Autor: Carrascal Rodríguez, José María. 
 Aunque la Prensa USA valora positivamente la moderación de Felipe González. 
 La amenaza golpista y la aún desconocida política del PSOE preocupan EE UU     
 
 ABC.    01/11/1982.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

NACIONAL

LUNES 1-11-82

Aunque la Prensa USA valora positivamente la moderación de Felipe González

La amenaza golpista y la aún desconocida política del PSOE preocupan en EE UU

NUEVA YORK (J. M. Carrascal, corresponsal). «No se necesita ser español para celebrar las noticias que

llegan de Madrid.» Tal es el optimista arranque del editorial del «New York Times» sobre la victoria

socialista en España, que lleva además el más expresivo de los títulos: «Liberación en España».

Y sin embargo, bajo tanta palabra florida, bajo tanto felicitar y felicitarse, no se puede ocultar una íntima

inquietud, una duda profunda. No sólo porque la amenaza dei gol-pismo está ahí, agazapada pero

evidente, sino también porque en verdad nadie sabe exactamente cómo van a resultar tos socialistas

españoles y su experimento. Tal vez por eso mismo todos, empezando por el «New York Times», tratan

de convencer y convencerse de que —vamos a decirlo con las propias palabras del editoria! aludido—

«su clase de socialismo tiene más que ver con el de Willy Brandt que con el Capital de Marx». De ahí

también que las enhorabuenas escondan veladas advertencias, íntimos consejos: «Aún viniendo de la

izquierda, Mr. González se halla ahora en el centro. El sabe muy bien que la victoria socialista fue posible

gracias a que sus predecesores del centro derecha obedecieron las reglas y a que un Monarca popular

arriesgó su Corona haciendo frente a los golpistas. Hay toda clase de perspectivas de que el primer

Gobierno mayontario español gobernará razonablemente. Si se le da una oportunidd de hacerlo, la

liberación se hará real.»

Esta obsesión por convencer y autocon-vencerse de que Felipe González es un moderado y gobernará

moderadamente viene reafirmada en otra crónica, firmada por James Markham, en el mismo número del

«Times» neoyorquino, donde se nos informa:

1. Que el líder socialista español se entrevistó hace tres semanas con el jefe del Estado Mayor, general

Lacalle, para asegurarle que, caso de ganar las elecciones, su Gobierno «garantizará la sagrada unidad de

España». De todas formas, Markham admite que tendrá problemas para llevar adelante su plan de

desmontar el sistema de Capitanías Generales y de alejar a la División Acorazada de Madrid.

2. Aunque los socialistas han prometido que congelarán el ingreso de España en la OTAN, «Mr.

González ha dicho privadamente que no planea un referéndum sobre el asunto en su primeros cuatro años

de mandato».

3. Se espera que los socialistas «adopten una similar actitud cautelosa respecto a las bases americanas

en España, sonando muy militarmente sobre la defensa de los intereses del país, pero haciendo muy

poco. Con lo que seguirían los pasos de Papandreu en Grecia». Una actitud que se extenderá hacia la

entera Administración Reagan, de la que un socialista español, según el corresponsal americano, ha dicho:

«La ayuda de Washington puede reducir en un 60 por 100 las posibilidades de un golpe. Y va en su

propio interés. ¿Qué podría decir Reagan sobre Polonia si se instala un régimen militar en España?»

Pero la incógnita no está en Washington, sino en Madrid. Washington va a limitarse a observar de cerca

los primeros pasos del Gobierno socialista español y a obrar en consecuencia. La gran incógnita, sin

embargo, es a quién va a desilusionar Felipe González, a sus admiradores de fuera, empeñados en que no

va a haber ningún cambio dramático en España, o a sus admiradores de dentro, deseosos de que lo haya.

 

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