Autor: Pablo, F. L. De. 
   Prioridad del Gobierno a las normas electorales y al pacto social     
 
 Ya.    09/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

9-1-77

SEMANA POLÍTICA

Prioridad del Gobierno a las normas electorales y al pacto social.

Este último sería imposible lograrlo sin la legalización de la pluralidad de asociaciones sindicales • Pronto

se podrán conocer los resultados de las decisiones económicas que viene estudiando la Comisión

Delegada del Gobierno • La neutralización del aparato politico del antiguo Movimiento se hará pública

de un momento a otro • Los negociadores debieran hacer un esfuerzo para encontrar un sistema electoral

claro y comprensible para el ciudadano medio.

MADRID, 8. (Crónica política de LOgOS, por F. L. de Pablo.)

Apoyad» mayoritariamente por el pueblo y respaldado su programa por las Fuerzas Armadas, que son

parte del pueblo, el Gabinete Suárez parece dispuesto a relanzar su a cc i ó n decisoria en los próximos

dias en casi todos los frentes, aunque con prioridad para las normas electorales y la cuestión económica.

En efecto, mientras el ministro de Asuntos Exteriores, señor Oreja, inicia hoy en Túnez una nueva

operación" de acercamiento a los países árabes, que luego se completará con otros viajes del presidente

Suárez y del Rey a los países de Los que cada día dependemos más estrechamente, al menos por las

facturas energéticas que les pagamos, en el orden interno pronto se podrán conocer los resultados de las

decisiones económicas que con tanto sigilo viene estudiando la comisión delegada del Gobierno.

I>e otra parte, la reforma administrativa ya está en marcha, puesto qvie ia neutralización del aparato

político del antiguo Movimiento se hará pública de un momento a otro. Kl teniente general Gutiérrez

Mellado, en una demostración de , apartara informativa, ha hecho público un amplio programa de

reestructuración de las Fuerzas Armadas, que cuentan con el nuevo envío a las Cortes do una ley de

Defensa, que daría después paso a la creación del correspondiente mando unificado de la misma a nivel

político. Y en el orden sindical ya se anuncia la nueva reculación de la huelga, y el martes se inicia en las

Cortes el debate de la reforma sindical

Tregua social

Las negociaciones e 1 e c t orales pueden acelerarse en la semana que entra, no ya sóJo porque al

Gobierno le interesa despejar las dudas que existen en los diversos grupos políticos respecto a su posición

en el proceso electoral, sino porgue es preciso poner en práctica, cuanto antes, una de las pocas

conclusiones en que todo el mundo está de acuerdo: el pacto social hasta después de los comicios.

He tenido !a paciencia de releer todos los escritos y declaraciones que han formulado expertos

economistas y políticos españoles y extranjeros durante tos últimos dog meses sobre las condiciones

imprescindibles para que se consolide el proceso de democratización en que estaraos metidos. Una de las

pocas coincidencias «s la de que la tregua social es imprescindible para mantener la estabilidad del

proceso y alcan/.ar las elecciones con un mínimo de garantías para todos los grupos implicados. De la

visita del canciller Schmidt a Madrid, aparte del respaldo internacional a la figura del presidente Suárez,

destaca también esa resomendación del político alemán tanto a su colega como a su correligionario

socialista ps-pañol señor González.

Pero sin la legalización de la pluralidad de asociaciones sindicales sería imposible lograr ese pacto social,

ya que la actual Organización Sindical no está en condiciones de llevarlo* a cabo. Si miemtras el

Gabinete negocia las normas electorales se culmina la reforma sindica!, para finales de febrero podría

surgir ese pacto eri-tre empresarios y trabajadores.

Negociaciones con luz y taquígrafos.

Las negociaciones electorales, por mucha prisa que se desee imprimarías, son complicadas. Hay

numerosos-temas que precisar. l Gobierno parece dispvieso a onecer garantías objetivas para que el

resultado de los comicios no pueda ser impugnado por nadie y se convierta en la base del compromiso

histórico que sobre la reforma constitucional tiene que surgir de las próximas Cortes. Todos los grupos de

oposición están haciendo también esfuerzos objetivos por sacrificar posiciones accesorias y parecen

dispuestos a competir en realismo y actitudes pragmáticas con e1 propio Gobierno.

