Elecciones Generales 1979. 
 Las urnas no se llenaron; hay cansancio de votar  :   
 El tiempo, los escaños de Herri Batasuna y el aumento de votos para UCD, temas electorales. 
 El Periódico de Madrid.    02/03/1979.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

Las urnas no se llenaron; hay cansancio de votar

El tiempo, los escaños de Herri Batasuna y el aumento de votos para UCD, temas electorales

Una abstención superior al 32 por ciento, casi igual al récord del referéndum. Mucha nieve y pocos

incidentes, típicos de la «picaresca antidemocrática». La jornada fue tranquila y bastante aburrida

Madrid.—Cansados aparentemente por tanta consulta electoral desde la muerte de Franco, los españoles

no se volcaron ayer en las urnas, pese a que se jugaban el continuismo o la aventura socialista.

Quienes se acercaron a las mesas electorales escogieron decididamente lo ya conocido a lo largo de once

horas de votación tranquila, apenas enturbiadas por pequeños incidentes.

Tampoco hubo que reseñar que el subsecretario del Interior, Jesús Sancho Rof, dio la impresión de ser «el

hombre del tiempo» en dos ruedas dé Prensa a última hora de la mañana y última de la noche en el

Palacio de Congresos y Exposiciones.

Sancho Rof se refirió a los «problemas de nieve» sufridos en una decena de provincias de la mitad norte

de España. En algunas zonas se tuvieron que aplazar las elecciones 48 horas, hasta ef sábado, de acuerdo

con la decisión de las respectivas Juntas Electorales Provinciales.

Añadió que, no obstante, a medida que avanzó el día se consiguieron solucionar bastantes problemas, con

la colaboración de los Gobiernos civiles y otros organismos, entre ellos ICONA e IRYDA.

«De todas formas, los municipios afectados por estos problemas no llegan ni a cien-», manifestó. El total

de mesas electorales es de 39.000.

Algunos incidentes pequeños no consiguieron aguar la jornada. En Eibarse intentó quemar un colegio

electoral y en Madrid miembros de Falange Auténtica recogieron las papeletas correspondientes a su

candidatura de varias mesas. Luego se supo que se habían retirado .de las elecciones, lo mismo que la

Liga Comunista, la Unión para la Libertad de Expresión y el Movimiento Comunista-OIC.

Líderes madrugadores

Los principales líderes de los partidos acudieron a sus respectivos colegios electorales durante la primera

mitad de la mañana. Todos resplandecían de sonrisas, aunque de madrugada, al conocerse los resultados

más verosímiles, en el cuartel general de UCD todo eran abrazos y en la sede del PSOE abundaban las

caras largas.

Para el comunista Ramón Tamames, la escasa incidencia de los socialistas «es más evidente sise tiene en

cuenta que con el millón y medio de votos y los seis escaños del PSP tenían 124 escaños.».

Al contar entre sonrisas relajadas que en una mesa electoral de Madrid, en la calle Cervantes, se había

aplazado la elección 48 horas, según las normas vigentes, porque los miembros de la misma decidieron

por su cuenta echar el cierre e irse a comer a las tres de la tarde, Sancho Rof describió el conjunto de

incidentes como «pequeñas anécdotas que salpican una jornada tranquila».

Al cerrarse en toda España los colegios a las ochó de la noche, excepto en algunas secciones y colegios

cuyas respectivas Juntas Electora^ les prorrogaron dos horas el plazo por los problemas climatológicos,

comenzaron a llegar al Palacio de Congresos numerosas personas para seguir en directo el escrutinio.

De acuerdo con el presidente del Tribunal Supremo y de la Junta Electoral Central, no había ninguna

posibilidad de pucherazo.

«Para el pucherazo —dijo—, tendría qué porierse de acuerdo el presidente, tos adjuntos, los interventores

de los partidos políticos, etcétera, lo que es prácticamente imposible.»

