Elecciones municipales y autonómicas. Compleja situación para decidir el gobierno de los ayuntamientos vascos. 
 Felipe González admite el establecimiento de pactos poselectorales y Manuel Fraga descarta toda posibilidad de retirarse     
 
 El País.    09/05/1983.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

EL PAÍS, lunes 9 de mayo de 1983

Elecciones municipales y autonómicas

Compleja situación para decidir el gobierno de los ayuntamientos vascos

Felipe González admite el establecimiento de pactos poselectorales y Manuel Fraga descarta toda

posibilidad de retirarse

Viene de la primera página Han sido numerosas las reacciones de miembros del Gobierno y del partido

socialista tras los comicios de ayer. Felipe González efectuó, a lo largo de la noche, tres declaraciones

públicas: la primera, en la sede de su partido, cuando apenas se disponía de un avance de primeros

resultados. Después de medianoche, hizo una nueva declaración, a través de TVE, en la que incidió sobre

los mismos temas (felicitación a los ganadores y prometer imparcialidad). Finalmente, el jefe del

Gobierno tuvo un encuentro informal con los periodistas en el palacio de la Moncloa, a quienes comentó

que "los resultados confirman la necesidad de hacer un ´pacto con la sociedad´. Las fuerzas sociales deben

ser un interlocutor permanente del Gobierno".

Felipe González reiteró también el propósito de iniciar conversaciones con las organizaciones sindicales y

empresariales para la elaboración de un plan para la economía española. Cabe resaltar que el jefe del

Ejecutivo se mostró, en este encuentro con la prensa, más receptivo al mantenimiento de los pactos

municipales que su vicepresidente, Alfonso Guerra, quien dijo de los mismos: "Si no están muertos, están

en la UVI". Felipe González afirmó que los pactos municipales no cambiarán sustancialmente, en la

medida en que no cambien los resultados que lo motivaron; precisó que los pactos han sido hasta el

momento una experiencia positiva y agregó que la gobernabilidad de las instituciones puede aconsejar el

establecimiento de acuerdos, que no han de ser unidireccionales.

Manuel Fraga, líder de AP-PDP-UL, se mostró muy satisfecho de la consolidación del bipartidismo y

dispuesto a mantener "cuantas conversaciones sean necesarias y útiles" con los nacionalistas, de cara a

pactos municipales. El líder de AP negó que jamás haya pensado en retirarse. "Hay quien dice,

neciamente y falsamente, repito, neciamente y falsamente, que he pensado en retirarme, y

no hay tal. Sólo me retiraré cuando Dios y el pueblo me lo exijan". Los resultados obtenidos por su

coalición demuestran, para Fraga, la "falsedad de las afirmaciones que dicen que hemos tocado techo".

Xabier Arzallus, presidente del PNV, expresó su satisfacción por "haber logrado resistir el acoso so-

cialista". El lendakari Garaikoe-txea, por su parte, se felicitó por la participación habida en los comicios

municipales y expresó su confianza en que, una vez superada la batalla electoral, se abran vías de diálogo

entre los partidos que permitan buscar salidas negociadas a la situación de violencia del País Vasco.

Adolfo Suárez —cuyo partido sólo obtiene algún resultado interesante en Castilla-León y Canarias—,

también encontró un enfoque positivo a las elecciones, al afirmar que él no había pretendido otra cosa que

"presentar" a su partido, ya que sus aspiraciones las sitúa en las generales de 1986. "Yo soy un corredor

de fondo", declaró. Mientras tanto, Antonio Garrigues, líder del Partido Demócrata Liberal, manifestó que

está "dispuesto a seguir", ya que su opción es necesaria para el equilibrio del sistema político.

Los resultados globales de estas elecciones muestran —a falta de escrutar el 8% de los votos— un ligero

descenso del voto socialista sobre el obtenido en las legislativas del 28 de octubre pasado, así como el

mantenimiento de los niveles obtenidos por la coalición Alianza Popular-Partido Demócrata Popular-

Unión Liberal y por Convergencia y Unió. Sube el voto al Partido Comunista de España y al Partido

Nacionalista Vasco. Las demás opciones políticas experimentan pérdidas ligeras, en relación con sus

niveles de 1982.

Los liberales de Antonio Garrigues tan sólo consiguieron ayer dos escaños de los 664 que se disputaban

en las trece comunidades autónomas en que se elegían Parlamentos regionales. El CDS, de Adolfo

Suárez, consiguió también pobres resultados, sumando también ocho escaños —cinco en Canarias, dos en

Castilla-León y uno en Aragón. Otro resultado significativo es el de Sagunto: tras la campaña altamente

conflictiva desarrollada en dicha ciudad, los socialistas han logrado once concejales, cinco el PCE .cuatro

AP, tres la candidatura de izquierda (en su mayor parte formada por escindidos del PCE), dos una

candidatura independiente y uno la Unitat del Poblé Valencia.

