Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   La norma de las dos DD     
 
 Informaciones.    01/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LETRAS DEL CAMBIO

La norma de las dos DD

Por Jaime CAMPMANY

Don Pío Cabanillas se ha tomado algún tiempo antes de darnos la primera explicación acerca de la

política que se va a seguir desde el nuevo Ministerio de Cultura. Salimos de un período de vigilancia y

sofoco a una cultura en libertad, y de protección a una cultura dirigida. La cultura no vive, crece y vuela

sino en libertad, y durante muchos años ha sido como un pájaro preso, alimentado con un poco de alpiste

oficial y al que se le consentía dar algún vuelo corto con la pata atada al hilo de la censura.

Dorante esos años, España perdió la primacía editorial de ¡as traducciones al castellano. Las obras de

algunos escritores ilustres entraban de contrabando por nuestras fronteras. En las bibliotecas públicas —

incluso en las universitarias— se hadan escrutinios y autos de fe como en el Quijote. Los dramaturgos de

fama universal eran leídos o representados en sesiones casi clandestinas. Las obras cinematográficas

famosas estaban desterradas de nuestras pantallas. Había pintores malditos, escultores malditos, filósofos

malditos, escritores malditos. El lápiz rojo se cebaba en la Celestina, en Sartre, en Brecht, en Lorca.

Muchas veces se ha hecho almoneda de un patrimonio artístico disperso, perdido, abandonado... Bueno,

qué les voy a contar que no sepan ustedes.

¿Qué misión cultural corresponde a un Estado democrático? Don Pío Cabanillas ha adelantado la norma

de las dos DD. Defensa y difusión. Defensa de la libertad de creación y del patrimonio. Difusión desdé el

estímulo. Nada de imposiciones ni de orientaciones. Fomentar la creación y fomentar la difusión. La

única protección que admite la cultura, sin peligro de asfixia, es la protección al derecho de crear y al

derecho de conocer. En la cultura, como en ninguna otra actividad humana, el paternalisme resulta

sofocante y debilitador.

Las declaraciones del ministro Cabanillas no son todavía un programa. Adelanta las ideas elementales

para un programa. La «norma de las dos DD» son unas bases fundamentales y primarias. Luego, para

desarrollar el programa, el ministro de Cultura tendrá que conseguir algo que no es fácil en estos

momentos de agobios económicos y de primeras necesidades. Tendrá que defender ante el Gobierno otra

norma de las dos DD: la norma de «Dame Dinero». Pero de momento ya se podría ir ordenando la

libertad.

 

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