Autor: Gil, Francisco Javier . 
 Garrigues no parece dispuesto a incorporarse al nuevo partido de Roca. 
 Los reformistas pretenden la disolución de los grupos políticos     
 
 Diario 16.    20/03/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Garrigues no parece dispuesto a incorporarse al nuevo partido de Roca

Los reformistas pretenden la disolución de los grupos políticos

Los promotores del Partido Reformista Democrático, que lidera Miquel Roca, pretenden ocupar el

espacio político que abandonara la UCD, pero tratando de olvidar al partido hoy extinguido que sustentó a

los anteriores gobiernos. Para ello ha evitado contar inicialmente con líderes y ex ministros centristas y

busca un partido con estructura federal, no una federación de partidos o conjunto de montoncitos que fue

la UCD. Ahí radica el principal problema para la incorporación de Antonio Garrigues, a quien los

mentores del PDR obligarían a disolver previamente su Partido Democrático Liberal.

Francisco Javier GIL

Madrid - El Partido Reformista Democrático, que lidera Miguel Roca, quiere por todos los medios ocupar

el espacio político de la antigua UCD, pero evitando todos los males congénitos de la formación centrista

desaparecida.

En este momento, se está buscando una implantación en toda España antes de llevar a cabo su congreso

constituyente que, según sus mentores, se prevé para octubre o noviembre próximos.

Miguel Roca mantuvo ayer una comida con Jerónimo Albertí, de Unión Mallorquína; Ramón Ponce, del

Partido Independiente de Almería; Rodríguez Peña, de Coalición Gallega, y Gregorio Toledo, de Con-

vergencia Canaria. También estuvo presente, como portavoz de la junta gestora del PDR, Florentino

Pérez.

Después de esa comida, ñoca mantuvo una reunión con el secretario general del Partido Demócrata

Liberal, Antonio Garrigues.

Según confirmó Garrigues a este periódico, la «operación reformista» tuvo su precedente en el

desembarco del ex ministro liberal Eduardo Punset en Convergencia i Unió, coalición por la que se

presentó a las elecciones generales del pasado octubre.

Punset, cuya circunscripción electoral era Cataluña, se pasó casi toda la campaña por tierras de Castilla,

actuando como lanzadera de lo que en aquel entonces se empezó a llamar «operación Cambó».

Garrigues

Luego, Roca y Garrigues, especialmente el primero, retomarían el protagonismo en el lanzamiento de un

equipo que llenara el espacio político perdido por UCD.

El empeño se refuerza tras las elecciones municipales del pasado día 8, al constatar que los antiguos votos

conseguidos por UCD no se han dispersado por otras opciones.

Garrigues niega su abandono de la operación, como en algunos medios se comenta: «Roca y yo seguimos

manteniendo un triple acuerdo básico: que una formación de centro es absolutamente necesaria en

España, que en la misma debe existir un componente ideológico liberal progresista y otro nacionalista.»

Sin embargo, en medios de la gestora del PRD se aseguraba a Diario 16 que las divergencias entre ellos y

Garrigues estriba fundamentalmente en que aquéllos no quieren una federación de partidos, como fue la

UCD, sino un partido único con estructura federal.

Garrigues insiste en que ese tema aún no ha sido analizado a fondo y que necesita un «tempo» determi-

nado. «Yo no estoy dispuesto a renunciar al peso del liberalismo. En cuanto a la forma de incorporar ese

componente a la nueva formación, a título individual o con un partido como el PDL, es un tema a

pensar», aseguró el líder liberal.

De cualquier forma, Garrigues lo que pide es una coherencia ideológica y un rechazo de toda ambi-

güedad. En ello parecen coincidir los tres políticos regionalistas que ayer almorzaron con Roca y Flo-

rentino Pérez.

Sin barones

Previamente a dicho almuerzo, Roca mantuvo una reunión de trabajo con los miembros de la gestora del

PDR para buscar hombres en las distintas provincias.

A dicha reunión se presentó el líder catalán con más de dos centenares de cartas de españoles que se

sumaban a la iniciativa del nuevo partido.

«Querernos ser un partido reformista —insistieron determinados miembros del PRD — , que no caiga en

los defectos de la UCD, que no sea una suma de montoncitos, sino un partido con estructura federal, de

gente sencilla que no vota al PSOE ni a AP, sin barones, familias, ni tendencias.»

En este sentido, niegan la participación en su partido de figuras como Suárez, Gámir, Rosón, Cabanillas, a

los que ni siquiera se les ha invitado a participar. «No ha estado en la mente de los promotores del PRD

contar por el momento con antiguos líderes, ex ministros o no, cuyos resultados de sus gestiones hoy

tenemos la desgracia de sufrir», decía una nota emitida por la gestora del PRD.

En los mismos medios se negaba rotundamente que la Banca hubiera vetado al nuevo partido por tener

una cuna periférica, e insisten en que es todo lo contrario.

Las fuentes del nuevo partido creen que hay muchos sectores políticos interesados en boicotear él

nacimiento del PRD, fuerza política nacida en busca del electorado fiel de la antigua UCD.

 

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