Piden más créditos, menos impuestos y manos libres para despedir. 
 Los empresarios, en contra     
 
 Diario 16.    03/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Piden más créditos., menos impuestos y manos libres para despedir

Los empresarios, en contra

MADRID, 3 (D16)__Agustín Rodríguez Sahagún, dirigente de la Confederación Española de

Organizaciones-Empresariales (CEOE), declaró a D16 que el cerrojazo en materia crediticia provocaría

con toda segundad una auténtica cadena de suspensiones de pagos, que no solo afectaría a las empresas

marginales, sino a esa enorme cantidad de empresas competitivas que se encuentran con dificultades

financieras.

Entre las alternativas-planteadas por el Gobierno —afirmó el dirigente empre^. sartal—, la más viable es

él establecimiento de una política de rentas adecuada. "Cualquier solución que pase por una contención

drástica del crédito no hará más que aumentar el paro, cosa que puede ocurrir de inmediato. Si no se

arbitra una política flexible en materia monetaria en el primer semestre del año que viene, habremos

duplicado la cifra actual de paraoos´"

Preguntado sobre la posibilidad de que un Gobierno de concentra c i ó n pudiera aportar soluciones

viables a la crisis económica. Rodríguez Sahagún afirmó que "así a bote pronto me parece que todo

cambio en el Gobierno sería negativo para la economía, ya que retrasaría las soluciones y caminamos

contra reloj. Por eso ríe dicho que soy peal-mista por e¡ tiempo que se pierde, y la inflación .sigue

ganando terreno".

Lo que quieren los empresarios

Para Rodríguez Sahagún, la solución de la crisis pasa necesariamente por el control del proceso inflaciona

rio, "y como la inflación es fundamentalmente ae costes, es necesario una moderación de las rentas".

Entre las propuestas que los empresarios han hecho al Gobierno, el directivo de CEOE señaló como

tunda-, mentales la reforma de la Seguridad Social, con una aportación mayor del Estado que libere a las

empresas de unas cargas excesivas que provoca un encarecimiento irreal de la mano de obra.

Sostiene que también es básico una agilización de la legislación laboral que medíame la flexibilidad de

plantillas acabe con el paro encubierto que están soportando algunas empresas y que eleva

sustancialmente´su coste unitario. "No es la empresa la que tiene que financiar el paro, sino la socii--dad a

través de los impuestos. Estoy convencido —afirmó— que una medida de este tipo reduciría el paro, ya

que la rigidez la al está frenando bastíiuuo Diversiones." Para la solución de la crisis opina Rodríguez

Sahagún que es necesario "recuperar un nivel digno de productividad en las empresas, ¡o que solo se

consigue con la paz social". "Ademas —añadió—, dada la situación financiera de muchas empresas, es

preciso una moratoria para ellas, un aplanamiento tanto de las cargas de la Seguridad Social como de los

impuestos."

A juicio de¡ dirigente empresarial, la aceptación de estas propuestas supondría que se disminuye la cifra

de parados en 100.000 ó 200.000 personas —o por lo menos que no aumente el desempleo—, merced a

un desencadenamiento de inversiones que indudablemente se produciría, sobre todo si se incentiva a la

pequeña y mediana empresa.

Para Rodríguez Sahagún las centrales obreras tienen ante sí en las circunstancias presentes un reto de

sensatez y de madurez para solucionar la crisis. "Se debe tener en cuenta que hay una, gran base de

trabajadores conscientes de que están arriesgando sus puestos de trabajo."

Mansilla: El Gobierno tiene la palabra

Otro dirigente de la Confederación Empresarial. Félix Mansilla, declaro a Europa Press que si no ¿e llega

a un consenso entre empresarios, obreros y Gobierno, se verá en peligro el desarrollo democrático de

España.

A juicio de Mancilla, el Gobierno, elegido democráticamente, tiene las facultades necesarias para

imponer una solución, en unas circunstancias en las que el mundo del trabajo se encuentra dividido por

una escasez de filiaciones en las centrales sindicales, que adolecen de fuerza directiva corno consecuencia

de su reciente creación.

Los dirigentes sindicales —ha señalado— son responsables ite las Jiieclrices a seguir por el sector

laboral, aunque es¡a responsabilidad se encuentra superad» por su escase/ de fuer/a negociadora y por la

competitividad interna de afiliaciones.

Si estas circumstancias impiden el establecimiento de un consenso el Gobierno deberá tlictiir las

soluciones o. en su defeclo. el Gobierno deberá dejar a otros grupos que resuelvan el conflicto, en cuyo

caso el Gobierno perderá su autoridad, que los empresarios reclaman que se establezca urgentémeme.

 

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