Clausura de las jornadas sobre situación económica, financiera y laboral de la empresa. 
 Carlos Ferrer: El Gobierno debe asumir plena responsabilidad para afrontar la crisis     
 
 Informaciones.    07/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

CLAUSURA DE LAS JORNADAS SOBRE SITUACIÓN ECONÓMICA, FINANCIERA Y

LABORAL DE LA EMPRESA

Carlos Ferrer: «El Gobierno debe asumir plena responsabilidad para afrontar la crisis»

MADRID, 7 (INFORMACIONES).

ES imprescindible que el Gobierno se decida a gobernar con decisión y que asuma su plena

responsabilidad para afrontar la actual crisis», dijo ayer don Carlos Ferrer, presidente de la C.E.O.E.,

dentro del ciclo de ponencias que sobre el tema «.Situación económica, financiara y laboral de la empresa

española» ha organizado la Asociación para el Progreso de la Dirección.

Abrió el turno de intervenciones don Juan Miguel Antoñanzas, presidente de S.E.A.T., quien puso de

relieve la trascendental dimensión económica y social oue hoy supone la actividad automovilística en

nuestro país —54 por 100 de las familias españolas motorizadas en 1976 y un total de 600.000 puestos de

trabajo en la industria y los servicios conexos—, señalando, asimismo, las importantes cotas alcanzadas

por este sector industrial. Durante 1977 —afirmó el señor Antoñanzas— la producción de turismos

rondará el millón de unidades, de las que más del 30 por 100 serán exportadas, constituyendo

probablemente el primer renglón de las exportaciones del país.

Insistió también que el sector se enfrenta con graves problemas económico-financieros derivados de

anteriores políticas de limitación de precios, a los que se añadirán a corto plazo la pérdida de ritmo de la

demanda interna —apreciable ya a fines del pasado julio—, los problemas de la necesaria financiación de

las ventas a plazos y un clima de crecientes dificultades en una gran parte de la industria auxiliar —

pequeños y medianos fabricantes de bienes de equipo y componentes de automoción—, provocados por

las tensiones crediticias actuales. Abogó también por una nueva mentalidad que lleve a definir una

política global clara y coherente para el automóvil a medio y largo plazo, que termine con las

contradicciones existentes relacionadas con este importantísimo sector.

CUARTO ASO DE CRISIS EN LA SIDERURGIA

Don Luis Guereca, director general de Unesid, manifestó su profunda preocupación por las repercusiones

de la crisis en el sector siderúrgico, indicando que "el consumo de acero está deprimido por cuarto año

consecutivo y es probable que en 1977 sea un 10 por 100 inferior al de 1974". Asimismo puntualizó que

el consumo nacional de acero en la actualidad no permite operar al sector siderúrgico más que

ligeramente por encima del 50 por 100 de su capacidad productiva, inferior a los mínimos de explotación.

Solamente el esfuerzo exportador del sector permite, de momento, complementar el escaso consumo

interior, pudiendo así trabajar el sector al 75 por 100 de sus posibilidades; de ahí la necesidad de fomentar

más que nunca la exportación. Está claro —dijo— que este esfuerzo del sector contribuye eficazmente a

aminorar los tres desequilibrios fundamentales: la inflación, el paro y el desee-uilibrio exterior.

Insistió también en que los objetivos económicos y sociales que el país precisa sólo 3911 viables con una

reanudación del desarrollo económico, desarrollo que será posible en el marco de una economía de

mercado, con el restablecimiento de la confianza y el estímulo a la inversión y con el restablecimiento de

la autoridad y paz social en la empresa. Para esto no puede continuarse con "´políticas económicas tímidas

o de excesivo compromiso, y está sonando la hora de emprender actuaciones que podrían calificarse

como de salvación nacional".

QUÍMICA, PERSPECTIVAS POCO OPTIMISTAS

La industria química es algo diferente a los demás sectores industriales —dijo don Juan Miró Chavarría,

consejero-director general de Unión Explosivos Río Tinto—, pero se caracteriza por ser una industria de

capital muy intensivo. Sin embargo, ha sufrido igualmente el impacto de la crisis, pero con un retraso de

seis meses respecto al resto de la industria, y aunque lo ha sufrido más profundamente ha tenido una

duración más corta. La falta de productividad y la inflación de salarios durante esta recesión ha sido

manifiesta, y es. hoy por hoy, el problema más grave con que se enfrenta toda la industria española y,

como consecuencia, la química. Manifestó también que la industria química, en general, representa en el

producto industrial bruto de Esoaña la mitad de lo cue re-oresenta en los países extranjeros

industrializados. por lo que, desde este punto de vista, la industria química debería crecer mucho más

velozmente que la media.

Se refirió también a que el predominio absoluto de las pequeñas empresas del sector (sólo el 1 por 100

tiene más de 500 trabajadores), el reducido valor añadido, la falta de productividad y la inflación de las

inversiones, serán impedimentos muy serios para que en el próximo trienio haya crecimientos sensibles

de esta industria. La amortización hoy practicada es totalmente insuficiente para autofinanciar y reponer

los activos que se desgasten.

NOS HALLAMOS ANTE UNA SITUACIÓN LIMITE

«Existe una grave preocupación en la C.E.O.E. a causa de las próximas medidas económicas, ya que

algunos puntos importantes van a ser soslayados con grave repercusión sobre la economía», a f i rmó don

Carlos Ferrer Salat, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, tras lo

cual hizo un breve análisis de la situación del país. Ante el gravísimo momento inflacionario que se vive,

no se mostró partidario de una contención crediticia y si opinó que era necesario aplicar una política de

contención de costes. «Es necesario —dijo —una flexibilidad en las plantillas." Esta rigidez en las

mismas es posible debido a una legislación laboral no adecuada a la realidad, heredada de un momento en

que no se admitían ni huelgas ni despidos.

«Hoy la situación económica del país —añadió después es otra y es preciso adaptar el empleo a las

necesidades y circunstancias de las empresas. La flexibilidad en las plantillas será uno de los puntos que

el Gobierno deberá abordar seriamente.»

Al referirse a la reforma fiscal dijo que lo que aquí se pretende es insituir una medidas tipo europeas y en

menos de seis meses, lo que es a todas luces alejarse de la realidad.

REGLAS DE JUEGO, CLARAS V COHERENTES

«Sin duda de ningún género España va a superar este crisis», afirmó al finalizar las ponencias, don

Antonio Garrigues Walker, agregando que «aunque sean todavía poco visibles, ya existen signos de que

las fuerzas poltíicas y sociales han tomado conciencia y contacto de la situación... Habrá ahora que

encontrar gente que tenga la fuerza y la generosidad suficientes para seguir trabajando, aún sin saber a

ciencia cierta cuál es el objetivo o solución concretos».

«En el curso de estas reuniones se ha puesto de manifiesto que la empresa española en su conjunto

necesita ayuda. Pero no ese tipo de ayuda paternalista y burocrática que acaba anulando la dinámica

natural de la empresa. La empresa española necesita, antes que ninguna otra cosa, unas reglas de juego

claras y coherentes. El Gobierno, las centrales sindicales y agrupaciones empresariales, tienen la

responsabilidad de negociar este tema y de ofrecer a los empresarios un marco operativo todo lo exigente

que se quiera, pero donde haya espacio para su libertad, su imaginación y su autoridad.»

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