Autor: Gil, Francisco Javier . 
 Los reyes, en el milenario de la lengua castellana. 
 El origen común del castellano y el euskera es un prodigio histórico     
 
 Diario 16.    15/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Los Reyes, en el milenario de la lengua castellana

El origen común del castellano y el euskera es un prodigio histórico

Francisco Javier Gil

SAN MILLÁN DE LA COGOLLA (Logroño), 15 (Enviado especial D16).—El Rey Don Juan Carlos

calificó ayer de "prodigio histórico´" el hecho de que en las glosas emilianenses —primer documento por

ahora en que se encuentra constancia escrita del castellano— aparezcan algunas de las primeras palabras

escritas en euskera.

La lengua castellana no ha estado nunca sola, sino que ha convivido con otras lenguas de España,

manifestó Don Juan Carlos. Y añadió: "Castellanos y vascos han andado siempre Juntos y sus historias y

sus hazañas son inseparables, y sus hablas se han mezclado desde la cuna como sus hechos."

Los Reyes de España presidieron ayer en el monasterio de Yuso, en la localidad riojana de San Millán de

la Cogulla, los actos de homenaje al nacimiento de la lengua castellana, con ocasión del milenio

aproximado de su existencia, que se prolongarán durante un año y que coincidirán con Idénticas

celebraciones relativas a la aparición escrita del vascuence.

Sin himno ni honores militares

A las diez y media de la mañana tomó tierra en las proximidades del monasterio el helicóptero en que

viajaban desde el palacio de la Zarzuela, en Madrid, los Reyes de España. Unas cinco mil personas,

procedentes de los pueblos limítrofes, se dieron cita en el valle de San Millán para recibir a Don Juan

Carlos y Doña Sofía.

Por expreso deseo del Rey fueron suprimidas del programa la Interpretación del himno nacional y la

rendición de honores militares.

Ante la entrada del templo y desde una tribuna instalada al efecto, el alcalde de San Millán de la Cogolla,

Jesús Chicote, dio la bienvenida a los Reyes. Después, el presidente del Patronato Provincial y

gobernador civil de Logroño, José María Adán García, agradeció la presencia de Don Juan Carlos y Doña

Sofía, de los embajadores de los países iberoamericanos y señaló el significado de los actos de homenaje

a la lengua castellana, que a partir de entonces se iniciaban.

Artífice de América

Don Juan Carlos resaltó en su intervención que el castellano "ha sido el vehículo de una cultura también

muy compleja, nutrida de las raíces de la cultura hispánica, griega y latina, con injertos árabes y judíos y

que a su vez vino a injertarse sobre las culturas aborígenes americanas, que en español han llegado a

conocerse y entenderse, porque esta lengua como tal ha sido artífice de eso que llamamos América, que

antes de ella era mera geografía ignorante de sí misma".

"Como Rey de España —añadió Don Juan Carlos—, como representante de la nación en que se originó

esta lengua, me siento referido a todos los pueblos que la hablan, más allá de las fronteras políticas, en la

medida en que un país no se reduce a territorio, riqueza y poder."

"Sin perder de vista la anchura de ese horizonte, hay que volver los ojos al quehacer de cada día, a cada

lugar Insustituible de nuestra tierra, preocupados por sus problemas... Esto nos obliga —concluyó el

Rey— a repasar en silencio la lista grandiosa de las diferentes tierras que componen nuestra nación; la

lista de nuestras empresas múltiples y unidas que son la lista de nuestros deberes. A su cumplimiento

debemos consagramos todos y yo os prometo ser el primero en dedicar mi vida a tan gran empresa."

Posteriormente, los Reyes, bajo palio se introdujeron en la iglesia del monasterio, donde se cantó la Salve.

En román paladino

En el salón de la Lengua, engalanado con banderas y escudos de los países Iberoamericanos, tras las

alocuciones del prior del monasterio y del embajador del Paraguay y decano de los embajadores

latinoamericanos, Rodney Acevedo, pronunció una lección magistral el profesor Emilio Alarcos, de la

Real Academia de la Lengua Española.

En su intervención, iniciada con un tetrástrofo monorrimo en román paladino, el profesor Alarcos se

refirió a la universalidad del castellano, compatible con las demás lenguas y culturas del Estado español.

Hizo un análisis de la glosa emilianense y concluyó señalando que el acto constituía una "celebración del

milenario aproximado de la aparición escrita a mediados del siglo X de algo que no es latín y parece

castellano".

 

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