Operación Cervantes. Según el secretario general de la institución, Franz Karasek. 
 Si triunfara un golpe, España tendría que salirse del Consejo de Europa     
 
 Diario 16.    05/10/1982.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

NACIONAL

5-octubre-82/Diar¡o 16

La repulsa hacia el nuevo intento de golpe de Estado abortado en España es generalizado en la mayoría de

las Cancillerías europeas, así como en Washington, y es expresión unánime en la prensa de ambos

continentes. El secretario general del Consejo de Europa, Franz Karasek, fue contundente: «Si triunfara

un £olpe, España sería invitada a retirarse del Consejo de Europa.» Karasek subrayó que una dictadura es

incompatible con los principios del Consejo de Europa, que sólo acepta en su seno a democracias

parlamentarias y pluralistas.

Según el secretario general de la institución, Franz Karasek

«Si triunfara un golpe, España tendría que salirse del Consejo de Europa»

Estrasburgo «Si triunfase un golpe militar, España sería invitada a retirarse del Consejo de Europa»,

declaró ayer a la agencia Efe su secretario general, Frank Karasek.

Tras matizar que, por el momento, «es difícil responder a esta eventualidad», Karasek subrayó que una

dictadura es incompatible con los principios del Consejo de Europa, que sólo acepta en su seno a de-

mocracias parlamentarias y pluralistas.

«Tengo mucha confianza en el Rey de España, quien con su talante democrático ha hecho fracasar otras

tentativas de golpe de Estado, excelente ejemplo de que en España hay fuerzas democráticas muy

desarrolladas», afirmó el secretario general del Consejo de Europa.

Karasek precisó que la expulsión de un país miembro no se hace «automáticamente», sino que primero se

envía una comisión de la Asamblea Parlamentaria, que redacta un informe, y la decisión incumbe al Co-

mité de Ministros del Consejo de Europa.

Tras el golpe de Estado de los coroneles, el Comité de Ministros del Consejo de Europa decidió la

expulsión de Grecia —procedimiento que duró dos años—, país que se reintegró en noviembre de 1974.

Sobre el caso de Turquía, Karasek recordó que el Consejo de Europa mantiene el status quo, dado que los

militares han dado pruebas de su deseo de volver a un régimen democrático.

Al otro lado del Atlántico, «Estados Unidos apoya vigorosamente la democracia española», declaró ayer

Alan Romberg, portavoz oficial del Departamento norteamericano de Estado.

Al ser preguntado sobre las detenciones efectuadas en Madrid de tres jefes del Ejército español, el porta-

voz dijo que «no se sabe mucho más de lo publicado por la prensa», pero que, en cualquier caso, Estados

Unidos se ha solidarizado y solidariza «con mucha firmeza» con la democracia española.

Prensa

Por otra parte, la reacción de la prensa, tanto europea como norteamericana, no se ha hecho esperar y en

sus páginas recogen detallada información de cuanto a nivel oficial se ha sabido en Madrid, así como

diversos comentarios y pronunciamientos sobre la nueva intentona militar.

Francia

En Francia, el vespertino parisiense «Le Monde» publicó, además de ¡nformaciones en primera página e

interiores, un largo análisis firmado por Marcel Niedergang, titulado «La dialéctica de las pistolas».

En opinión del articulista, la supervivencia de «la dialéctica de las pistolas» está en la mente de sectores

minoritarios y se debe a la ausencia de una verdadera ruptura.

Ausencia que, si bien demuestra una enorme tolerancia por parte de los demócratas y del Rey Juan

Carlos, tiene como toda moneda otra cara que ha permitido la supervivencia del franquismo.

«No basta con cambiar las instituciones para cambiar las mentalidades», concluye «Le Monde», que aña-

de que, tras la lección de moderación, España tiene que atravesar otra prueba, «la de la alternancia, regla

de oro de la democracia», en el caso de una victoria socialista el próximo 28 de octubre.

Bélgica

Por su parte, en Bélgica, el descubrimiento de la conspiración militar aparece hoy, sin excepción, en las

primeras páginas de los periódicos de Bruselas.

«La conspiración de los coroneles descubierta en España puede pesar sobre las elecciones», titula «Le

Soir»(liberal independiente).

«España: Una conspiración militar falsea el juego de las elecciones», afirma «La Libre Belgique» (cató-

lico).

«Los golpistas no cejan: su objetivo son las elecciones», escribe «La Cite», órgano de los sindicatos cris-

tianos.

Por su parte, «La Derniere Heure» (liberal derecha), «Le Peuple» (socialista) y «La Lanterne» (indepen-

diente» informan del acontecimiento, sin proceder a interpretaciones.

Para «La Libre Belgique», el hecho de que la conspiración haya sido descubierta en plena campaña elec-

toral no es un azar, como tampoco lo es, estima el periódico, la reaparición del GRAPO.

«La victoria del PSOE escribe Le Soir puede verse comprometida, ya que puede ser que parte del

electorado moderado que pensaba votar socialista cambie de idea, porque el recuerdo de la guerra civil

sigue aún vivo en los hogares españoles.»

U.R.S.S.

En la Unión Soviética, la reacción a los sucesos del sábado no se ha hecho esperar. La agencia Tass ase-

guró ayer que el orden constitucional en España necesita todavía de defensa.

El comentario, firmado por el subdirector de Tass y experto en temas españoles, Anatoli Krasikov, agregó

que los «elementos derechistas y de extrema derecha» que tuvieron que admitir la existencia legal de los

partidos de izquierda consideran que han llegado ya al límite de las concesiones posibles.

La noticia de un nuevo complot contra la joven democracia española por un grupo de militares ha sido

recibida en Estados Unidos como una nueva victoria de las instituciones democráticas con las que España

se dotó tras la muerte de Franco, según informa nuestro corresponsal en Nueva York, Miguel Rodrigo.

EE.UU.

Tanto el «Washington Post» como el «New York Times» citan a Diario 76, al recordar que la «Operación

Cervantes» estaba respaldada por otros militares de la extrema derecha involucrados en el fallido golpe de

Estado del 23 de febrero de 1981.

El «Wall Street Journal», en amplia crónica desde Madrid, por Barry Newman, destaca la personalidad

del coronel Tejero y su opinión sobre los socialistas españoles, y cita las palabras de éste: «En lo que a mí

concierne, la mayor parte son marxistas... No tenemos que darles tiempo. Hay una sola alternativa, ser

fuertes para expulsarles de España.»

Todos los medios coinciden en señalar el hecho de que los máximos responsables del golpe de febrero

fuesen condenados a treinta años de prisión, aunque sus casos estén en apelación, como un índice más de

la fortaleza de la democracia.

Pero también señalan, no sin asombro, que éstos recibían visitas sin límite de control y que los canales de

comunicación para la preparación de un golpe que, en definitiva, haga triunfar sus tesis y les saque de la

cárcel, estaban abiertos.

Las próximas elecciones generales del 28 de octubre y que, según todas las encuestas, van a ser ganadas

por los socialistas son también destacadas en la prensa de Estados Unidos como uno de los objetivos del

golpe un día antes de éstas: evitar que Felipe González sea presidente del Gobierno y los socialistas se

sitúen en el aparato del Estado.

 

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