Autor: Iglesias Selgas, Carlos. 
 Los sistemas electorales (2). 
 El sistema mayoritario     
 
 Pueblo.    10/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LOS SISTEMAS ELECTORALES (2)

EL SISTEMA

EN el proyecta fíe ley da reforma política, se indica que« las elecciones del Senado s« inspirarán «n «1

criterio de escrutinio mayoritario. Son muchos ios que, por vmas y otras razones, propugnan que este

mismo tipo de escrutinio se adopte para ¡as elecciones del Congreso, ¿Cuáles son los motivos de esta

debate? ¿Qué se entiende por escrutinio mayoritario? Trataremos clfi dar respuesta & estas preguntas.

Según el .sistema mayoritario, único que ha sido aplicado en España para proveer el Congreso de

Diputados en tiempos cíe la República y de )a Monarquía Restaurada, se proclama elegido el candidato

que ha obtenido la mayoría de ios sufragios, bien soio o en unión da otros. Se pueden distinguir varios

tipos:

Primero: El sistema mayoritario puro y simple y el sistema a dos vueltas

En el sistema mayoritario puro y simple es elegido el candidato (o la lista) que obtiene el mayor número

de sufragios. Está en vigor en Gran Bretaña, en el marco del escrutinio uninominal. Debido a la

desigualdad de las circunscripciones o a la frecuencia de las elecciones triangulares (esto es, a las

elecciones en las que se enfrentan tres partidos) el sistema da a vece» Ja mayoría en el Parlamento al

partido que no ha obtenido la mayoría de votos, siendo este su mayor inconveniente.

En el sistema mayoritario a dos vueltas es elegido el candidato (o lista) que obtiene más de la mitad de los

votos emitidos. A menudo es difícil obtener la mayoría absoluta: por e´lo se acostumbra proceder a

distintos escrutinios sucesivos, exigiendo la mayoría absoluta únicamente en la primera vuelta o en las

dos primeras vueltas.

Segundo: Escrutinio uninomirval o escrutinio de lista

Hay sufragio uninominal cuando en cada circunscripción no se elige más que un candidato. Por e)

contrario, el sufragio es piurinomina) o de lista cuando cada circunscripción elige varios candidatos que

se agrupan generalmente por listas, aunque no siempre. El primero supone que las circunscripciones

electorales son exiguas: el segundo corresponde a las grandes circunscripciones electorales.

Existe gran diferencia según se trate de «listas bloqueadas» (en que so debe votar la lista entera) o de

listas que permitan la posibilidad del «panachage«, es decir, que el elector pueda construir su lista a

voluntad, escogiendo candidatos presentados en listas distintas. Cuando el «panachage» es admitido, el

escrutinio de lista mayoritaria funciona en forma similar al escrutinio uninominal mayoritario. Por e]

contrario, el sistema de listas bloqueadas agrava terriblemente los defectos del régimen mayontario. sobre

todo en lo concerniente a tas desigualdades de la representación,

El escrutinio mayoritario y uninominal fue adoptado en España en el comienzo de las e 1 e c c i ones

parlamentarias. Con arreglo a este sistema se efectuaron las elecciones de 1812 a 1907 y, aún a partir de

este último año, el sistema plurinominal no fue general. El escrutinio de lista funcionó en España con lista

abierta aunque con ciertas oectiandades. en algunos distritos desde 1907 hasta .1923 y durante la Segunda

República.

Se suele considerar al sistema rnayoritario como particularmente adaptado al régimen parlamentario.

Sin embargo, cuando se enfrentan dos partidos el sistema propende a aumentar ¡a importancia de los

movimientos de opinión, pues basta con un pequeño desplazamiento de votos en las circunscripciones

partí culflrmpntn disputadas para que se registre en el Parlamento una mayoría importante. En los países

dor.de hay más partidos éstos pueden gozar de las ventajas del sistema gracias a la institución dp la

segunda vuelta I en la primera cada partido se presenta con fisonomía propia y en la. segunda se

constituyen coaliciones mediante el sistema de desistimientos o el de la lista común). En principio, las

coaliciones benefician a los candidatos que han obtenido más votos en la p r i m e r a vuelta.

El sistema mayontario también puede permitir la representación de las minorías, especialmente con el

sistema de las listas incompletas o mediante el establecimiento de una mayoría del 30 ó el 10 por 100 de

ios votos en la primera vuelta. Así se hizo durante la II República, y ¡os resultados parlamentarios en ´as

varias convocatorias no se alejaron demasiado de los resultados electorales.

La mayor ventaja del sistema mayontario es que aproxima el representante al elector, que no vota a un

partido, sino a una persona concreta y determinada, con la que le resulta más fácil los contactos. Hay que

tener en cuenta que el sistema electoral, además de un procedimiento de selección de personas o de

tendencias, es también un medio para que el ciudadano, en su condición de elector, se sienta asistido.

Estas ventajas de carácter general se encuentran reforzadas en España por ser tradicional el sistema

mayoritario, único aplicado en tiempos de la República y de la Monarquía, y porque los partidos políticos

no han llegado a calar en la sociedad, ya que se encuentran en fase incipiente. De ahí que con uno u otro

procedimiento en las próximas elecciones primará la personalidad o conocimientos ds los candidatos.

También se podría optar por un sistema mixto que conjuntara las ventajas del mayoritario en el que se

deberla basar sustancialmente, con las del proporcional, con el objeto de salvar las desigualdades de

representación en función de los partidos reconocidos.

Carlos IGLESIAS SELGADO

 

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