Elecciones municipales y autonómicas. Normalidad en la jornada electoral. 
 Masiva afluencia de votantes a última hora en la jornada de ayer     
 
 El País.    09/05/1983.  Página: 24-25. Páginas: 2. Párrafos: 54. 

ELECCIONES MUNICIPALES Y AUTONÓMICAS

EL PAÍS, lunes 9 de mayo de 1983

Normalidad en la jornada electoral

Masiva afluencia de votantes a última hora en la jornada de ayer

Normalidad absoluta en todo el país y una participación superior al 60%, según el ministro del Interior,

fueran las dos notas dominantes de la jornada electoral que, por primera vez en las catorce convocatorias

a las urnas desde el referendum para la reforma política de 1976, se celebró en domingo. La participación

en las elecciones municipales de 1979 había sido del 62,4%, cifra que contrasta con el 80,2% de los

comidos legislativos del pasado mes de octubre. Las mejoras introducidas en los distintos censos se

hicieron notar, a la vista del descenso del número de reclamaciones con respecto a elecciones

anteriores.Las elecciones no registraron ningún problema.

El lendakari Carlos Garaikoe-txea votó, poco después del mediodía de ayer, en Zarauz. "La importancia

de esta fecha", dijo el lendakari, "es que es un día de manifestación de la voluntad colectiva. Los

ciudadanos tienen ocasión de dar su voto de confianza, o todo lo contrario, a uno u otro partido".

La jornada transcurrió en el País Vasco en un ambiente de gran tranquilidad, excepto un pequeño

incidente en San Sebastián, donde un paquete sospechoso colocado en las inmediaciones de la

Diputación, poco antes de que acudiera a votar Jesús María Alkain, alcalde de la ciudad, obligó a

intervenir a los artificieros, que comprobaron se trataba de una falsa alarma. El buen tiempo favoreció el

ambiente distendido de la jornada. A las cinco de la tarde, la participación en Vizcaya no superaba el

35%.

El candidato nacionalista a la alcaldía de Bilbao, José Luis Robles, expresó su confianza en la victoria de

su partido y aseguró no tener miedo a la abstención. "Nuestros electores son de una gran fidelidad y

ninguno se va a quedar en casa", dijo poco antes de anunciar que pensaba pasar el día en su domicilio

particular, "excepto un par de horas por la tarde, para acudir a San Mames a ver el partido entre el Bilbao

Athlétic y el Sestao".

José Luis Ibáflez, candidato socialista a la alcaldía bilbaína, evitó cualquier comentario partidista y se

limitó a resaltar la dimensión cívica de las elecciones, "cuya celebración", dijo, "muestra la consolidación

del sistema democrático". En parecidos términos se expresó José Ángel Cuerda, alcalde de Vitoria, que

repite cabecera en la lista del PNV: "Las elecciones vienen a subrayar la conciencia de la población del

carácter participati-vo de la democracia, sistema en el que los ciudadanos asumen su responsabilidad en la

Administración pública".

Menor participación en Cataluña

La ciudad de Barcelona alcanzó ayer un índice de participación del 68%, según estimaciones de la

Delegación del Gobierno. Este porcentaje supone un bajón importante en relación a las legislativas del 28

de octubre. En esa fecha, votó el 80,8% de los barceloneses, y eso que los diez litros por metro cuadrado

caídos ayer de madrugada en Barcelona contribuyeron indudablemente a incrementar el índice de

participación en la capital catalana.

Las rogativas de más de un candidato —en particular de los socialistas, que eran, al menos en teoría, los

más perjudicados por la abstención en una jornada electoral que, por primera vez, se celebraba en

domingo— se vieron recompensadas con una jornada desapacible, con formaciones nubosas repartidas

por toda Cataluña y con riesgo de tormentas en la costa y norte de Gerona. El alcalde saliente y candidato

socialista, Pasqual Maragall, lo reconoció sin tapujos: "Espero que la lluvia hará aumentar la

participación", dijo a los periodistas que le aguardaban en su colegio electoral.

