Autor: Narvión, Pilar (CASANDRA). 
   El Senado reclama el Guernica, de Pablo Picasso     
 
 Pueblo.    20/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL SENADO RECLAMA EL "GUERNICA", DE PABLO PiCASSO

El Senado entró ayer en su figura sénatorial y en su más rica veta al final, justo en la segunda parte de la

sesión, cuando Azcárate se levantó a defender la proposición, no de ley, para solicitar la devolución del

«Guernica» y pedir al Congreso que se adhiera a esta iniciativa de la Alta Cámara para después

comunicarla al Senado de los EE. UU. Todos los grupos parlamentarios aprobaron con entusiasmo la

propuesta. Los vascos pidieron que el «Guernica» vaya a parar a la villa del mismo nombre, una parte de

los senadores catalanes aprobaron esta petición, pero en los corrillos era evidente que otro grupo de

senadores catalanes defendían la tesis de que la obra maestra de Picasso debería enriquecer el Museo

Picasso de Barcelona. Azcárate pidió al Senado «contención» y presentar un frente sólidamente unido

para que no haya, a la hora de reclamar el cuadró por parte española la más mínima división de opiniones

que pueda ser pretexto para complicar aún más un problema que no es de fácil solución. El señor

Cañadas, secretario de Estado de Cultura, explicó las gestiones de] Gobierno sobre el particular y

agradeció al Senado una iniciativa que podía facilitar tanto las negociaciones en curso.

También partió del grupo de los independientes la siguiente proposición, no de ley, defendida por Víctor

de la Serna, pidiendo «na comisión encargada de la defensa del Patrimonio Nacional, a là que se adhirió,

con una documentadísima intervención, en la que analizó las leyes actualmente vigentes, ese gran

batallador del tema que es el arquitecto Chueca.

La tercera propuesta solicitaba la repatriación de los restos mortales del rey Alfonso XIII y de don

Manuel Azaña, y esta parte del Pleno de ayer pareció de lo más senatorial, a lo que contribuyó, sin duda,

hasta las figuras decididamente senatoriales de Víctor de la Serna, Chueca, Azucárate, Duarté o Martínez

Amutio, que tienen ese tono de reflexión que lina espera en la Alta Cámara.

ORIGINALES RELACIONES DEL GOBIERNO CCN LAS CORTES

En la primera parte de la sesión el Senado discutió la ley ya aprobada por e¡ Congreso, por la que se

regúla con carácter provisional las relaciones entre el Gobierno y él Parlamento. En práctica

parlamentaria, y tal y como se había aprobado la ley en el Congreso, con las enmiendas consiguientes, el

Senado debería haber ratificado el voto del Congreso sin problemas, pero el manifiesto abandono de la

sala de un grupo de socialistas y la falta de asistencia de otros senadores que deberían haber votado sí dio

al traste con la, votación, que no llegó a los dos tercios necesarios para la aprobación de la ley, que se

envió al procedimiento de urgencia, donde podrá ser aprobada por mayoría simple, pero no antes del

primer Pleno de noviembre.

Ya es curiosa ironía todo este tejemaneje de votos del Senado sobre la ley provisional de Relaciones del

Parlamento con el Gobierno, justo en el momento en el que está en marcha, y protagonizando la vida

política nacional, un sistema de relaciones entre el Gobierno y las Cortes regulado por el simple

procedimiento de una carta personal del presidente Suárez a los líderes de los partidos políticos, dándoles

cita en la Moncloa para tratar con carácter de urgencia de los asuntos más graves que tiene pendientes el

pais, cita para la cual no se tuvo en cuenta a los señores senadores, aunque después se rectificase sobre la

marcha y se recibiese a algunos de ellos en Presidencia, aunque los protagonistas del Pacto de la Moncloa

siguen siendo los diputados y ese sistema de «relaciones del Gobierno con el Parlamento» haya sido

aceptado por los grupos parlamantario? de modo bastante natural y hasta eufórico en el caso de Carrillo, y

lo que es muchísimo más importante, haya parecido una medida sumamente inteligente a la mayoría de la

opinion pública, que ha dado un suspiro de alivio al ver en marcha un sistema «de relaciones con e!

Parlamento» que nadie había legislarlo ni provisionalmente.

Todo esto nós enseña que el arte de gobernar es un intríngulis que necesita ductilidad, imaginación,

sentido práctico y capacidad para llenar los vacíos. Donde no ha llegado aun la ley puede ser sustituida

por la costumbre, y cuando la costumbre no está aún en vigor si es necesario se inventa la costumbre, que

es lo que ha hecho Suárez con esa cita rip parlamentarios a la Moncloa que tanto alivió el peso de una

preocupación que era va notoria a nivel de la calle.

Queda pues en el telar senatorial la ley que regula provisionalmente las relaciones con e) Gobierno,

mientras el Gobierno regula por su cuenta sus relaciones con las fuerzas parlamentarias en un momento

en que la urgencia de los problemas no admite dilaciones.

Pilar NARVION 20 de octubre de 1977 PUEBLO

 

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