Elecciones municipales y autonómicas. Tranquilidad y discreta participación. A Felipe González no le dejaron introducir la papeleta en la urna y Fraga fue el primero en votar en su colegio. 
 Escasas reclamaciones por errores en ele censo electoral y regularidad en la constitución de las mesas     
 
 El País.    09/05/1983.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

ELECCIONES MUNICIPALES Y AUTONÓMICAS / MADRID

Tranquilidad y discreta participación

A Felipe González no le dejaron introducir la papeleta en la orna y Fraga fue el primero en votar en su

colegio

Escasas reclamaciones por errores en el censo electoral y regularidad en la constitución de las mesas

La jornada electoral estuvo dominada en Madrid por la normalidad prácticamente absoluta. Con respecto

votaciones anteriores, tanto generales como munipales, puede afirmarse que disminuyeron drásticamente

los problemas a la hora de constituir las mesas elctorales y que apenas tuvieron relevancia los defectos del

censo electoral. En las generales de octure de 1982, los errores de censo fueron motivo de larga

controversia. La asistencia mas numerosa a las urnas se registró desde media mañana basta la primeras

ñoras de la tarde. Tras las horas del almuerzo, la participación descendió notablemente en la inmensa

mayoría de los colegios electorales.

Un total de 3.381.610 electorales fueron convocados ayer a las 4.824 mesas electorales constituidas en la

provincia de Madrid, para elegir a los concejales de 178 ayuntamientos y a los 94 parlamentarios que

constituirán la asamblea legislativa de la Comunidad autónoma madrileña.

9.398 hombres velaron por la seguridad de las urnas. Distribuidos por cuerpos, hubo en la calle 4.0S9

policías nacionales, 1.000 inspectores del cuerpo superior, 2.500 de la Guardia Ovil, 1.839 de la Policía

Municipal de Madrid y 1.000 de las policías locales de la provincia.

El censo electoral parece haber sufrido serios retoques que evitaron los numerosos problemas de las

generales de octubre. En Móstoles, por ejemplo, con un censo de votantes en torno a 27.000 personas, se

habían presentado, a lo largo de la jornada, unas 30 reclamaciones. "Esto es Jauja con respecto a las

generales", comentó un funcionario.

Tierno, partidario de contfamr el pacto

A las 18 horas, ninguno de los cinco principales partidos implicados en la batalia de Madrid tenía

conocimiento de la existencia de anomalías o incidentes. "Absoluta normalidad", afirmaban en la sede de

la Federación Socialista Madrileña (PSOE). "Las votaciones se desarrollan con limpieza", decían en

Genova 13, domicilio de Alianza Popular. "Por nuestra parte, no tenemos nada que denunciar", contaba

un portavoz del Partido Demócrata Popular. Idéntica era la información facilitada por el Centro

Democrático y Social (CDS) y el PCE.

Enrique Tierno, alcalde en funciones de Madrid y numero uno de la candidatura municipal socialista,

manifestaba poco antes de emitir su voto que, a título personal, es partidario de que continúe el pacto de

izquierda en el Ayuntamiento de Madrid, aunque no cree que pueda llegar a darse esa circunstancia.

Tierno se negó a dar un pronóstico sobre los resultados de la jornada electoral. "Yo estoy tranquilo, pero

como soy un metódico de la duda, sé que todo es posible", dijo.

A las diez en punto de la mañana, Tierno se presentó en su colegio electoral, situado en el número 62 del

paseo de Rosales. Iba acompañado de su mujer, Encarna Pérez. Vestía un traje gris de entretiempo y su

aspecto era relajado. Una treintena de informadores esperaban al alcalde y le sometieron a un bombardeo

de preguntas y disparos fotografieos, que encajó con paciencia y cierta ironía. A un periodista que le

preguntó por su desayuno, respondió: "Ha sido muy copioso. He tomado una taza de té".

A las doce en punto, el alcalde volvió a salir a la calle. "Es que tengo que ir a la carrera de bicicletas",

explicó. El profesor hacía alusión al final de la Vuelta Ciclista a España, que tenía que presidir junto con

Enrique Barón, ministro de Transportes, y Javier Solana, titular de la cartera de Cultura.

Jorge Verstrynge votó a las 10.30 en la sección 21 del colegio electoral instalado en el centro docente

colegio Almazán, en la calle de Luis Cabrera, número 66. El candidato de la coalición AP-PDL-UL llegó

en coche desde su cercano domicilio de la calle de Clara del Rey, acompañado de su esposa, sus dos hijos

y la tata, según dijo él mismo.

Preguntado por un periodista, respondió que su cargo de secretario general de Alianza Popular no se verá

influido por el resultado de las votaciones: "Ya dije en su día que no tengo ninguna intención de

abandonar la secretaría general de AP, cargo que no depende en absoluto de unas elecciones

municipales".

Adolfo Pastor, candidato del PCE a la alcaldía de Madrid, manifestó en el colegio de Menéndez Pidal, en

el barrio de Moratalaz, al que acudió a votar a las diez de la mañana, que estas elecciones no supondrán

un examen para la actual dirección del partido. "Gerardo Iglesias", dijo, "seguirá en su cargo aunque

perdamos votos, y continuará el proceso de renovación".

