Autor: C. P.. 
 La victoria socialista. Los partidos analizan las posibles repercusiones de los resultados electorales. 
 El presidente Pujol busca fórmulas para garantizar la estabilidad del Gobierno catalán     
 
 El País.    30/10/1982.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ESPAÑA

POLÍTICA

La victoria socialista

EL PAÍS, sábado 30

Los partidos analizan las posibles repercusiones de los resultados electorales

£1 presidente Pujol busca fórmulas para garantizar la estabilidad del Gobierno catalán

C. P-, Barcelona

Las posibles repercusiones que sobre la política interna catalana puedan tener los resultados de las

elecciones legislativas centran la atención de los partidos con implantación en Cataluña. Los que han

sufrido un descalabro empiezan a analizar también los motivos y las consecuencias. En este contexto, el

presidente de la Generalitat y líder de Convergencia i Unió, Jordi Pujol, recibió ayer al presidente del

parlamento autonómico y secretario general de Esquerra Republicana, Heribert Barrera. La comisión

ejecutiva del Partit deis Socialistes de Catalunya (PSC-PSOE) se reunió por la tarde.

Pujol intenta garantizar el apoyo parlamentario de los diputados de Heribert Barrera, cuyo partido

mantiene su único diputado, sin que se hayan cumplido las expectativas de crecimiento que pregonaba, si

bien es cierto que tampoco ha retrocedido. La duda está en la actitud de los diputados autonómicos del

Centro Democrático y Social y de Centristes de Catalunya-UCD. Ambos partidos han sufrido un

descalabro absoluto en Cataluña. Aunque fuentes convergentes consideran que la fidelidad de ambos

grupos al Gobierno Pujol está más que asegurada si quieren tener alguna posibilidad de supervivir en las

próximas elecciones municipales o en las autonómicas de 1984, dirigentes de Centristes de Catalunya-

UCD consultados ayer tarde recordaban que el condicionamiento que pesaba sobre ellos en sus relaciones

con Pujol, el apoyo de la Minoría Catalana al Gobierno de UCD, ha desaparecido, y no descartaban que

Pujol se viera obligado a modificar su Gobierno, incluyendo a consellers de las formaciones políticas que

le dan apoyo parlamentario. Al PSC le ofrecerá fórmulas para consensuar las leyes en el parlamento

catalán. Ayer tarde se reunió con carácter extraordinario el Consell de la Generalitat para valorar los

resultados electorales.

Los socialistas, según las fuentes consultadas, no parecen dispuestos a aprovechar el resultado electoral

en estas legislativas para derribar a Pujol. Matemáticamente resultaría posible, pero temen, en el PSC-

PSOE, que una medida de este tipo fuera capitalizada por el líder nacionalista (que en definitiva fue el

que más votos obtuvo en 1980) en los próximos comicios municipales y autonómicos.

El brillante resultado de Convergencia i Unió en estas elecciones no impide que se dibujen en el futuro de

esta formación serios nubarrones. La Minoría Catalana, por ejemplo, ya no podrá seguir jugando su papel

de "fuerza decisiva" en Madrid; sus votos ya no son necesarios para eí Gobierno central y no podrá can-

jearlos por apoyos en el parlamento catalán o por mayores traspasos de servicios a la Generalitat. Por otro

lado, el espectacular crecimiento de Alianza Popular en Cataluña perfila un duro competidor por la

derecha, mucho menos condescendiente que los centristas.

Los comunistas catalanes del Partit Socialista Unificat de Catalunya iniciaban ayer mismo su reflexión

colectiva sobre su importante fracaso —han pasado de ocho diputados a tan sólo uno—. El próximo

sábado se reunirá el comité central. Castigados brutalmente por el voto útil, su bajón ha sido espectacular.

Barrios de Barcelona y poblaciones de su cinturón que en 1979 dieron al PSUC hasta un 60% de sus

votos, le han dado ahora un 5%. Socialistas y comunistas suman los mismos porcentajes que en 1979.

"Existe una conciencia general de que estas elecciones han sido injustas con nosotros", declaró ayer a este

diario Antoni Gutiérrez Díaz. En municipios con alcalde comunista y donde la presencia social del

partido es muy importante, los socialistas se han llevado la votación de calle. "A lo largo de la campaña

ya comprobamos que muchas personas nos decían que nos volverán a votar en el futuro, pero que en esta

ocasión había que votar .a Felipe González", señala Jordi Solé Tura, uno de los padres de la

Constitución, que no volverá al Congreso. No se confirma el rumor de que el diputado electo, Gregorio

López Raimundo, cederá su escaño al anterior.

Antoni Gutiérrez atribuye los magros resultados comunistas a dos factores principales: "La ola socialista,

que en el Estado y en Cataluña ha capitalizado los legítimos deseos de cambio; por ahí es por donde

hemos perdido la mayoría de nuestros electores. No se puede minimizar tampoco los efectos que ante la

opinión pública ha tenido nuestra crisis interna y la confusión que ha creado la presencia organizada de un

grupo que no sólo se atribuye el carácter de comunista, sino que además se dice heredero del PSUC. Los

escindidos no se han llevado muchos votos, pero han provocado que el elector indeciso los otorgara a los

socialistas". Confia en que se rehaga en las municipales.

 

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