Lecciones del 1 de marzo: 2) Consolidación de UCD     
 
 Diario 16.    05/03/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Lecciones del 1 de marzo: 2) Consolidación de UCD

Hay razones de peso que explican la consolidación que, frente al electorado español, ha obtenido» la

UCD tras el 1 de marzo. Sin ánimo de agotarlas, traeremos a colación las más significativas. Algunas de

ellas se deben a retrocesos sufridos por otros partidos que UCD ha sabido aprovechar en beneficio propio.

Y otras hay que ponerlas en el haber de la propia gestión del partido gubernamental, que ha sabido

sostenerse en el poder sin desgaste en su credibilidad.

Entre las primeras, el partido del Gobierno se ha beneficiado de los errores estratégicos en que ha

incurrido la campaña del PSOE al personalizar su opción en la figura de su primer secretario como

«relevo presidencial» inminente. La iniciativa era, en cierto modo, una manera de maniatar a Felipe

González, que se vio obligado a forzar un «cara a cara» con Suárez, que éste, bajo ningún pretexto, iba a

aceptar. Y así, una buena parte del esfuerzo crítico de González se quedó en puros fuegos de artificio, casi

salvas de honor para su contrincante.

Otro error grave de la campaña del PSOE fue el ir de más a menos en su crítica del Gobierno. Comenzó

con durísimos ataques, que en algún caso llegaron a rozar la violencia, a Suárez y su partido, para pasar,

acto seguido, a un endulzamiento de las posiciones críticas, que culminaron con un alegato casi

versallesco de Felipe González contra UCD en su actuación final en TVE, lo que permitió que Suárez y

su partido, que habían comenzado su campaña en tono muy contemporizador, apretaran sagazmente el

acelerador en la recta final y acertaran de lleno en la máxima de que lo importante no es dar el primer

golpe, sino el último. De esta manera, la alocución final de Suárez, tras la impotencia crítica de González

en TVE, sonó con esa singular dureza con que repercute el eco de un k.-o.

En el mismo terreno de aprovechamiento de errores ajenos hay que situar el crecimiento de UCD frente al

fracaso del PSOE en Euskadi y Andalucía. Contra el PSOE han actuado en ambas regiones tanto el voto

nacionalista como el españolista. El voto nacionalista se ha deslizado lógicamente hacia organizaciones

de ámbito no estatal, mientras que el voto españolista —y esto en el caso de Euskadi ha sido realmente

espectacular-ha sido capitalizado por el partido que ha sabido hablar con más clara voz de Estado: la

UCD. La ambigüedad del PSOE, combinada con la posición estatalista firme de UCD, ha sido el

detonante de un inesperado arraigo del partido del Gobierno en aquellos territorios que le eran más

hostiles.

Pero coordinados con los errores ajenos, hay que calibrar varios aciertos estratégicos de UCD cara al 1 de

marzo. Algunos han sido ya esbozados. Pero quedan otros y, ante todo, el que supone una valoración muy

exacta del momento histórico que vive España. En este sentido, UCD no ha ofrecido un programa para

«encauzar» la democracia, sino que ha dado por sentado que este encauzamiento estaba ya realizado y

que, por consiguiente, esto era obra fundamentalmente suya.

La especificidad de la campaña de UCD ha sido precisamente ésta: hemos hecho una Constitución, hemos

creado una democracia; ahora se trata de interpretar para el futuro esta Constitución y esta democracia. La

«interpretación» que UCD ha dado al futuro desarrollo de la Constitución ha sido demoledora para los

partidos de la derecha, y en especial para CD. Esto se debe a que UCD ha sabido ofrecerse al electorado,

más que como una organización de ideología nítida, cerrada y unilateral, como una síntesis de valores

conservadores y reformistas capaz de actuar en varios frentes simultáneamente, absorbiendo en su favor

todos los matices que oscilan desde el derechismo conservador hasta el centrismo socialdemócrata. En

cierta manera, UCD, que supo aprovechar sutilmente los errores del PSOE, ha sabido forzar con mayor

sutileza aún los errores de CD. Tal es la clave de su avance.

 

< Volver