Cabría sugerir a ambos que este proceso de negociación se desarrolle con luz y taquígrafos. Aunque el

referéndum y la ley de Reforma han otorgado un voto de confianza al Gobierno para que regule las

primeras elecciones, la trascendencia de que, según sean las normas electorales, se juega la implicación o

el desenganche del pueblo sobre el nuevo sistema político que se le brinda, animará a todos los grupos

que aspiran a representarle a tenerle informado de las condiciones en que podrá elegirles.

Normas claras para los electores

I-os negociadores debieran hacer un esfuerzo para encontrar un sistema electoral claro y comprensible

para el ciudadano medio, poco entrenado en el ejercicio del voto y a] que habrá que concienciar sobre la

responsabilidad que contrae cuando, al entregar su papeleta, confíe su destino, aunque sea por tiempo

limitado, a unas personas, a unos programas concretos de Gobierno.

Al proceso democrático no le basta con el respaldo del Ejército, que bien claro estaba en las palabras del

teniente general Gutiérrez Mellado en la recepción del jueves en el Palacio Real, con motivo de la Pascua

Militar. Tampoco le es suficiente con el apoyo mayoritario que el pueblo dio a la reforma política en el

referéndum. Necesita que sea una realidad el ejercicio responsable de la soberanía y autogobierno de los

ciudadanos, con actos como los de secundar ese pacto social,-que les supondrá renuncia» y sacrificios.

Pero el buen pueblo español seguro que estará dispuesto a acortar esas consignas .si observa en la clase

dirigente el ejemplo que por ahora se echa en falta Como dijo el Rey a las Fuerzas Armadas el pasado

jueves: "La disciplina debe estar basada en ei espíritu de justicia, en el prestigio del mando y en e!

ejemplo".

Según sea el sistema electoral, el pueblo podrá resultar protagonista, como decía !a campaña nel

referéndum, o víctima pasiva del habitual manejo de los políticos, de las maquinarias de los partidos y de

sus expertos en técnicas electorales. Las normas han de garantizar la gen u ina presencia popular en todas

las fases de control y garantía de la pureza del proceso electoral.

No es lo mismo un mínimo de sufragios para acceder al Congreso, fijado a nivel provincial que regional o

nacional. Este es uno de loa temas claves a definir, con explicaciones sohre la decisión que se pacte, así

como la determinación del número fijo de diputados por provincia; el módulo poblacio-nal para calcular

en función de la población de derecho—el cupo de diputados variables (sea de cien o de ciento setenta y.

cinco mil), mil o de ciento setenta y cinco mil), den. votar listas abiertas o cerradas, si se van a poder

acumular los restos de votos que obtenga un partido en una provincia a los que coseche a nivel nacional; o

si habrá o no, segunda vuelta electoral; o si la ley de Incompatibilidades vigente va a ser o no respetada,

supuesto que fue hecha para un sistema rte representación organica.

Lá base de la eficacia

Aunque sólo sirvan pura las primeras elecciones ¡n-io unas elecciones que van a elegir Cortes

Constituyentes . las normas electorales son la b´aae de la eficacia del sistema-democrático, tanto a nivel

representativo como de Gobierno.. Entre los temas qui se plantean los expertos figuran aspectos como e!

de si el Rey, la Reina y su heredero están excusados de! sufragio, hasta las condiciones de los electores y

los elegibles—si se exigirá, poi ejemplo. a estos últimos un formal acatamiento previo de las Leves Fun-

damentales del Reino . o la actualización previa del censo de población total, aparte del electoral, hasta

diciembre último—que deberá ser puesto a disposición de los candidatos—; la regulación de los tiempos

de antena en los medios de información audiovisuales: el perfeccionamiento del voto por correo para

ausentes y emigrantes: la financiación de la campaña a cargo del Estado para los qiií resulten elegidos; los

recursos, La.s sanciones; el número máximo de electores por sección: el sistema de nombramiento de los

componentes de las mesas: los métodos de control de los resultados .pollos partidos, la fiscalización de

los gastos electorales; I» formación de coaliciones para el Senado, y tantos otros tenias que exigen nn es-

tudio serio y detallado y una negociación abierta que informe a.l pueblo de lo que ae pacta en su nombre,

aunque nadie onecía atribuirse todavía, salvo el Gobierno, representación alguna para ese pacto.

 

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