Autor: Dávila, Carlos. 
 Elecciones 82. La Presidencia y la Vicepresidencia tendrán gabinete común. 
 Felipe González se rodeará de un Ejecutivo fuerte     
 
 ABC.    30/10/1982.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

SÁBADO 30-10-82

NACIONAL ELECCIONES/82

ABC/ 17

La Presidencia y la Vicepresidencia tendrán gabinete común

Felipe González se rodeará de un Ejecutivo fuerte

Con normalidad absoluta ha reaccionado el pueblo español ante la victoria socialista. Las encuestas

habían preparado —bien es cierto— el camino de un triunfo que, en cualquier caso, rebasa las previsiones

políticas de los dirigentes del país. La aparición institucional de Felipe González en la misma madrugada

de ia victoria y el orden y la calma con que los militantes del partido festejaron el éxito en las urnas

ayudaron al mantenimiento de un clima de sensatez que, necesariamente, se ha trasladado a las institucio-

nes más sensibles del país. Y, entre ellas, desde luego, a la Bolsa.

La Bolsa ayer celebró sesión como si nada hubtera pasado: la misma apatía o la misma tranquilidad —

según se considere— fueron las notas más significativas del mercado económico. Como se recordará,

hace algunos días las cuatro Bolsas españolas habían superado con creces su nivel normal a raiz de la

publicación de sondeos que anunciaban el previsible triunfo socialista. Habrá que esperar a los próximos

días para conocer más exactamente la reacción política y técnica de los cuatro mercados de capitales,

cuyos expertos conocen, por otro lado, a la perfección ios programas y hasta los hombres que gobernarán

el país en los próximos cuatro años.

TRANQUILIDAD EN LAS FUERZAS SOCIALES

Este equipo económico tendrá, desde luego, peso específico indudable en el Ejecutivo que va a presidir

don Felipe González. El amplio respaldo que el partido ha obtenido en estas elecciones —casi diez

millones de votos— le permitirán aplicar sus recetas técnicas sin apenas modificaciones aparentes.

González ha insistido en que su política de nacionalizaciones se circunscribirá, casi en solitario, a la red

de alta tensión y que abandonará otros presupuestos que, evidentemente, se encuentran inscritos en el

famoso y mil veces citado durante la campaña «programa máximo» del partido, Felipe González asimila

el concepto de nacionalización del Estado al de democratización real, que es base y fundamento de la

«política de cambios» que quiere introducir, incluso en los primeros cien días de un Gobierno que

presumiblemente comenzará a funcionar en los primeros días diciembre.

Si la reacción de la Bolsa ha sido simplemente normal, así cabe calificar también a la que se ha

experimentado en los medios empresariales, que, democráticamente, han asegurado su intención de

colaborar con el Gobierno de la nación. Asv sucedió tras las graves y perjudiciales escaramuzas entre la

patronal andaluza y el entonces candidato a ia Presidencia de la Junta, Rafael Escuredo. Los colectivos

sociales en su conjunto han difundido inteligentes notas de felicitación que harán más fáciles las

relaciones futuras del Gobierno socialista con estos medios. Falta por sabar cuál será, a medio plazo, la

conducta de la central socialista, un .grupo tradi-cionalmente reivindicativo que tendrá que soportar en los

próximos meses la presión política de la otra central mayoritaria, Comisiones Obreras, ninguno de cuyos

miembros ha obtenido representación parlamentaría en el Congreso de los Diputados, como sucedió en

las elecciones del 77 y del 79. Nicolás Redondo, secretario general de la Unión General de Trabajadores,

y que ha renunciado de antemano a cualquier puesto en la Administración del Estado, ha dicho

recientemente en plena campaña electoral que su sindicato no se conforma con que el Gobierno socialista

se dedique a «administrar la crisis», sino que espera de él que «introduzca cambios sustanciales en la

sociedad».

PRESIDENCIA Y VICEPRESIDENCIA, UNIDAS

Paro la estrategia diseñada por Alfonso Guerra para el presidente, Felipe González, no pasa

necesariamente por una política de consulta continua con cada uno de los grupos que han ayudado al

PSOE a alcanzar el Poder. Las incorporaciones de independientes al Ejecutivo pueden levantar chispas

entre los «ministrables» de un partido tan disciplinado como es el PSOE. En el principal partido del país

manda Felipe González y está dispuesto a demostrarlo hasta los último extremos, lo cual significa que no

se dejará mediatizar por los que quieren ejercer sobre él la misma función «clientelista» que tanto ha cri-

ticado González a los Gobiernos de UCD. En el Gobierno de Felipe González, la Presidencia y la

Vicepresidencia serán prácticamente una misma cosa, incluso tendrán un gabinete común, en un intento

de demostrar que no existe la menor fisura entre el primer ministro y su principal y más intimo

colaborador, Alfonso Guerra.

El martes, tras un breve descanso del presidente electo del Gobierno en Sevilla, la Ejecutiva federal del

PSOE analizará los resultados electorales. Aunque ayer se pensó que el secretario general del PSOE

rendiría visita al Rey este fin de semana, la audiencia oficialmente no se ha producido; sé sabe, sí, que

Felipe González llamó en la madrugada de ayer a Don Juan Carlos y que posiblemente la próxima semana

el Rey recibirá al ganador de las elecciones, una de cuyas primeras decisiones, ya anticipada hace tiempo,

ha sido confirmar la candidatura de Gregorio Peces-Barba para la Presidencia del Congreso de los

Diputados.

En los círculos políticos más influyentes def partido no ha extrañado el apoyo masivo del electorado. La

pasada semana, se tenia seguridad de conseguir, por lo menos, ios ocho millones y medio de votos que

llevarían al PSOE hasta la frontera de la mayoría absoluta, aunque en la jornada electoral, oídas (as

noticias que se tenían sobre la escalada espectacular de Alianza Popular, cundió un cierto nerviosismo en

la sede electoral del PSOE, que se calmó sólo cuando Alfonso Guerra, frío y distante, sin un asomo de

euforia ni en su rostro ni en sus expresiones, anunció en conferencia de Prensa los resultados del muestreo

que daban la victoria total a su partido. En el PSOE se han analizado en las primeras horas más tos

resultados de los rivales políticos que los propios. Un dirigente elegido diputado afirmaba: «La incógnita

de Alianza Popular no estriba en saber si realizará una oposición dura, que eslo se da por descontado, sino

en si el grupo parlamentario permanecerá unido durante toda la legislatura.» A este reparo,

indirectamente, ya ha contestado el lider de la coalición, Fraga Iribarne. quien ha dicho: «Haremos una

buena oposición, bien dirigida.» El, desde luego, será el jefe de la minoría parlamentaria y no piensa

ceder responsabilidad ni protagonismo a nadie, lo cual supone, en resumidas cuentas, un gesto de enorme

inteligencia por parte del líder aliancista, que no quiere ver repetida en sus carnes la suerte —la mala

suerte— que corrió el Grupo parlamentario de UCD, uno de cuyos antiguos miembros, el ex ministro

Otero Novas, ya ha declarado que los nuevos diputados del Partido Demócrata Popular forman la tercera

fuerza política de la Cámara. Es de suponer que Fraga, que no consintió a la hora def pacto la cesión de

un grupo propio para los parlamentarios demo -cristianos de Osear Alzaga, haya leído estas

manifestaciones con enorme descontento. Razón no le falta—Carlos DAVILA.

 

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