Autor: Catalán, Gustavo. 
   Un invitado oficial     
 
 Diario 16.    05/10/1982.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Un invitado oficial

Gustavo

Madrid Hace dos años conocí a Camilo Menén-dez en una cafetería cercana al Gobierno Militar de

Madrid, cuando se acababan de conocer las sentencias del juicio por la «Operación Galaxia». Allí estaba

Camilo Menéndez felicitando a sus dos amigos Antonio Tejero Molina y e! entonces capitán Ricardo

Sáez de Ynestríllas, un par de personas más y una hija de¡ antiguo ministro de Marina Pita da Veiga.

Desde entonces nunca más se me otvidó su cara; ni incluso cuando lo vi en la pantalla de televisión, el día

24 de febrero en la habitación que ocupábamos varios periodistas de Diario 16 en el hotel Palace, cuando

de repente una cámara de televisión colocada muy oportunamente ofreció unas imágenes inéditas del

patio del Palacio de las Cortes, en las que se veía de nuevo al marino, en compañía del teniente coronel

rebelde, minutos antes de que finalizase aquel episodio.

Por eso, ayer a la mañana, inmediatamente rne per cibí que quien bajaba por e! otro lado del Seat 124

oficial, del que había descendido ef general Santiago y Díaz de Mendívil, era el mismo Camilo Menén-

dez que en las dos ocasiones anteriores . También vestido de marino y con los correspondientes galones

de su graduación militar en la bocamanga. Un cuarto de hora más tarde llegaban, justo en el momento

previsto, el presidente del Gobierno, acompañado del ministro de Defensa. Allí mismo fue informado el

ministro de la presencia del capitán de navio Camilo Menéndez. Los nervios se desataron. Ei presidente

del Gobierno y el ministro conversaban precipitadamente con el capitán general de Madrid y otros aitos

jefes militares que estaban junto a ellos. Las sirenas que anuncian que la caravana oficial del Rey se

acercaban se iban haciendo más intensas.

Catalán

Alguien debió dar la orden, pues cuando entramos en el salón principal de la Escuela de Guerra Naval

buscando la cara de Camilo Menéndez y ya no estaba allí. Más tarde me contaron qué había sucedido:

Treinta segundos antes de que entrara el Rey, Camilo Menéndez salía por una puerta trasera, protestando

porque lo habían echado de un acto al que estaba invitado oficialmente y mostraba ostensiblemente su

invitación.

 

< Volver