Autor: Conde Zabala, Pedro. 
 Una trama más peligrosa que el 23-F. 
 Esta vez existen pruebas documentales     
 
 Diario 16.    04/10/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

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Una trama más peligrosa que el 23-F

Esta vez existen pruebas documentales

Pedro CONDE ZABALA. Cover-Diarío 16

La detención de tres jefes militares acusados de preparar una supuesta conspiración contra la segundad

del Estado, según ¡a terminología oficial, o de maquinar un nuevo intento gol-pista la víspera de las elec-

c;ones, según otras opiniones, evidencia que las tramas del 23-F continúan para provocar la caída del

sistema democrático.

En medios oficiales se guarda un mutismo total sobre el alcance y vaíora-ción de esta nueva conspiración,

pronto conocida como 2-0, que sigue a la larga lista de fechas involucionístas iniciadas con la «Operación

Galaxia», de Tejero e Ynestrillas, el golpe frustrados del 23-F, el sobresalto del 23-M (Banco Central), la

«Operación Desestabilizadora», del 23-J, con Ynestrillas, Sucre, Campos y Garchitorena, o et «manifiesto

de los cien», por citar los casos más sobresalientes.

Gravedad

Es pronto para evaluar la gravedad de lo que los tres militares preparaban y el número de compañeros de

armas que podrían ayudarles. Las fuentes oficiales aseguran que siguen investigando, mientras el mando

militar, en otras ocasiones ha intervenido Capitanía General de la I Región y ahora parece que el propio

jefe del Estado Mayor, lo que da mayor entidad a los hechos, ha iniciado los trámites pertinentes para de-

terminar las responsabilidades.

Lo primero que hay que destacar es que a los tres encartados se les ha encontrado copiosa documentación

golpista, que podra ser aportada como prueba, cosa que no ocurrió con la «Galaxia», o el 23-J, que tanta

tinta hizo correr y en los que no pudo probarse nada.

En principio, es la autoridad militar competente la que lleva el caso ya ha sido designado un juez militar

que en cinco días debe pronunciarse y, en último caso, si el Gobierno no considera acertada la decisión

final que torre la jurisdicción militar, podría, como en el caso de la «Operación Desestabilizadora» aplicar

a ios presuntos conjurados la legislación antiterrorista. En esta ocasión no parece aue vaya a ocurrir como

con el segundo intento de Ynestrillas. Los servicios de ¡nfor-mac ón han trabajado a fondo, según

nuestras noticias, y existen pruebas concluyanles que podrían determinar que se trata de una conspiración

«muy grave», apoyada por jefes militares los más duros y activos que relató Milans del Bosch en el juicio

que podría desembocar, si hubie sen conseguido los apoyos necesarios, en un auténtico desastre nacional.

Graduaciones

Nuestras fuentes hablan de acciones y asaltos con armas y ocupación de centros militares y, pese a la

presunta implicación de algún general, no dudan en calificar esta operación como «el golpe de los coro-

neles», por la graduación de los implicados, y por et e/aro reflejo de lo que ocurrió en Grecia en 1967. Si

estas impresiones se confirman y las fuentes consultadas son de absoluta solvencia estaríamos ante una

trama tal vez más peligrosa y mejor preparada que la que desembocó en el 23-F, que como se demostró

entonces fue sólo una parte del foco golpista

No hace más de fes semanas llegó a algunas redacciones el rumor de «ruido de sables». Expertos mi-

litares próximos a la investigación de las tramas gol-pistas restaron importancia a estos rumores, que en

ocasiones, no tienen crédito ni veracidad. Según pudimos comprobar entonces se trataba de «globos son-

da» que emanaban precisamente de estos servicios de información que dirige el CESID.

 

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