De todas formas, la participación de ayer es superior a la registrada en las autonómicas de 1980 (58,19%)

y en las municipales de 1979 (54,26%). A las cuatro de la tarde, sin embargo, los datos del Gobierno Civil

de Barcelona indicaban que la participación electoral se situaba ligeramente por encima de la registrada

en las pasadas legislativas y, por supuesto, mucho más en relación a las elecciones locales de abril de

1979. A esa hora el índice de participación en Cataluña superaba ya el 44%.

Por lo que se refiere a la provincia de Tarragona, los datos finales ofrecían una participación del 64.27%,

superior en la ciudad que en la provincia. En la provincia de Lérida la participación, según los últimos

datos, alcanzó el 60.90%. En Gerona, sin embargo, se estimaba que había votado entre el 72% y el 73%

en toda la provincia, mientras que en la capital el porcentaje de votantes supuso el 70.25%. En Badalona,

de otra partte, votó el 63,69%, en Hospitalet el 64.39% y en sabadell el 72,44%.

En el momento de depositar su voto en compañía de su esposa, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol,

aprovechó para declarar que confiaba en revalidar su mandato cuando en la próxima primavera se

celebren las elecciones autonómicas catalanas. "Siempre las elecciones tienen influencia unas con otras",

afirmó" .De todas maneras", añadió, "creo que en 1984 volveremos a ganar las autonómicas". Pasqual

Maragall, por su parte, afirmó ayer que "sería una injusticia" si los socialistas no ganaban, "porque

significaría una falta de reconocimiento de lo que hemos hecho en el ayuntamiento".

Los incidentes de la jornada fueron mínimos. En Santa Coloma de Gramenet unos gamberros entraron

durante la noche en un colegio electoral y embadurnaron las urnas y realizaron pintadas en las paredes.

Sin embargo respetaron las papeletas de voto. En Barcelona, cuarenta mesas electorales no pudieron

constituirse a primeras horas por no haberse personado sus integrantes, pero a las once de la mañana la

normalidad se había restablecido en todos los colegios.

Visita a la Mare de Déu en Valencia

Los comicios de ayer transcurrieron en un clima de normalidad en las tres provincias valencianas,

donde se elegía por primera vez las Cortes de la Generalitat. En Puerto de Sagunto se podía destacar una

especial participación. En muchas mesas, a las dos de la tarde se había llegado a alcanzar el 50% del

censo. En Valencia, los cabezas de lista de la coalición popular manifestaron, tras depositar su voto, que

iban a hacer una visita a la basílica de la Mare de Déu deis Desamparáis, patrona de la ciudad. Ayer se

celebraba la festividad de la Virgen de los Desamparados, y la coalición popular protestó inicialmente por

la coincidencia de la fecha de elecciones con dicha celebración. Finalmente, el arzobispado, con carácter

excepcional, decidió el traslado de la fiesta religiosa, opinión al parecer no compartida por los candidatos

de AP que prefirieron seguir la tradición.

El presidente de la Generalitat valenciana y candidato a la presidencia por el Partido Socialista del País

Valenciano (PSPV-PSOE), Joan Lerma manifestó que estas elecciones suponen "la recuperación de

muchos años de historia para el pueblo valenciano". Añadió que el posible incremento de la abstención

por celebrarse en domingo "es un riesgo que hay que correr, pero no estamos en disposición de perder ho-

ras de trabajo". Manuel Giner Miralles, candidato de la coalición popular a la presidencia de la

Generalitat, manifestó que confiaba en que la formación a la que pertenece continuase el ascenso iniciado

en las elecciones generales y que, tras votar, iría a rezar a la Virgen de los Desamparados.

El alcalde de Valencia y candidato socialista, Ricard Pérez Casado, se mostró satisfecho porque la

afluencia estaba siendo normal a esa hora. El candidato comunista a la alcaldía, Pedro Zamora, votó en el

colegio situado en el número 78 de la carrera Malilla, y el de la coalición popular, Martín Quirós, lo hizo

en la Tesorería Territorial de la Seguridad Social, en la calle Marqués de Sotelo, a las 11.30.

Entre las anécdotas de la jornada, cabe señalar que en Puerto de Sagunto una pareja contrajo matrimonio

en la capilla de una escuela en la que estaba situado un colegio electoral. Se trata del Colegio Nuestra

Señora de Begoña, en la calle del Progreso. Después de la ceremonia, los recién casados votaron y luego

se marcharon a celebrarlo.

Expectación en Andalucía por Córdoba

Córdoba vivió la jornada electoral con un interés y apasionamiento que contrastaron con la calma general

con que dicha jornada se desarrolló en el resto de Andalucía, donde a media tarde se registraban índices

de participación más bajos que en anteriores elecciones. En Córdoba se daba por segura la victoria del

candidato comunista poco antes del cierre de los colegios electorales. En las restantes capitales se

apostaba a ganador con la victoria socialista.