El número de interventores y apoderados designados por los partidos fue más del doble que el 1 5 de

junio de 1977, según el Ministerio del Interior. En algún colegio se presentaron tantos que no cabían en el

local, por lo que se aplazó también hasta el sábado la votación- esto ocurrió, por ejemplo, en la calle

General Sanjurjo de Madrid.

Toda una complicada y sofisticada red de ordenadores, con terminales en los Gobiernos civiles de cada

capital de provincia, se encargó de facilitar instantáneamente los resultados a medida que terminaban los

escrutinios en cada mesa y sus presidentes los comunicaban telefónicamente. Para montar esta red se

tuvieron que importar terminales y minior-denadores. A las dos de la madrugada, una avería interrumpió

los datos globales durante un tiempo.

Armas de fuego

Veintisiete armas de fuego fueron intervenidas a la entrada del Palacio de Congresos a personas que

pretendían entrar en el Centro de Prensa. También se retuvieron sprays, algunas navajas y cuchillas de

afeitar. A todos los interesados se les rellenó una tarjeta con los datos para devolvérselas a la salida.

Sobre el voto de los emigrantes, considerado excesivamente bajo, las autoridades estimaron que

probablemente se debía a no estar censados. «Quien tiene que preocuparse de estar en el censo es el

ciudadano», declaró Sancho Rof. De un total superior al millón de españoles en el extranjero, votaron por

correo menos de 200.000.

Como tónica general, hubo menos jolgorio y algarabía en estas primeras elecciones constitucionales que

en las del 1 5 de junio de 1977.

El ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, hizo esperar dos horas, desde las tres a las cinco de la

madrugada, a más de quinientos periodistas para facilitar su primera interpretación de los datos. Para él,

estaba clara la victoria de UCD, y así lo recalcó nuevamente después.

El subsecretario del Interior, Jesús Sancho Rof, informó una hora después del cierre de los colegios

electorales que los datos disponibles le permitían esperar «más del 75 por ciento de votantes».

Este porcentaje, qué equivaldría a una abstención menor del 25 por ciento del censo de casi 27 millones,

supera significativamente los resultados del referéndum constitucional del 6 de diciembre pasado.

Entonces la abstención fue del 32 por ciento. En las anteriores elecciones legislativas el 1 5 de junio de

1977 la abstención no pasó del 22

A las ocho de la mañana la abstención era del 3.2 por ciento.

Cortaron el whisky en el Centro de Prensa

Madrid. —Los centenares de periodistas que cubrieron las elecciones en el Centro de Prensa del Palacio

de Congresos y Exposiciones, que ya estaban en ayunas de datos por la avería de la computadora, se

quedaron también sin whisky.

A las cuatro de la mañana se cerró la cafetería-bar a cal y canto y únicamente permaneció abierto el

«snack-bar», donde se podía solicitar un bocadillo y una cerveza.

En previsión de posibles altercados ó provocaciones, los responsables del Centro habían estudiado la

conveniencia de prohibir la venta de licor en el bar del Palacio de Congresos. Pero en lugar de cerrare

grifo a las once de la noche, como estaba previsto, lo hicieron cinco horas más tarde.

Pese a que sé habían extendido más de 6.500 acreditaciones para el acceso al Centro de Prensa, la

afluencia de periodistas, diplomáticos e invitados fue inferior a la de veces anteriores. El número de

acreditaciones «es más del doble que las elecciones anteriores y el referéndum» dijo el director del

Centro, Jesús Martínez.

Algunos periódicos acreditaron á más de 40 redactores, y las embajadas extranjeras solicitaron una media

de tres invitaciones. Los norteamericanos, concretamente, pidieron cerca de diez.

Por razones de seguridad, no se informó el número total de policías que vigilaban los alrededores y el

interior del edificio. Aparte de 110 miembros de la Policía Nacional con metralletas, otros policías

vestidos de paisano e identificados con escarapelas en clave recorrían todas las dependencias.

 

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