Investidura del Presidente del Gobierno. Los votos afirmativos resaltan el carácter prudente del discurso de Suárez. 
 El discurso, calificado de decimonónico y abstracto por la Oposición     
 
 El País.    31/03/1979.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL PAIS, sábado 31 de marzo de 1979

POLÍTICA Investidura del presidente del Gobierno

Los votos afirmativos resalían el carácter prudente del discurso de Suárez

El discurso, de decimonónico y abstracto por la Oposición

De decimonónico y abstracto calificaron unánimemente el discurso programático del presidente Suirez las

faenas políticas parlamentarias que votaron no en el acto de investidura. Mientras que los grupos que

votaron a favor de la investidura de Adolfo Suárez resaltaban, sobre todo, la actitud prudente del

presidente del Gobierno en el tema de las autonomías, las fuerzas lie la Oposición fueron especialmente

duras con el discurso del presidente Suárez, al que negaron dimensión de verdadero programa político y

no pasaron de reconocerle un simple carácter de catálogo de intenciones.

Las intervenciones de los representantes de las fuerzas políticas con representación parlamentaria

comenzaron a las cinco y diez de la tarde, tías las tres horas de reflexión que siguieron a la votación de

investidura efectuada por la mañana en el Congreso de los Diputados. Las intervenciones se produjeron

en orden proporcio-nalmcnle inverso a !a importancia numérica de los votos conseguidos por las

formaciones políticas, y por orden alfabetico en lo que se refiere a aquellos grupos que sólo obtuvieron un

diputado. Inició el turno de intervenciones Heribert Barrera, representante de Esquerra Republicana de

Cataluña, y lo concluyó, pasadas las diez y media de la noche. Unión de Centro Democrático, a través de

su portavoz interino, José Pedro Pérez Llorca.

Los cuatro representantes de las fuerzas políticas minoritarias que votaron no a la investidura del

presidente Suárez (Heribert Barrera. Juan María Bandrés, Fernando Sagaseta y Blas Pinar) no fueron

parcos en sus crítica1; a la intervención presidencial. Los tres primeros negaron reiteradamente al

discurso presidencial el carácter de programa, limitándose a reconocerle el de simple catálogo de buenas

intenciones.

Hipólito Gómez de las Roces, líder del Partido Aragonés Regionalista dio su voto afirmativo

exclusivamente en base al propósito anunciado en el discurso presidencial de elaborar en el futuro planes

específicos de ayuda a las áreas regionales deprimidas. Jesús Aizpiín, líder de ¡a Unión Foral Navarra, no

se refirió prácticamente para nada al discurso de Suarez, si bien lo calificó de realista.

Alejandro Rojas Marcos inauguró las intervenciones de las fuerzas políticas con más de un diputado. Su

discurso fue suave, grandilocuente en sus referencias a Andalucía, y anunció que sus votos podrían unirse

a la izquierda histórica o a UCD, en caso de que una y otra ofrezcan algo a cambio a Andalucía. Los

grupos de carácter nacionalista, como el PNV y Convergencia i Unió, coincidieron en achacar al discurso

del presidente Suárez de falla de precisión en el problema de las autonomías. Javier Arzallus resultó la

poca concreción del presidente de cara a un calendario de aprobación y puesta en marcha de las

autonomías, y Jordi Pujol manifestó su duda sobre si se admitiría o no el contenido del Estatuto de

Autonomía catalán. Este último no dejó de llamar la atención de UCD sobre las consecuencias de

radicalización que traeria un posible pacto de UCD con las fuerzas de la nostalgia.

Manuel Fraga, en una intervención bien construida, razonó el si de su grupo en base al supremo interés

nacional. El líder de CD se refirió poco al discurso de Suárez y aprovechó la ocasión para exponer las

¡deas básicas de la política de su grupo. Joan Revenios, del PSC, por el contrario, analizó la falla de

contenido programático del discurso de Suárez, al que calificó de decimonónico, abstracto y poco

explícito.

La expectación de la Cámara y del público que presenciaba las intervenciones desde las tribunas aumentó

cuando llegó el momento de las intervenciones de Santiago Carrillo y de Felipe González. El primero

acusó a Suárez de haberse escorado peligrosamente hacia la derecha, y el segundo hizo una crítica muy

dura del programa presentado por el candidato a presidente de Gobierno.

 

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