Los datos transmitidos por la Delegación del Gobierno en Andalucía a las 13.30 horas ya anunciaban que

Córdoba era punto y aparte en estas elecciones, al menos en lo que a Andalucía se refiere. La

participación en esta ciudad era de un 34,71%, notablemente más alta que en Sevilla, que con un 23,5%

representaba la media de la comunidad autónoma, y lejana del 17% que se registraba en Almería y

Huelva, las dos más bajas. El calor empujó a la gente a las playas, lo que pudo ser causa de esa baja

participación en Almería.

En Córdoba se registraba cierta euforia comunista desde media mañana, y ese sentimiento iba creciendo a

lo largo del día. En algunas de las barriadas extremas de más sólida implantación comunista la

participación se había aproximado al 40% a las 11.30 de la mañana. Anguila manifestó en el momento de

la votación que como rival no tenía una persona, sino unas siglas, y uno de los primeros de la lista del

PSOE declaró que a Julio Anguila se le había vendido como a un detergente, por televisión, medio en el

que ha tenido cuatro apariciones en las últimas semanas, y de boca en boca. El ritmo de descenso de los

montones de papelelas del PCA auguraba el éxilo de Julio Anguila, hasta el punió de que en la sede

socialista ya se había extendido cierto derrotismo a media tarde de ayer, y un alto personaje del partido en

la provincia anunciaba en un grupo de íntimos que no se iría a ningún pacto con Anguila, que no se le da-

ría "ni un real de canela".

Por lo que respecta a Sevilla, la jornada fue absolutamente tranquila. Lo único destacable fue el olvido de

Alfonso Guerra, que se dejó el carné de identidad en casa y tuvo que esperar Ires cuartos de hora en una

cafetería a que se lo llevaran. Rafael Escuredo lució un robusto calarro, recuerdo de su viaje a la

República Federal de Alemania, y se manifestó optimista en el momento de depositar el voto.

Escasa animación en Galicia

Tres consullas electorales sucesivas —autonómicas, generales y locales— en un plazo de tiempo inferior

a dos años parecen haber sumado cansancio a la tradicional atonía del votante gallego, hasta convertir la

jornada de ayer en una de las menos animadas que se recuerdan en la comunidad autónoma. Ni siquiera el

cielo nublado ni la lluvia intermitente, que retuvieron en sus domicilios a los habitantes de zonas urbanas

y disuadieron de trabajar en el campo a los de las áreas rurales, sirvieron para elevar los bajos índices de

participación.

El conflicto de mayor importancia se produjo en Lugo, donde unas declaraciones del gobernador civil,

Juan Manuel Iglesias Rivera, al diario local El Progreso, en las que vertía algunos conceptos

descalificatorios para Alianza Popular, provocaron la inmediata reacción de este partido, que estudiaba

ayer la presentación de una prolesla formal ante el Ministerio de Interior.

En Albacete, a las nueve de la mañana, según el Gobierno Civil, se constituyeron todas las mesas y se

abrieron los colegios con abso-

EL PAÍS, lunes 9 de mayo de 1983

ELECCIONES MUNICIPALES Y AUTONÓMICAS

Normalidad en la jornada electoral

luta normalidad, que casi de modo general reinó a lo largo de toda la jornada. Los candidatos madrugaron

a la hora de votar. El que más tarde lo hizo, Lucrecio Serrano, cabeza de lista de la coalición con-

servadora, lo hizo a las 12 del día. También el candidato a la presidencia de la Junta de Comunidades de

Castilla-La Mancha, el socialista José Bono, votó a primeras horas en la localidad de Salobre. El índice de

participación era considerado alto, y a la una de la tarde había votado ya más del 23% del-censo.

Los electores madrugaron en Castilla-La Mancha

En Guadalajara, por su parte, más de la mitad de los electores había votado ya a primeras horas de la tarde

con absoluta normalidad. Se puede destacar el hecho de que en esta ocasión los errores del censo han sido

mucho menores que en anteriores elecciones.

En Cuenca, las votaciones se desarrollaron con absoluta normalidad, alcanzado la participación un

61,93% a las 17.30 horas. El índice de participación de la provincia de Ciudad Real a las 17.15 horas era

de una media de 52,43%.

