Autor: Prados de la Plaza, Luis. 
 Elecciones Municipales. 
 Al otro día     
 
 ABC.    05/04/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

MADRID AL DÍA AL OTRO DÍA

ENTONCES, lúe cuando José Luis Alvarez dijo eso de «hemos ganado en votos». Y a Martin Villa en el

nuevo día me pareció entenderle por televisión que era el. ministro del Interior, o sea, «objetivamente y

con los dalos en la mano», se tenía que reconocer una mayoría aplastante de concejales de UCD, porque

hasta et día 19 no serán elegidos los alcaldes. Y Arias-Salgado se fue a dormir después de declarar que

«hemos ganado en número de alcaldes, conseguidos, en número de concejales y en número de votos

populares», los tres criterios de valoración que —según cita— cuentan en unas elecciones municipales.

O sea, que nadie entiende a santo de qué ha bajado la Bolsa, salvada la preocupación de Harrisburg que,

precisamente, ha empezado a solucionarse de una manera definitiva.

Algunas veces convendría meditar la oportunidad o la inoportunidad de las declaraciones, con el fin de

que no se produzcan incoherencias o falsas Interpretaciones. Ahora resulta que Ramón Tama-mes ya no

tiene que llenar la bañera de agua y hasta Carrillo se lanza jubiloso en la madrugada de las banderas rojas,

para darte un abrazo de zorro halagador a Tierno Calvan, por la vía común del entendimiento

intermilitante. Ahora resulta que José Luis Alvarez ya rio es finalista, con el reglamenta en la mano, y

sorprendentemente cae en la cuenta de que «lo que falla es el reglamento». Ahora resulta, entre las

delirantes tonterías que he leído durante las últimas veinticuatro horas, que lo ideal sería «tratar un pació

directamente entre partidos y no entre concejales electos»...

En las sintonías de las emisoras, ante los micrófonos o ante las plumas, en la letra impresa y sin el menor

escrúpulo ante la imagen y el sonido, las opiniones más infantiles, graciosas o baratas se han paseado para

perplejidad y muestra de lo que puede dar de sí la aspiración y el desencanto político.

Entre la abundancia de verborrea —y sin perjuicio de prometer que tendré que volver a la cosa de la

corrupción sin prisas, e incluso proporcionar aiguiias ¡deas de remedios, cercanas a la lista que encabeza

el más firme aspirante a la Alcaldía—, parece justo destacar la prudente afirmación de Enrique Tierno

Calvan: «No conviene abusar de esta victoria»... Creo que en el clima de la madrugada de gritos y

amenazas, de nervios y revanchas, era atinada esta observación. Asi hay que entenderlo, porque abusar

del trabajo y del esfuerzo por mejorar Madrid y cumplir con la legislación vigente tampoco debe

considerarse como un delito.

El mayor interés en es los momentos, tras la confirmación de la elección del alcalde que se presume, será

comprobar si el Ayuntamiento de Madrid puede convertirse en un equipo de eficacia, que tenga por

principal compromiso no el de las ideologías, sino el de la vocación por encontrar soluciones justas y

precisas. En esa tarea tendremos que colaborar todos, desde la sencilla condición de vecinos.—Luis

PRADOS DE LA PLAZA.

 

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