La victoria socialista. Fracaso histórico de UCD y PCE. 
 El PSOE obtiene casi diez mllones de votos y logra la mayoría absoluta en las dos Cámaras     
 
 El País.    30/10/1982.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ESPAÑA

POLÍTICA

La victoria socialista

EL PAÍS, sábado 30 de octubre de 1982

Fracaso histórico de UCD y PCE

El PSOE obtiene casi diez millones de votos y logra la mayoría absoluta en las dos Cámaras

Los resultados de las elecciones legislativas celebradas el pasado jueves suponen transformaciones muy

importantes en el mapa político español. Los cerca de diez millones de españoles que votaron al Partido

Socialista Obrero Español han otorgado la mayoría absoluta a esta fuerza política en las dos Cámaras, lo

que permite al PSOE, no sólo un amplio margen para gobernar (sobrepasa en veinticinco escaños la cifra

fijada en el Congreso para dicha mayoría), sino el control absoluto del Senado.

Es la primera vez que unas elecciones legislativas producen en España la mayoría absoluta para un

partido. Electoralmente, el PSOE ha ganado 4,3 millones de votantes, lo cual supone un amplísimo

soporte popular para la fuerza parlamentaria obtenida. Comparando esta cifra con las graves pérdidas de

UCD y PCE, se advierte que más de un millón de votos comunistas han respaldado en esta ocasión las

listas socialistas, mientras es probable que dos millones de votos centristas hayan pasado también al

PSOE. El resto de las ganancias socialistas puede proceder de los abstencionistas en elecciones pasadas,

de los jóvenes que han votado por primera vez y probablemente de casi todo el sector situado a la

izquierda del PCE, que había acudido muy atomizado a elecciones anteriores. El propio Partido

Comunista ha visto disminuir su electorado en algo más de un millón de votos, lo que supone el peor de

sus fracasos desde la transición a la democracia.

AP, principal partido de oposición

A considerable distancia, pero con incrementos electorales y parlamentarios muy importantes respecto a

sus niveles de anteriores comicios, Alianza Popular se sitúa como principal partido de la oposición con

una potente minoría parlamentaria en ambas Cámaras (especialmente importante la del Congreso),

respaldada por 5,4 millones de votos. Este partido, que se ha presentado a las elecciones en coalición con

el PDP y otros pequeños grupos, gana 4,3 millones de votos en relación a los que obtuvo en 1979 (la

mitad de ellos, por lo menos, procede de la antigua UCD) y queda en una posición relativamente parecida

a la que hasta ahora tenía el PSOE en la oposición.

Unión de Centro Democrático, tercer partido por número de votos, ha perdido 4,7 millones de sufragios

en el período transcurrido desde el 1 de marzo de 1979. Esta fortísima sangría le deja ahora en 1,5

millones de votos y, por tanto, pasa a ser el tercer partido del país, aunque Convergencia i Unió le iguala

en número de escaños totales en el cómputo final. El fracaso histórico de UCD no se ve compensado por

ningún otro partido de centro, ya que et proyecto de Adolfo Suárez, aun respaldado por medio millón de

electores, se ha visto duramente castigado en el reparto de escaños (sólo dos diputados) por cuestiones

derivadas del sistema electoral.

El caso contrario es el de Convergencia de Cataluña, que gana más de 300.000 votos sobre los que tenía

en las anteriores elecciones legislativas y aprovecha muy bien estos sufragios para obtener una buena

proporcionalidad en escaños, ya que sus candidaturas se concentran en sólo cuatro circunscripciones y,

por tanto, no sufre la importante pérdida de restos experimentada por UCD y CDS.

En el caso del País Vasco, el PNV gana 130.000 votos sobre los obtenidos en 1979, Euskadiko Ezkerra

obtiene casi 13.000 más y Herri Batasuna incrementa su fuerza electoral en casi 35.000 personas más. Es

decir, el voto nacionalista se ha mantenido y ampliado en Euskadi, en sus diversas tendencias, aunque

problemas de distribución de escaños den la impresión de que esos sectores han perdido fuerza. No

obstante, lo más llamativo del País Vasco es el importante ascenso del PSOE, que se sitúa en el segundo

lugar de las fuerzas vascas, muy cerca del PNV.

Más participación que en 1977

Por otra parte, las provincias de Valencia y Castellón fueron las únicas que registraron menos par-

ticipación en estas elecciones que en las del 1979, hecho derivado, lógicamente, de las grandes difi-

cultades existentes en las mismas por las consecuencias de las recientes inundaciones. Toda España ha

votado masivamente, superándose los niveles de participación de las primeras elecciones legislativas (15

de junio de 1977). En aquella fecha la abstención se cifró en un 22,8%, mientras que en las elecciones del

jueves se quedó en el 21,3%. Respecto de las últimas elecciones legislativas, las de marzo de 1979, el

índice de participación ha subido casi diez puntos.

En relación con los cuadros de resultados que se ofrecen en las páginas 15 a 20 de esta misma edición,

cabe advertir que tienen sólo carácter provisional, aunque ya no se esperan variaciones en la atribución de

escaños a los diferentes partidos.

Los problemas surgidos en el centro de datos instalado por el Ministerio del Interior provocaron un

considerable retraso en el escrutinio para el Congreso. En cuanto al Senado, las dificultades fueron aún

mayores para determinar la composición final de la Cámara Alta. El sistema de partidos instaurado ahora

por las elecciones permite distinguir a una derecha y una izquierda nítidas, con partidos centristas muy

reducidos y un elemento equilibrador posible en los nacionalistas catalanes y vascas.

 

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