Escasa participación en Castilla-León

Normalidad y escasa participación durante la mañana fueron las principales características de la jornada

electoral en las provincias de Ávila, Burgos, Segovia, Soria, Falencia y Valladolid. Los candidatos de las

principales formaciones y los diputados y senadores votaron por, regla general, en las primeras horas,

pero fueron casi los únicos, porque hasta las 11 de la mañana no se registró una afluencia notable a las

urnas. En cualquier caso, los datos de la mañana parecen asegurar que la abstención será sensiblemente

superior a la de las generales del 28 de octubre.

Las incidencias han sido escasísimas y las anécdotas tampoco

han abundado. Destaca entre estas últimas la reclamación de miembros de la candidatura Transparencia y

Unidad, formada por personas vinculadas antes a UCD, de Medina del Campo, a causa de que el actual

alcaide y candidato del PSOE, Ignacio Cano, saludó a una persona antes de votar. Los de Transparencia y

Unidad entendieron que se trataba de propaganda electoral. También hubo quejas, esta vez por parte del

PSOE, a causa de unas declaraciones efectuadas a la cadena SER por Santiago López Valdivielso, primer

candidato de AP-PDP-UL a las autonómicas en Valladolid, quien se limitó a señalar que pedía a los

electores que "nos voten a nosotros si les complace nuestro programa, y si no, a otras opciones; pero que

voten". En la provincia de Falencia, según datos oficiales, a las seis de la tarde había votado

aproximadamente un 58% del censo, sin que se hubieran registrado incidentes graves. En León, una

presidenta de mesa, cuya identidad no ha sido dada a conocer, se negó a colaborar con el colegio electoral

del barrio de Armunia, alegando creencias religiosas, también indeterminadas, lo que obligó a una

sustitución de última hora.

Atonía en Aragón

La normalidad, no exenta de cierta atonía, en consonancia con el propio desarrollo de la campaña

electoral, fue la tónica electoral de la jornada de ayer en las tres provincias que integran la comunidad

autónoma de Aragón. Según los sondeos estimativos a través de una encuesta previa realizada por la

Diputación General, la participación en toda la región aragonesa se estimaba en un 60% fijo en las tres

provincias, algo más alta en la de Huesca.

La jornada comenzó con cielo nublado, que poco a poco fue despejándose. El buen tiempo reinante, y el

hecho de ser domingo, motivaron que algunos aragoneses salieran fuera de sus lugares habituales y que

no madrugaran a la hora de votar. La mayor afluencia

a las urnas se registraba a media mañana o a últimas horas de la tarde. En ningún momento hubo

aglomeraciones en los colegios electorales y los incidentes registrados fueron mínimos, constituyendo en

la mayoría de los casos simples anécdotas.

Las monjas cacereñas, con Fraga

El buen tiempo y la fiesta dominical llevó a las gentes de la capital cacereña y de las grandes ciudades al

campo, lo que podría incidir notablemente en la abstención. Ante esta perspectiva, el presidente de la

Junta regional y otros políticos insistieron a través de las emisoras en la obligación que tiene el ciudadano

de ejercer el derecho al voto.

En Cáceres capital, las monjas de clausura de varios conventos acudieron a la misma hora al mismo

colegio, y todas a coro manifestaron que votaron a la Coalición Popular de Fraga.

En la provincia de Badajoz, un ambiente de calma y una menor afluencia a las urnas con respecto a las

elecciones del 28 de octubre dominaron la jornada. El número de votantes durante la mañana fue muy

bajo y en ningún colegio, según las informaciones recibidas, llegaron a producirse aglomeraciones.

Triple convocatoria en el archipiélago

En Canarias, los colegios electorales abrieron una hora más tarde que en el resto del país, dada la di-

ferencia horaria entre las islas y la Península. El archipiélago fue la única región española que celebró tres

elecciones, ya que, además de las municipales y autonómicas, tuvo lugar la de los cabildos. El buen

tiempo de ayer hizo creer en un primer momento que ello favorecería la afluencia de votantes. Los

ciudadanos pudieron acudir a las playas, y a primeras horas de la tarde se advirtió que en una de las más

conocidas, la playa de Las Teresitas, en Santa Cruz de Tenerife, la gente ya había votado.

El buen tiempo fue también la nota destacada en Baleares en una jornada que discurrió con normalidad,

resultando una gran ascensión de votantes, según fuentes de los partidos políticos y el Gobierno Civil, que

daban cifras alrededor del 32% para el conjunto de las islas, al cierre de los colegios electorales. Sin

embargo, en pueblos y pequeños núcleos de población, el índice de abstención era menor.

