Autor: Garmat, Luis. 
 LXIII Conferencia dela O.I.T. 
 Los empresarios españoles, divididos.  :   
 Continuistas e independientes, sostienen posturas radicalmente distintas. 
 Pueblo.    03/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LXIII Conferencia de la O.I.T.

LOS EMPRESARIOS ESPAÑOLES, DIVIDIDOS

«Continuistas» e «independientes», sostienen posturas radicalmente distintas

GINEBRA. (PUEBLO, de nuestro enviado especial, Luis GARMAT.)

Los empresarios españoles asistentes a la LXIII Conferencia de. la 0.I.T. se encuentran divididos. De una

parle, han acudido aquellos que abogan por una especie de continuismo en sus relaciones con el mundo

laboral, y oíros que, declarándose independientes, desean una inmediata reestructuración del sector de

cara al cambio que lleva implícito el proceso político español.

Los primeros pertenecen a la Confederación General de Empresarios Españoles (C.G. E.E.),

encontrándose entre ellos el propio Vicente Castellano Sabater, cabeza de la delegación oficial de em-

presarios. Los independientes pertenecen a la A. E. I. (Agrupación Empresarial Independiente) y a la C,

E. E. (Confederación de Empresarios Españoles). Miembros destacados cié las anteriores agrupaciones

son Max Mazin y R. Agustín Sahagún, entre otros. Todos los independientes acompañan a la delegación

de ios empleadores en calidad de consejeros técnicos.

Ambas partes mantuvieron ayer sendas ruedas de Prensa, en las que se sostuvieron posturas radicalmente

distintas frente a pocas comunes. Mientras Castellano Sabater declaraba que no se hablan producido

distensiones en el nombramiento de la delegación empresarial que ha acudido a Ginebra, los

independientes sostenían que las había habido por diversas razones.

Los independientes proponen una reunión, el próximo día 30 de junio, de todos los empresarios, de cara a

una inmediata reestructuración. Sin embargo, Castellano es partidario de una readaptación más paulatina,

que tendría lugar en una asamblea general, a celebrar en otoño. Los independientes son partidarios de

establecer convenios de rama y nacionales, cuestión de la que no participan los integrantes de la C. G. E.

El que desean el convenio de empresa. De esto último se deduce el aludido continuismo y el claro nivel

político-sindical que desean obtener tanto los de la A. E. I. como los de la C. E. E.

Igualmente, en una cuestión tan importante como es el pacto social, hay una clara diferencia, al desear los

independientes potenciar las grandes centrales sindicales, sin que medien períodos de transición de cara a

este replanteamiento y sin que existan condiciones para la libertad. Castellano es partidario, antes de

abordar el pacto, de la recuperación económica del país, contribuyendo a ello obreros, empresarios y

Gobierno.

En el tema de la huelga, ambas partes están de acuerdo: hay que ir a una nueva regulación, haciendo

hincapié Castellano en que las centrales recientemente legalizadas tendrán que pactar a nivel de fabrica la

elección de los representantes que lleven a cabo las distintas negociaciones. Interesa que la huelga no se

presente en la ilegalidad. También coinciden ambas tendencias —de carácter totalmente apolítico— en

que la estructuración se lleve de abajo arriba con carácter sindical.

En el tema del despido tampoco hay des acuerdo. Ambas posturas sostienen que no sólo hay que mante-

ner el puesto de trabajo, sino el ritmo de productividad. Ninguno de estos sectores empresariales subven-

ciona a los sindicatos llamados amarillos ni fomenta las «listas negras» en las que se incluye a líderes

sindicalistas que «podrían incordiar en determinadas empresas».

Al margen de estas declaraciones, los contactos entre la delegación sindical de trabajadores y la de

empresarios han sido muy tenues, sólo a nivel de conocimiento personal. Se cuestiona de cara al futuro,

en un contexto similar para los respectivos sectores, responsabilizar a los trabajadores a la hora de

negociar con los empresarios y que éstos, a su vez, admitan esta Incuestionable realidad.

 

< Volver