La gestión financiera, talón de Aquiles de muchas empresas     
 
 Ya.    02/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

2-VIII-77

LA GESTIÓN FINANCIERA, JALÓN DE AQUILES DE MUCHAS EMPRESAS

En España la pequeña y mediana empresa representa el 99 por 100.

La falta de dirección económica en la PME, causa de muchos cierres.

Se hace urgente la puesta en marcha del Instituto de la PME.

Ante el profundo saneamiento financiero que pretende imprimir en nuestra economía el plan Je urgencia

económica del Gobierno, es evidente que la pequeña y mediana empresa (PME) española tiene que

adecuar sus estructuras a esta nueva situación.

Esta nueva perspectiva ha sido estudiada recientemente por diversos gabinetes de estudios económicos,

que han llegado a la conclusión de que esta adecuación ha de pasar forzosamente por una mejora de su

área financiera. Así, el servicio de estudios de Geseco manifestaba recientemente que "frente a las

grandes empresas, dotadas de poderosos recursos comerciales y financieros y apoyadas en economías de

escala derivadas de procesos integradores de las diversas fases de producción, la situación de la pequeña y

mediana empresa resulta, cuando menos, incierta".

Esta conclusión es sin duda preocupante, por cuanto la PME representa aproximadamente el 99,3 por 100

de las empresas españolas.

El principal problema que encuentran los estudiosos del tema es su situación estructural, ya que se da con

frecuencia que la PME esté dirigida por técnicos que a la vez son propietarios. Ello conlleva en múltiples

ocasiones—corno señalaba Geseco—que el problema de dirección quede notoriamente subordinado a los

problemas de producción. En esta forma la empresa alcanza con frecuencia unos niveles técnicos muy

aceptables en el momento que se organiza, pero, sin embargo, se olvida tanto de las facetas estructurales

de distribución-de funciones y responsabilidades, como de los cuaces de relaciones y comunicaciones

internas, formación continuada, generación de capital humano, comercialización y otros.

Ante estos hechos, las conclusiones aportadas, señalan que parece evidente que la progresiva importancia

de una gestión financiera eficaz no es un hecho causal.

Para muchos economistas resulta evidente que la PME, guiada por un espíritu de ahorro de costes, con

frecuencia denominados improductivos para ellas, por cuanto no sirven directamente a la producción o la

venta, subsuma la actividad de la dirección financiera en tal categoría de costes. Este error de apreciación

entre lo productivo y lo ¡improductivo en las empresas suele llevar a consecuencias poco deseables en

numerosas empresas pequeñas y medianas, que aun teniendo una producción técnicamente aceptable o

productos buen vendidos, caen en la suspensión de pagos y quiebras más o menos encubiertas por una

gestión financiera o absolutamente inexistente o ineficaz por interesarse muchas veces sólo en el

cortísimo plazo.

El análisis de estas razones en la gestión de muchas (pequeñas y medianas empresas puede explicar de

una. forma más lógica la cantidad de expedientes de crisis que se están produciendo en el mundo

empresarial. Por citar un ejemplo que sirva de orientación, basta el de la provincia de Madrid, en donde se

gestionan diariamente cerca de cien expedientes.

El alto número de empresas que se ven abocadas a la suspensión de pagos, muchas veces tiene su origen

en estos defectos de gestión financiera, pues los actuales niveles de demanda no justifican en su totalidad

tal cantidad de cierres.

Se hace, pues, evidente que las PME tienen que actualizar sus modos de gestión y deben de introducir

sistemas de control financieros más acordes con la realidad actual. Quizá el todavía no puesto en marcha

Instituto de la Pequeña y Mediana Empresa, que tiene anunciado el Ministerio de Industria, pueda venir a

cubrir este hueco en la formación de muchas empresas y empresarios. La crisis económica no es sólo la

culpable de su situación; hay que buscar otras causas y aquí puede haber quedado advertida una.

 

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