Contrariamente a Baleares, en Navarra aunque la normalidad fue absoluta hubo una participación más

baja de lo esperado inicialmente. Según estimaciones de la delegación del Gobierno en esta comunidad

foral, la participación podría no superar el 69% del censo total, porcentaje este que se registró en las

elecciones municipales y regionales del año 1979.

Gabriel Urralburu, secretario general del Partido Socialista Navarro (PSN-PSOE) y candidato de este

partido para presidir el futuro Gobierno de Navarra, acudió a votar a primeras horas de la mañana.

Urralburu declaró posteriormente que, a la vista de la participación, veía la posibilidad de que el Partido

Socialista Navarro (PSN-PSOE) obtuviese la mayoría absoluta. "Si la participación alcanza el 75%",

concluyó Urralburu, "sacaremos entre 24 o 26 parlamentarios de los 50 que se eligen".

Escasez de papeletas en Asturias

Salvo pequeños retrasos en la apertura de determinadas mesas electorales y la falta de papeletas de algún

partido en varias mesas de Llanes y Cudillero, que fue subsanada de forma inmediata, la jornada electoral

transcurrió en Asturias de forma tranquila y sin que se registrase incidente alguno en las 1.301 mesas

correspondientes a los 1.111 distritos, según informó la Delegación del Gobierno.

Algunos colegios electorales próximos a las iglesias registraron una mayor afluencia al término de las

misas. Aproximadamente a las 11 de la mañana, los principales lí-

deres políticos ya habían ejercido su voto.

E! más madrugador fue Gerardo Iglesias, secretario general del PCE, que votó en Gijón a las nueve de la

mañana, minutos antes de que emprendiera el viaje de regreso a la capital de España.

AP de la Rioja denunció el sondeo de TVE

Los líderes políticos riojanos fueron, por lo general, más madrugadores que los simples electores,

depositando su voto sin apenas afluencia de público, que empezó a notarse a partir de las 11.30 horas,

formándose las primeras colas ante las urnas. Un incidente destacable de la jornada ha sido la denuncia

presentada por la coalición AP-PDP-UL ante la Junta Electoral Provincial contra los sondeos de voto que

llevaba a cabo TVE dentro de los colegios electorales, y ante el temor de que fueran utilizados antes del

comienzo de los escrutinios.

Igual retrasó se observó en Murcia donde, cerca del 50% de los electores había votado a media tarde,

observándose en los colegios una gran afluencia de personas hacia las seis de la tarde, procedentes de las

playas del litoral. La alta temperatura, que llegó a los 28 grados, fue una de las notas destacadas en la

jornada electoral. Salvo el retraso en la constitución de unas pocas mesas, por la demora en presentarse

los presidentes de las mismas, y la falta de papeletas en otras, anomalías reparadas con rapidez, la

normalidad fue la nota destacada durante todo el día.

En cuanto a reclamaciones, Falange Española de las JONS de Cartagena ha anunciado su propósito de

impugnar las elecciones porque, según dicho partido, en algunos colegios se anunció a los electores que la

candidatura falangista había sido retirada y porque faltaban papeletas en otros. Por su parte, un portavoz

de la coalición AP-PDP-UL ha manifestado que denunciará ante la Junta Electoral la presencia en los

colegios de "presuntos delegados del Gobierno regional y de presuntos periodistas de TVE", lo que va

contra la normativa electoral vigente.

El electorado cántabro fue madrugador

El electorado cántabro madrugó para ejercer el derecho a voto, creándose numerosas colas, sobre todo en

los colegios electorales de la ciudad situados en zonas populares. A primeras horas de la tarde la

participación en Cantabria superaba el 45%. El banquero Emilio Botín, que depositó su voto a las dos de

la tarde, manifestó que consideraba "muy importante la elección de un Gobierno regional, porque todos

tenemos", añadió, "un gran interés en defender las cosas de la región".

Aunque no es posible establecer comparaciones en torno a la participación, al ser la primera vez que unos

comicios municipales y regionales se celebran en domingo, la masiva afluencia de votantes hace que se

prevea una participación superior a la de las elecciones locales de 1979. Los líderes de los principales

partidos depositaron su voto a primeras horas de la mañana, retirándose, a las sedes respectivas desde

donde se siguen las incidencias de la jornada. La nota negativa fue la desaparición en algunos colegios de

las papeletas del Movimiento Ecologista de Cantabria, hecho que fue denunciado ante la junta electoral.

 

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