De cada diez españoles que acudieron a las urnas, cinco han votado al PSOE, tres a AP-PDP, uno al PCE

y el otro se distribuye entre el resto de las candidaturas, según datos disponibles cuando aún no había

finalizado el escrutinio. La Administración electoral funcionó en esta ocasión mejor que en anteriores

comicios, si bien con un considerable retraso respecto a los horarios anunciados previamente por el

Ministerio del Interior y un relativo desorden en la entrega de los resultados. Al cierre de esta edición no

había datos sobre las elecciones parciales al Senado en Barcelona y la elección de cabildos insulares en

Canarias.

La situación en Cataluña

La victoria de los socialistas en Barcelona ciudad, rozando la mayoría absoluta, la pérdida del varias

alcaldías del cinturón rojo por parte del PSUC, la reelección de los alcaldes de Convegència i Unió de la

línea formada por las ciudades de Olot-Vic-Igualada y el reforzamiento de las posiciones del PSC en

Gerona, Lérida y Tarragona constituyen los elementos más destacados de las elecciones de ayer en

Cataluña.

A la vista de estos resultados, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, afirmó anoche que "tenemos

grandes posibilidades de ganar las elecciones autonómicas". Pujol se basaba para ello en la tendencia

observada ayer, de repetición de voto para aquellos partidos que ya ostentan una determinada parcela de

poder. De esta forma se explicarían los resultados de Barcelona ciudad, Gerona, Lérida y Tarragona,

ciudadades en las que los socialistas ha reafirmado su control, aumentando notablemente los resultados

conseguidos en las municipales de 1979, aunque en el caso de Barcelona, el 43,83% otorgado a última

hora al PSC sea inferior al porcentaje obtenido en las eleciones legislativas del 28 de octubre. Pasqual

Maragall, reelegido alcalde de Barcelona, declaró anoche que "el resultado es tan bueno como el que

esperábamos. Sea cual sea el resultado definitivo, espero contar a mi lado con el PSUC para la gestión de

la ciudad".

Los socialistas obtuvieron con los resultados de ayer diversas poblaciones del cinturón rojo, feudos

tradicionales hasta ahora del PSUC, gracias a los votos que el PCC (partido escindido de aquel) ha

restado a este partido. Cornelia y Barbera del Valles son los ejemplos más claros de las repercusiones de

la crisis del PSUC. En la relación de intercambios de alcaldías entre socialistas y comunistas hay que

registrar la pérdida de la mayoría comunista en Badalona, que pasará a control socialista. El PSUC se

mantiene con holgura en Sabadell y Santa Coloma de Gra-menet, mientras que pierde su influencia en

Lérida, Tarragona y Gerona, ante el gran avance del PSC, que consigue la mayoría absoluta en las tres

capitales de provincia.

En la sede de Convergencia i Unió se vivía anoche la doble sensación de la derrota y el avance electoral,

registrado especialmente en Barcelona. Según los últimos datos, CiU obtendría 13 concejales, lo que

supone doblar su fuerza municipal, a la vez que ve alejarse la posibilidad de gobernar la ciudad. El tirón

socialista, que le puede proporcionar 21-22 concejales, hace imposible cualquier coalición alternativa. El

frenazo electoral de Alianza Popular, general en toda Cataluña, imposibilita el pacto de la derecha, que

según Alexandre Pedros, candidato de AP, estaba ultimado. Trias Fargas manifestó anoche su desilusión

por rio alcanzar la alcaldía, pero aseguró que permanecería los cuatro años como jefe de la oposición

municipal. Fuentes de CiU se mostraban especialmente satisfechas por la reafirmación del voto

convergente en Vic, Igualada y Olot, poblaciones en las que se había formalizado un auténtico bloque

anti-CiU para intentar arrebatar la alcadía. En las tres ciudades, los candidatos de CiU a la reelección

obtuvieron la mayoría.

Compleja situación vasca

Pese a la euforia socialista de los primeros momentos, conforma avanzaba la madrugada e iban

perfilándose los resultados estaban menos justificadas las afirmaciones iniciales de algunos dirigentes del

PSOE en el sentido de que "Euskadi había dejado de ser nacionalista". En las tres capitales el PNV sigue

siendo la primera fuerza, incluso con posiciones reforzadas en Vitoria, probablemente por el tirón

personal de su alcalde.

El PNV ha sido uno de los partidos que ha mantenido su voto e incluso lo ha mejorado respecto a las

últimas elecciones. Pero no es menos cierto que existen otros datos significativos: toda la margen

izquierda del rio Nervión, donde se concentra el 60% de la industria de Euskadi, pasa a ser socialista, con

consecuencias tan significativas como la alcaldía de Bar acaldo para el PSOE. Junto con el ligero

descenso del voto a Herri Batasuna —con datos simbólicos tan llamativos como la pérdida de Rentería—,

ya se configura en el País Vasco una izquierda municipal, que no existía apenas, en torno a los socialistas.

La expectación con que se esperaba el resultado de la batalla de Bilbao confirman un cambio importante

del panorama político en esta ciudad. El PNV continúa siendo mayoritario, pero el PSOE pasa de cuatro a

nueve concejales. Entre el PSOE, Euskadiko Ezkerra y el Partido Comunista suman el 38,2% de los

votos, frente al 37% del PNV. Es pronto para especular sobre posibles alianzas y desde luego se dibuja

una difícil negociación de pactos.

 

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