Autor: Marinero, Manuel. 
 Caudillo, de Basilio M. Patino. 
 Cuando Franco era joven     
 
 Diario 16.    18/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

"Caudillo", de Basilio M. Patino

Cuando Franco era joven

Manolo Marinero

Si lo más decisivo que hizo Franco en la vida de los demás fue ganar la guerra i es, al menos hipotético,

otro modo de acceso al poder, para después mantenerlo), y si casi todas las derechas han aceptado durante

décadas su identificación con el régimen de Franco y con el calificativo de "franquismo", el título

"Caudillo" de esta película —que no es biográfica— está Justificado. Porque no es sólo la figura de

Franco (antes y durante la guerra) el objeto de la película de Patino. Con un material documental

riquísimo, Patino hace una doble exposición de motivos. Turno de derechas y turno de izquierdas.

Aquéllas están representadas en su máximo héroe, mientras que éstas nos son mostradas en plural. ¿Es

neutral esta exposición? No. ¿Es veraz? Fundamentalmente, sí. La verdad y la objetividad de la película

afectan a lo esencial, mientras que el artificio, la manipulación, cuando los hay, afectan sólo a lo

accesorio.

¿Qué es objetivo e incontestable? La exposición del discurso de Queipo de Llano el día de su santo (o

veinticuatro horas después). La sincronización de los bombardeos con la imagen que de sí mismos

quieren los salvadores de la Patria. Es indiscutible que Patino no ha dirigido arteramente a Franco ni a

Queipo de Llano ni a Fernández-Cuesta. Ni siquiera les ha sorprendido taimadamente con una cámara

oculta. La perspectiva que queda en la mayoría de las secuencias "sobre los representantes de las

derechas" es la suya, 1a de los documentales que ellos rodaron, la imagen que los actores querían ofrecer.

Al igual que las secuencias sobre las gentes y soldados de izquierdas reflejan su propia perspectiva. Que

la emoción que provocan Neruda o Unamuno sea una emoción argumentada e irreplicable es culpa de

Neruda y Unamuno. Son autores del recuerdo que dejan, como Franco es autor del recuerdo que dejó.

¿Qué es artificio en la película? Congelar la imagen de Franco en determinados gestos. Utilizar voces en

off, suplantando los dobladores la identidad de loi verdaderos narradores. Esto último, ¿por qué? Porque

los dobladjres deberían haberse limitado a leer el texto (donde está pontenida toda la carga testimonial)

sin entonar, intentan, do provocar una sensación de espontaneidad que, resulte o no falsa para el

espectador, lo es (falsa). ¿Y lo de congelar determinados gestos de Franca? Aunque, por lo repetidos,

algunos que reflejan astucia y otros a modo de simulacro de modestia son desde luego representativos, el

sistema es demasiado fácil y, en principio, discutible para el rigor a que sujeta Patino el resto del material

en sus manos. Precisamente me molestan estas escasas tentaciones en que na caído, Patino por prever que

den excusa a quienes se aferran a lo anecdótico para seguir ignorando la evidencia de la realidad. Una

realidad iue en "Caudillo" se ofrece retratáda: Franco sentía inclinació a por la guerra (según él mismo),

las clases populares hacían la guerra en legítima defensa. Con la espontaneidad que hay en las imágenes

rojas y Genetistas contrasta el ritual que domina las imágenes "nacionales",

Lo importante de Patino es que con la carga emocional de que disponía en imágenes no ha hecho un film

de provocación, sino un film esclarecedor. Patino, desde luego, sabía de antemano la convocatoria a la

que es capaz su película, y se ha responsabilizado de ello. Las derechas, que tanta ocasión han tenido para

dar sus argumentos, no podrán quejarse de que, al darlos una vez más (pero ésta, con el contraste de una

realidad documental), se traicionen a sí mismas. Lo que hay de caricatura en su énfasis, su ritual, es una

autocaricatura.

Si, a propósito de la enseñanza moral de esta película, en nuestro país vale más la violencia (proceda de

donde proceda) que los argumentos, ¿quién puede perder por dejar argumentar a los demás?, y esto ha de

repetirse, nuestra sociedad vive una eterna adolescencia, y esta adolescencia eterna es inhabitable.

Distinga el lector, por favor, adolescencia (en sentido literal) de lo que se entiende en sentido figurado por

juventud. Si todos los españoles piensan que España tiene remedio, háganse escuchar y que nadie

imponga el suyo.

El destino del español en lo universal, europeo, nacional, regional y particular no es el sacrificio.

 

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