Autor: Cernuda, Pilar. 
 Estaba preparado para el 2 de mayo de 1981 y Tejero se adelantó. 
 Este era el golpe de los coroneles     
 
 Diario 16.    04/10/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

Los conspiradores pretendían asaltar varios centros oficiales en una operación coordinada mucho mejor

planeada que el 23-F. Se trataba del llamado «golpe de los coroneles», que en esta ocasión estaba en con-

tacto con el teniente general Milans que ha sido trasladado de prisión y con otros golpistas del 23-F, que

se encuentran encarcela- dos.

Estaba preparado para el 2 de mayo de 1981 y Tejero se adelantó

Este era el «golpe de los coroneles»

Pilar CERNUDA Cover/Diario 16

Este era el «golpe de los coroneles», el golpe al que se adelantó el 23-F- El teniente genera] Milans del

Bosch, que estaba perfectamente al tanto de la conspiración frustrada ayer ha sido trasladado a una prisión

militar del sur de España. Estaba también al tanto de la operación prevista para el 27 de este mes el resto

de los procesados y detenidos el 23-F, que continúan incomunicados.

Los documentos aparecieron en casa del coronel Crespo Cuspinera. Más de diez centímetros de papeles,

que incluían planos de Madrid y edificios militares, centros de comunicación y el esbozo de la operación,

que se basaba en- el asalto simultáneo, partiendo desde la capital, de la Capitanía General y otros centros

militares de importancia Hasta La Zarzuela y ia Moncloa. Entre ¡os documentos han aparecido también

listas, numerosos nombres, casi la escalilla militar al completo, que servía a los conspiradores como refe-

rencia. Algunos de los nombres han parecido subrayados. Se trata de los que se pensaban enrolar en la

operación. Otros habían sido ya contactados y habían dado su aprobación y apoyo. Quedan sobre estos

nombres, estas líneas y estos planos una multitud de sospechas. Los servicios de información tratan de

tirar del ovillo del complot para descubrir su alcance real, su extensión.

Estaba mejor preparado el 27-O que el 23-F, pero una cosa en la técnica del golpe de Estado es que esté

mejor proyectado y otra que haya estado suficientemente avanzado en su organización y últimos detalles.

Las nuevas detenciones

militares en las próximas horas o días darán la medida del alcance de este «golpe de los coroneles». El he-

cho de que en los planes de los conspiradores del 27-0 estuviera el asalto a algunos centros uvulares hace

creer a los hombres que detectaron la intentona que esos centros no eran «seguros» a la hora de llevar

adelante el «putsch». Hay presuntamente Implicado algún general, vanos coroneles y tenientes coroneles.

Se cree, por el momento, que eran pocos los implicados, pero con mando. De ahí que el riesgo fuera ma-

yor.

«Tranquilidad»

El mensaje oficial habla de «tranquilidad, serenidad». Las investigaciones, según nos dicen, se llevarán

hasta las últimas consecuencias y, aunque se desconoce la tela de araña del complot contra la seguridad

del Estado, se halla bajo control, localizado y abortado en sus líneas maestras. Si el 23-F aprovechó el

voto de investidura en las Cortes, en esta ocasión los conspiradores contaban con el momento psicológico

del día de reflexión previo a las elecciones. Se ha actuado con rapidez y diligencia, aunque sólo

conozcamos la punta del iceberg del intento del 27-O. El CESID, después de muchos días de seguimiento,

había detectado reuniones y hallado algunas pistas que han conducido a las detenc;ones del sábado en los

domicilios de los primeros y presuntos implicados: coronel Luis Muñoz Gutiérrez, Jesús Crespo

Cuspinera y el teniente coronel José Crespo Cuspinera, todos ellos de Artillería Este último había estado

vinculado, como el coronel San Martín, y hoy encarcelado con tres años y un día, tras la sentencia del 23-

F, y desde 1975, al Servicio de Información del Ejército, alguno de cuyos agentes han tomado parte en

toüas las operaciones desestabiliza-doras contra el régimen democrático.

CESID

Las fuentes del CESID se cerraron herméticamente el sábado por la noche. Nada se sabía más allá de la

nota oficial y de algunas conexiones o vinculaciones, como el contacto frecuente de los Crespo con el

teniente coronel Tejero, al que v:-sitaban con asiduidad. El CESID impulsaba en ocasiones el rumor de un

"ruido de sables» para seguir de cerca a las reacciones de los sospechosos, a los que investigaba.

Tampoco el abandono de la lucha armada de ETA ip-m) ha tranquilizado a los sectores ultras, que sospe-

chaban que podrían darse bajo cuerda, de promesa de indulto a ¡os etarras. En este sentido hay que inter-

pretar las declaraciones de la esposa de unos de los detenidos, el coronel Muñoz, en las que ponía de

manifiesto su orgullo porque su marido estuviese en esa hora en el Servicio Geográfico del Ejército,

mientras los etarras salían en televisión. El programa «Informe semanal» emitió esa noche una entrevista

con los dirigentes de ETA (p-m). La esposa del coronel Muñoz es la secretaria de Blas Pinar, el dirigente

de Fuerza Nueva.

¿Y la trama civil de esta conspiración? Nada se ha filtrado hasta el momento aunque la presión de los

partidos mayoritarios y de la opinión pública para que se haga la luz influirá en el celo y la prisa de las

autoridades

 

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