¿Dónde está la libertad creadora?     
 
 Ya.    05/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

CARITAS A ya

¿DONDE ESTA LA LIBERTAD CREADORA?

Don Rafael Gómez López-Egea nos escribe:

"Cuando el año 1977 nos conduce ya hacia la recta final, el panorama cultural español ofrece una imagen

desértica y desconsoladora. El teatro, la poesía y la novela, por tomar tres importantes aspectos de la

cultura, se debaten en un clima de apatía y escaso talento creador, Por el momento, disponer de libertad

no parece haberles "sentado bien" a nuestros novelistas y dramaturgos.

Por lo que se refiere al teatro, el exhibicionismo del cuerpo hasta en sus partes más comprometidas y de

mayor mérito, acapara el interés de autores, espectadores y empresarios. La señora "de buen ver" que se

desnuda siempre por "exigencias del guión", y no guiada por intenciones "pornográficas", sino "eróticas"

(observen la diferencia), sustituye con notable ventaj cualquier otra maravilla del arte dramático poblada

por señoras y señores vestidos. ¿Dónde están los Buero Vallejo, Lauro Olmo, Alfonso Sastre, Fernando

Arrabal, Antonio Gala, Alonso Millán, Jaime Salom, Carlos Muñiz, Rodríguez Méndez, hombres que

deberían invadir los escenarios con sus obras prohibidas por cuarenta años de dictadura? La verdad es que

Be echa de menos al Antonio Gala de "Los verdes campos del Edén" y "Los buenos días perdidos" obras

estrenadas y premiadas en tiempos de Franco (premios Calderón de la Barca y Nacional de Literatura). Y

se recuerda al Buero Vallejo de "Historia de una escalera" (premio Lope de Vega), de "Hoy es fiesta"

(premios Nacional de Literatura y María Rolland), de "El tragaluz" y "La fundación". Y a Alfonso Sastre

en "Escuadra hacia la muerte" (1953), "Guillermo Tell". "La cornada". "La mordaza", etc.

En loe dos últimos años de abolición de la censura, Antonio Gala nos ha sorprendido con la magnífica

anatomía de Victoria Vera y la muy discutible calidad de "¿Por qué corres, Ulises?" Buero Vallejo, con su

reciente estreno "La detonación", tampoco llega demasiado lejos, y Fernando Arrabal no parece encontrar

en España directores escénicos capaces de comprender sus ideas. Si el teatro no logra superar la moda

"nudista", y los más prometedores dramaturgos todavía no ee han recuperado del trauma "fanquista", la

novela tampoco parece disfrutar de mejor salud. Agotados los "clásicos de posguerra" (Cela, Delibes,

Gironella) y «in horizonte los novelistas del "realismo social" de los años sesenta, no se consolidaron

autores jóvenes que prometían sus mejores creaciones "para después de la censura". El premio Planeta

1976, concedido a Jesús Torbado por su novela "En el día de hoy..." y el del Ateneo de Sevilla 1977 a

Carlos Rojas, por sus "Memorias inéditas de José Antonio Primo de Rivera", demuestran una clara

ausencia de imaginación y pobreza de recursos. Nuevos nombres aguardan su oportunidad: Raúl Guerra

Garrido (premio Nadal 1976) con su lectura insólita de "El capital", y Jorge G. Aranguren, con "El cielo

para Bwana", con la excepción en la regla general de abulia y "espíritu comercial" predominantes.

En realidad, la crisis actual de ]a cultura es una consecuencia lógica de la falta de convicciones que

impulsen la actividad artística, Del escepticismo se pasa a la abulia con extraordinaria facilidad. Y desde

una posición anodina resulta difícil—si no imposible—mantener la tensión creadora hacia horizontes

renovadores. La carencia de libertad, sentida como situación opresiva, sirvió para levantar la rebeldía de

los escritores frente a una realidad hostil. Ahora, loe motivos de inspiración han de ser otros, distintos a

las actitudes "anti", superadas por una acción creadora mucho más comprometida. Actividad que va a

servir —está sirviendo ya—para despejar incógnitas separando el trigo de la paja. Sólo así conoceremos

el verdadero estado de nuetra cultura. Y sólo de este modo quedarán en evidencia los profesionales ded

"truco" persecutorio, dejando en claro cuáles son valores auténticos y quiénes estaban capitalizando la

falta de libertadi en beneficio de sU escasa vitalidad imaginativa."

 

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