrer Salat indicó que había que superar el complejo franquista, por e] cuaJ sólo

los que son de izquierdas son considerados demócratas, mientras que a los de derechas se les acusa

incluso de fascistas. Llamó a los partidos liberales y demócrata cristianos para que recuperen la confianza

del mundo inversor.

Quizá la única intervención que recordó las argumentaciones características da los últimos cuarenta años

fue la del empresario y concejal zaragozano José Luis Martínez Candial, quien afirmó que los

responsables de la situación económica del país no son los empresarios, sino "los grupos políticos,

preocupados de sus intereso personales y promocionales, obsesionados en lo frivolo en lugar de ocuparse

en la búsqueda y solución de los problemas más urgentes de¡ país".

En sus conclusiones, la asamblea empresarial de Zaragoza se adhiere a las elaboradas por la CEOE: Pide

la claridad de la línea ideológica del Gobierno, relaciones laborales modernas, con flexibilidad de

plántulas; un estatuto de la empresa, y no sólo del trabajador; actualización del Código die Comercio,

amnistía fiscal para poder aplicar la reforma, correcta administración die los fondos públicos y adaptación

de la política monetaria y crediticia a la realidad.

Despido libre, ya

Todos los oradores pidieron que se establezca el despido libre, como elemento irrenunciablo de una

verdadera economía de mercado y medio de evitar el elevado absentismo y la baja productividad actuales.

La libertad da contratación —que para Carlos Ferrer provocaría inicialmente un aumento del paro—, que

los empresarios están dispuestos a financiar, según afirmó Rodríguez Sahagún — porque el aumento de

productividad y el saneamiento del sistema que produciría aumentaría la actividad económica—, ayudaría

a salir de la crisis, y, en definl-ava. haría .subir, después, la oferta de puestos de trabajo.

Los empresarios se manifestaron en Zaragoza partidarios de una rápida regulación de la huelga, más

eficaz que la actual, que nadie cumple. Reclamaron un estatuto de la empresa que recoja los derechos y

deberes no sólo de los trabajadoras —"como demandan algunas centrales sindicales"—, sino también de

los directivos y ios empresarios.

El actual sistema de financiación de la Seguridad Social fue ampliamente vapuleado, pero, aunque se citó

la posibilidad, no ss habló de que los empresarios aragoneses vayan a negarse a pagar las cotizaciones. El

Estado debería incrementar su participación, según indicó Rodríguez Sahagún, hasta un 33 por l00, y,

mientras tanto, habría que congelar las actuales cotizaciones, porque, afirmó, "no estamos dispuestos a

seguir manteniendo el monstruo en que se ha convertido 3a Seguridad Social".

 

< Volver