Rosa Posada, candidata del Centro Democrático y Social (CDS), manifestó, tras depositar su voto a las

once horas en el colegio Hispano-Alemán, en la madrileña colonia de El Viso, que "estas elecciones

demostrarán que el CDS es un partido afianzado".

"No pierdo las esperanzas de ser alcalde. Si simplemente salgo elegido concejal, aceptaré el cargo y

trabajaré por Madrid", manifestó por su parte Antonio Garrigues, candidato del Partido Demócrata

Liberal (PDL). Garrigues depositó su voto en el colegio electoral de la calle Fernández de la Hoz. El can-

didato del PDL añadió que sería un resultado aceptable para su partido conseguir un 15% de los votos.

En cuanto a los candidatos a la presidencia de la Comunidad autónoma, Joaquín Leguina, secretario

general de la Federación Socialista Madrileña (PSOE), votó a las 11 horas de la mañana en el colegio San

José de la calle de la Basifica, próximo a la calle de Orense. Leguina rehusó hacer declaraciones y se

retiró inmediatamente a descansar.

Por su parte, Luis Guillermo Perinat, aspirante por la coalición AP-PDP-UL, votó en la sección 111, mesa

única de un pequeño colegio electoral instalado en un segundo piso de la calle de San Agustín, cerca del

Congreso de tos Diputados.

Lorenzo Hernández, candidato del PCE, manifestó, tras depositar su voto en Torrejón de Ardoz, que "el

PSOE va a confirmar los resultados del 28 de octubre. Nosotros vamos a subir y la Coalición Popular va a

bajar".

Al presidente no fe dejaron introducir la papeleta

El jefe del Gobierno cometió un error en el momento de ir a votar, al tratar de introducir él mismo la

papeleta en la urna. "Debe ser el presidente de la mesa quien lo haga", le advirtieron. González, algo

confundido por su equivocación, entregó sonriendo sus dos papeletas a la presidenta de la mesa.

Las personalidades comunistas que votaron en Madrid, como Marcelino Camacho y Santiago Carrillo se

movieron, en sus declaraciones, entre la esperanza de mejorar posiciones y el temor a que se confirme la

hegemonía socialista.

"En la historia de España creo que nadie ha hecho nunca una campaña electoral más dura que yo, sin

haber suspendido ni uno sólo de los actos programados", afirmó Manuel Fraga, líder de Alianza Popular,

que fue el primer votante que se presentó a las 9 h. en el colegio Nuestra Señora del Buen Consejo. "Yo

soy Manuel Fraga Iribarne", dijo a la presidenta de la mesa.

Adolfo Suárez, presidente del Centro Democrático y Social (CDS), votó a las 10.45 horas en el colegio

situado en el número 77 de la calle de Francos Rodríguez, en el distrito de Moncloa. Allí manifestó a los

periodistas que esperaba obtener mejores resultados que en las elecciones del 28 de octubre.

La estadística ´mató´ a Braulio Muñoz, que no pudo votar

Madrid

Braulio Muñoz Martínez, 59 años de edad, casado y con cuatro hijos, chófer, mecánico de profesión,

ahora jubilado a causa de una lesión de columna, no pudo votar en la mañana de ayer porque oficialmente

está muerto. Muñoz, vecino desde hace 22 años del número 2 de la calle de Santa Prisa, en el barrio de La

Elipa, se presentó a las 11.30 horas con su mujer, Isidra Guirau, en el colegio de Nuestra Señora de la

Merced.

El presidente de la mesa le dijo que su mujer podía hacerlo, pero él no, porque no figura en las listas de

votantes. "Me extrañó mucho; desde que se puede votar, siempre lo he hecho en ese colegio electoral",

afirma Braulio Muñoz.

Dos de sus hijos fueron a las oficinas de estadística de la calle de Alcalá y allí se encontraron con que su

padre está oficialmente muerto. "No se lo digan a él, no sea que le pase algo", pidió una funcionaría. Al

enterarse de que ya ha fallecido, Braulio Muñoz se fue a tomar unas cañas.

Votó antes de dar a luz

Otra de las anécdotas del día estuvo protagonizada por el diputado y presidente de la junta provincial de

Madrid de Alianza Popular, Carlos Ruiz Soto, que tuvo que asistir al parto de una votante, en la

maternidad provincial. La señora sintió las contracciones previas al parto hacia las 8.30 de la mañana,

pero no quiso dejar de votar y se dirigió a su colegio electoral. Aunque aún no era la hora oficial de

apertura al público de las mesas, los componentes de la que correspondía a la embarazada decidieron

adelantarla en cinco minutos para que pudiera ejercer su derecho, antes de traer al mundo a su tercer hijo.

Al cierre de los colegios tan sólo se había registrado un incidente digno de consideración en el conjunto

de los de la capital: una falsa amenaza de bomba, a mediodía, en el colegio de los Sagrados Corazones, de

la calle Martín de los Heros 91, que provocó el desalojo y la interrupción momentánea de las votaciones.

 

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