Autor: Lozano, Raimundo. 
   El sistema proporcional y la izquierda     
 
 Arriba.    25/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL SISTEMA PROPORCIONAL Y LA IZQUIERDA

TAL como ha quedado la ley de Reforma Política, en cuanto a los puntos básicos del sistema electoral,

puede adelantarse que éste se asemejará al procedimiento portugués actual, cosa que el profesor Nohlen

advirtió en el reciente congreso sobre «Ley electoral y consecuencias políticas», organizado por CITEP;

Dieter Nohlen es un joven e insigne profesor de la Universidad de Heildeberg, y quizá el mayor experto

en cuestiones electorales que hoy existe en el mundo.

Señalaba el profesor Nohlen que ese sistema, basado en las circunscripciones provinciales, se troca en

mayoritario en las circunscripciones que eligen solamente un diputado para el Parlamento, hecho que

ocurre en algunas de ellas en Portugal. También sucedería aquí, en España, en varias provincias sí no se

establecieran dispositivos correctores, como determina la nueva ley de Reforma Política. Evidentemente

el hecho de que se fije un mínimo de dos o tres diputados por provincia, impide que se caiga en el sistema

mayoritario en esas provincias, y acentúa las posibilidades del proporcional.

Por eso no comprendemos cómo la Alianza Popular, organización de derechas, que parecería contar con

más fuerza en las pequeñas provincias, rurales, campesinas, con capacidad demográfica en un sistema

proporcional puro para un solo diputado, exigiese —hasta poner en peligro la reforma política—

dispositivos correctores que, sin duda, aumentarán el número de diputados en esas provincias de escasa

población. \, en cambio, la oposición profesional, la Platajunta, considere que esa ampliación en la cifra

de tales representantes sea perjudicial para la democracia que ella entiende.

Ni unos ni otros se han parado a pensar en que ese aumento de escaños adjudicados a las provincias me-

nores, a quien favorece es a la izquierda. Puesto que si se redujera a un escaño, como por su población les

corresponde, ese puesto único estaría copado por la derecha, si es cierto que ésta predomina en las

provincias menos habitadas, hecho en el que todos parecen estar conformes. Fenómeno que, por otra

parte, pongo en duda, recordando que Soria, por ejemplo, cuenta con Procuradores familiares que están

muy a la Izquierda en (as actuales Cortes Españolas.

No obstante, aceptando la opinión general de la derecha y de la izquierda, cabe observar que si a esas pro-

vincias pequeñas, en vez de uno se les da la posibilidad de elegir dos o tres diputados, más oportunidades

tendían los partidos de la oposición de obtener escaños. Dado que el primero iría, seguramente, para la

derecha, pero el segundo, y quizá el tercero, para partidos de izquierda o de centro-izquierda. Gracias a

haberse «proporcional!-zado» más el sistema, con el correctivo tan denostado por los que sóio aplican su

talento —si lo poseen— al cultivo de la demagogia.

Pongamos ejemplos: Supong amos que en la provincia X, el partido de derecha obtiene un 30 por 100 de

los votos; el de la izquierda, un 20; el de centro, un 17; el de extrema derecha, un 12, y el de extrema

izquierda, un 7 por 100, repartiéndose el reslo entre lo que quede de la sopa de siglas. Pues bien, si la

provincia contase con un solo escaño, lo ocuparía el candidato derechista; si fuesen do* los escaños, se

sentaría en ellos un derechista y un izquierdista. Si se elevaran a tres, entonces llegaría a la carrera de San

Jerónimo un derechista, un izquierdista y un centrista. Pudiera suceder que la candidatura de extrema

derecha superase a la de centro, o a la de izquierda, pero siempre, entre tres, habría un diputado de la

oposición, más o menos modera !a.

Sería de todo punto inconcebible que la derecha copase todos los escaños de las provincias menores en el

próximo Congreso, a pesar de la inercia de cuarenta años de democracia orgánica. Por ello, el segundo

punto de la primera disposición transitoria de la ley de Reforma Política beneficiará más que a la Alianza

Popular —que tanto lo exigió, a los partidos de la oposición de izquierdas, si éstos se deciden acudir a la

confrontación electoral. Ya que ese punto les da nuevas y amplias posibilidades en nrovinelaí que

consideraban perdidas del todo.

Merced a que dicho punto convierte lo que en rigor sería —según Nohlen— un sistema mayoritario a lo

portugués, para tales circunscripciones reducidas, en un sistema suavemente p/o-porcional.

Raimundo LOZANO

CRITERDO PERSONAL

 

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