Elecciones generales 1979. 
 Nerviosismo contrlado en la sede madrileñz del PSOE  :   
 Felipe González y Tierno Galván estaban muy esperanzados. 
 El Periódico de Cataluña.    02/03/1979.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Nerviosismo controlado en la sede madrileña del PSOE

Felipe González y Tierno Galván estaban muy esperanzados

Los siete pisos de García Morato, sede central del PSOÉ, se encontraban abarrotados. Con tortilla,

canapés y anas cuantas copas, pasaron la noche pendientes de fas pantallas que recogían paso a

paso los últimos resultados. Tierno Galván, convencido del triunfo, Felipe se mostraba mucho más

cauteloso

Madrid.—Los candidatos socialistas se desperdigaron en la tarde. Hasta las diez en punto de la noche se

abrieron las puertas de la sede central del PSOE. Los siete pisos de García Morato, 165, se subían en

procesión, peldaño a peldaño. En los controles calculaban la resistencia de los pisos.

El número de curiosos e invitados era muy superior al previsto. Apenas dos o tres candidatos entre el

público, aguantaban las primeras preguntas de Los informado-fes. Al iniciarse la noche el optimismo

socialista estaba muy generalizado.

A medianoche se improvisó la primera rueda de Prensa. Guillermo Galeote llegó con los primeros datos

para llenar el vacío informativo. «Estamos realizando una encuesta, dentro de un rato les daré los datos

aproximativos.» La gente dé la copa y la tortilla, vestida de fiesta para celebrar una supuesta victoria, no

quería datos, esperaba ansiosa la llegada del «presidente Felipe», como decían sus triunfalistas

seguidores.

PSOE prestará la honradez a UCD

El primer secretario se retrasaba. Tierno Galván, el presidente honorario, se adelantó a todos. El

alcaldable se dedicó a estrechar manos, repartir saludos y dar unos cuantos ánimos a los militantes.

«Estoy optimista porque creo, entre oirás cosas, que vamos a ganar.» Y tuvo que hacer la inevitable

referencia al Gobierno de coalición. «No sé, no sé — dijo Tierno— en caso de que lo haya tendremos que

prestarles a los de UCD nuestro slogan de la honradez y la firmeza. No sé nada, compañeros. Es

demasiado pronto para anticipar resultados. No quiera jugar a las adivinanzas.»

Por los pasillos repletos dé gente de ida y vuelta se oían confidencias trémulas. «Parece que en Andalucía

los rivales están barriendo», dijo un candidato a otro de la «casa», refiriéndose al PSA. Cierto

nerviosismo había al hablar de los primeros resultados en Euskadi.

El profesor Tierno seguía especulando con los periodistas. «No se precipiten, señores. Hay un tanto por

ciento muy importante que vota a ultima hora. Los primeros votos son de entusiasmó, de gente que sabe

muy bien a quién vota.. Los últimos son los indecisos. De ésos todavía nó se puede decir nada.»

Los focos de televisión anuncian, al fin, la presencia de Felipe González y su gente. Su esposa. Carmen

Romero, llega con una sonrisa amplia. Felipe, con el traje de la firmeza, manifiesta un optimismo

controlado. «No se sabe nada, no se sabe riada», responde, pero no puede ocultar un cierto nerviosismo

esperanzado.

En la calle, los entusiastas miran hacia los balcones con la esperanza de que Felipe se asome a la ventana.

Muy avanzada la noche, los candidatos se trasladan al centro de datos situado en el Palacio de Congresos

y Exposiciones.

 

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