Autor: Angulo, Javier. 
 La victoria socialista. Seremos la única alternativa posible al POE en las próximas elecciones, afirma el presidente de UCD. 
 Landelino Lavilla cree que ha faltado tiempo para vender una imagen de partido renovado     
 
 El País.    30/10/1982.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

"Seremos la única alternativa posible al PSOE en las próximas elecciones", afirma el presidente de UCD

Landelino Lavilla cree que ha faltado tiempo para vender una imagen de partido renovado

JAVIER ÁNGULO, Madrid El desgaste propio que implica la tarea de Gobierno, las prolongadas crisis

internas, la falta de tiempo material para poder presentar una imagen renovada, la imposibilidad de frenar

la dinámica de bi-polarización del voto en AP y PSOE y la propia existencia del CDS, el "otro centro",

han sido, en opinión de Landelino Lavilla e Iñigo Cavero, presidente y secretario general de UCD

respectivamente, las causas del descalabro del partido, que ha pasado de ser la fuerza mayoritaria del

Parlamento español a la tercera —con el mismo número de diputados que Convergencia i Unió— y ha

visto perder su escaño a ministros como Rosón y Pérez Llorca, o al propio presidente, Leopoldo Calvo

Sotelo.

En la sede nacional de UCD no estaba prevista ayer ninguna conferencia de Prensa-balance de resultados

por parte de Iñigo Cavero. Sin embargo, el secretario general del partido centrista había celebrado un acto

informativo improvisado poco antes de la medianoche del pasado 28 de octubre.

En tanto que Cavero calificaba de "muy negativos" los resultados, Martín Villa, con evidente fair-play,

afirmaba que "los electores siempre tienen razón y las responsabilidades hay que buscarlas únicamente en

el partido". "El desgaste en el ejercicio del poder, los problemas internos del partido, las tensiones y la

tendencia a la bipo-larización han producido esta situación", apuntaba Cavero.

Landelino Lavilla, tal y como había prometido en la campaña a los informadores, no quiere hacer

declaraciones hasta dentro de unos días. Sí las hizo a primera hora de la madrugada de ayer cuando aún

estaban en el aire el grupo parlamentario ucedista y su escaño por Madrid. El presidente del Congreso

tuvo, por cierto, un lapsus cuando afirmó que UCD tendría grupo parlamentario si lograba quince

escaños. Tanto más sorprendente cuanto que él es el redactor del reglamento de la Cámara Baja, en el que

se establece que un partido que sume el 5% de los votos emitidos en el territorio español puede constituir

grupo parlamentario.

"Se ha confirmado", dijo Lavilla, "la tendencia a la bipolarización, en respuesta a estímulos de

alineamiento en derecha e izquierda, a la radicalizacion, lo que conlleva el desequilibrio del sistema

político español, tal y como ya advertí a lo largo de la campaña electoral". Con respecto a los resultados

de la consulta, el presidente de UCD afirmó que no estaba ni sorprendido ni decepcionado. "Cuando

asumí la presidencia de Unión de Centro Democrático lo hice consciente de la complejidad que implicaba

remontar la situación del partido. Hemos pagado el tributo a los problemas internos y hemos sufrido el

desgaste del protagonismo de gobierno en una etapa difícil".

"Los resultados", añadió, "no han hecho sino confirmar las previsiones que existían cuando me hice cargo

del partido. Algo se ha remontado con respecto a lo que nos auguraban los sondeos".

Ante el fenómeno de la bipolari-zación política, "que es", dijo, "la dinámica menos deseable para este

país", Lavilla mantiene la necesidad del espacio político de centro, "que es el único que puede

proporcionar estabilidad al sistema". "Sigo pensando que la concepción centrista es válida. El problema

será ahora revalidarla, consolidarla a partir de la nueva situación. Desde la oposición, con el número de

diputados que sea, trataré de recomponer y relanzar lo que va a ser la única alternativa posible al

Gobierno del PSOE en las próximas elecciones".

Comienzo de un proceso de rearme moral

Lavilla comentó cómo su campaña electoral ha sido el comienzo de un proceso de vigorizacion, de

rearme moral del partido y el primer paso, por tanto, de un proceso de renovación de UCD, "que se ha

iniciado con un calendario y de una forma distinta a como debiera de haberse realizado".

 

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